Love, Death + Robots: muchas muertes, muchas máquinas y no tanto amor

La serie estadounidense Love, Death + Robots, estrenada en Netflix en marzo de 2019 y producida por David Fincher, ha dado mucho de qué hablar a año y medio de su lanzamiento. Para describirla hay que hacer ciertos contrastes entre lo que es y lo que no.

Lo que es

En uno de los tantos aspectos en que los creadores han innovado es en el formato: ningún capítulo pasa de los quince minutos (sin contar los créditos), siendo el promedio de unos once.

Otra característica a resaltar es que —aunque no en todos los casos— los episodios son dirigidos, escritos y animados por distintas personas y equipos.

Las animaciones y efectos especiales son tan diversas que al terminar el espectador de ver un capítulo, queda ansioso por saber cuál será el estilo visual del próximo. En ese sentido, misión cumplida.

Muchos fanáticos del cyberpunk y otros de la programación, la realidad virtual y otros temas de índole tecnológica y futurista, encuentran la serie sumamente novedosa e interesante, por lo que tiene un target establecido, aunque no limitado.

Y por toda la acción y tiroteos implicados en la mayoría de los capítulos, también puede decirse que cumple con el cometido de entretener casi siempre. Por otro lado, los entusiastas del gore no suelen decepcionarse, pues ya sea en un estilo animado caricaturesco o en uno hiperrealista (y en todos los que están en medio), por lo menos en la mitad de los capítulos encontramos sangre manando a borbotones.

Y lo que no

Es de las historias de lo que no se puede hablar en los mejores términos, pues aunque hay algunas verdaderamente memorables, otras resultan nada convincentes.

En muchos de los episodios es evidente cierto olvido del esmero en la cohesión y el convencimiento del argumento en pos de una muy minuciosa aparatosidad visual.

 También se recurre en varios de ellos, en materia de diálogos, al cliché, hay poca profundización psicológica en los personajes y desinterés en ahondar en las relaciones interpersonales. En estos tres aspectos no es comparable con series como Black Mirror.

Aclamada

Pero estas deficiencias argumentales de alguna manera se llenan con la creatividad. La serie está colmada de criaturas, espacios, humanoides y mundos visualmente muy atractivos.

Después de haber señalado las características favorables y desfavorables de Love, Death + Robots, lo que resulta innegable es que comercialmente ha sido un éxito y la aclamación por parte de la audiencia es unánime. Sin duda, los fanáticos de esta producción, casi única en su tipo, esperan con ansias la segunda temporada.

Mira aquí el trailer de la primera temporada:

Foto de entrada por Franck V. en Unsplash

Mitos y realidades sobre las personas zurdas

Casi todos en la infancia tuvimos ese compañero de clases (o dos) zurdo, y nos acercábamos a él preguntándonos cómo y por qué escribía con la mano izquierda. Tratábamos de hacer lo mismo, fallábamos y ahí se quedaba nuestra curiosidad.

Desde hace casi cinco décadas, cada 13 de agosto tiene lugar el Día Internacional de la Zurdera, impulsado por la comunidad Lefthanders International. Se trata de una celebración para honrar a esta gran minoría (8% a 15% a escala mundial) y concientizar respecto de algunos problemas cotidianos a los que se enfrentan, pues es innegable la dificultad de acoplamiento a su entorno en una sociedad preponderantemente diestra. A continuación ofrecemos algunos mitos y realidades sobre el tema:

Los mitos

Los zurdos son de lo más creativos. Desde el siglo XIX se ha tenido la creencia de que los zurdos son más creativos y de tendencias más artísticas que los diestros, sin embargo, cada vez más estudios lo refutan. Pero ¿cuál es el fundamento de esta noción? Tiene que ver con los hemisferios cerebrales y la creencia de que los zurdos utilizan más el derecho y viceversa.

Gina Grimshaw, directora del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Afectiva de la Universidad de Wellington, Nueva Zelanda, afirma que “la mayoría de los diestros usan el hemisferio izquierdo para procesar el lenguaje, pero eso no significa que la mayoría de los zurdos usen el derecho, es solo un mito común.  98% de los diestros usan el hemisferio izquierdo, pero también aproximadamente  70% de los zurdos. Solo 30% utilizan el derecho”.

Los zurdos viven menos que los diestros. Probablemente esto tenga su origen en el estudio médico (fallido) de 1980 Handedness and Life Span, en el que fueron evaluados 1,000 pacientes enfermos. Los resultados: el promedio de vida de los diestros era de 75 años, mientras que el de los zurdos de 66.

El fracaso radicó en que el número de zurdos en el estudio era sumamente impreciso. Muchas personas zurdas nacidas a principios del siglo XX eran forzadas a escribir con la mano derecha, así que no se identificaban como tales. Por ello se ha desacreditado enormemente el estudio.

Es algo predominantemente genético. Ronald Yeo, profesor de psicología de la Universidad de Texas, asegura que, aunque los genes son responsables en aproximadamente 25% de los casos, la zurdera como factor hereditario es mucho menos notable que otras características, como la altura o la inteligencia.

Los zurdos alcanzan la pubertad de 4 a 5 meses después que los diestros. Esto se nos dice en muchas páginas de internet sobre curiosidades acerca de los zurdos. Sin embargo, no hay pruebas científicas sobre ello. Así de sencillo.

Son mayores bebedores que los diestros. Varios estudios menores sugerían esto, pero en 2011 el British Journal of Psychological Health examinó el asunto a gran escala, con más de 27,000 personas. Los autores encontraron que los zurdos sí eran más propensos a beber con mayor frecuencia, aunque en menores cantidades que los diestros, y concluyeron: “No hay razón para creer que esto está relacionado con beber en exceso o de manera riesgosa”.

Las realidades

Vale la pena enlistar algunas concepciones sobre los zurdos que sí tienen sustento científico (y otra que no tanto pero que no lo necesita).

Los hombres zurdos son mayoría. Es decir, el porcentaje de hombres zurdos supera al de mujeres zurdas. Esto se ha probado en varios estudios, por ejemplo, en Sex differences in left-handedness: a meta-analysis of 144 studies, los resultados arrojaron que el sexo masculino con zurdera era 23% mayor numéricamente al femenino.

La zurdera se relaciona con trastornos mentales. Las personas zurdas están en promedio en mucho mayor riesgo que las diestras de desarrollar trastornos como esquizofrenia. En un estudio de 2013 de la Universidad de Yale se encontró que, de los pacientes esquizofrénicos de una clínica, 40% escribían con la mano izquierda. Considerando que solo alrededor de 10% de la gente en el mundo es zurda, la cifra es altísima.

Tienen cierta ventaja en los deportes. Rik Smits asegura en su libro The Puzzle of Left-handedness que los atletas zurdos tienden a entrenarse con diestros (por obvias razones), lo que hace que se adapten a sus estilos fácilmente, cosa que rara vez ocurre a la inversa.

Mayor propensión a trastornos de sueño. Esto también se ha demostrado en varios estudios. En uno de 2011 (Assessment of Periodic Limb Movements in Righthanded Versus Left-handed patients) se encontró que 94% de los pacientes zurdos tenían síndrome de movimientos periódicos de las piernas (un trastorno en el que se mueven las piernas durante el sueño) en comparación con solo 69% de los diestros.

Son mejores para el multi-tasking. Datos del Consorcio de Investigación de Illinois, Estados Unidos, demostraron que los zurdos pueden manejar los problemas de memoria y coordinación mejor que los diestros. Esto se debe a que cuando estos resuelven problemas, tienen a romperlos en partes, analizando una parte a la vez, mientras que los zurdos pueden verlos como un todo y resolverlos con base en patrones.

Los zurdos no son ni más ni menos inteligentes. Algunos estudios han indicado que los zurdos tienen mayor coeficiente intelectual, mientras que otros sugieren lo contrario. Para zanjar el asunto, en 2018 la Universidad de Atenas, en Grecia, compiló datos de muchos otros estudios a lo largo de los años, y encontró que, asumiendo que una persona zurda tuviera, por ejemplo, coeficiente intelectual de 100, la del diestro sería de 101.5. De modo que la creencia actual es que, si es que existe esa diferencia, es mínima y casi imperceptible.

Al final no importa si escribimos con la mano izquierda o si pateamos un balón con la pierna derecha, pero es una realidad que los zurdos lo tienen un poco más difícil en general que los diestros y esto debe tomarse en cuenta. ¡Feliz Día de la Zurdera!

Foto de entrada por Kelly Sikkema en Unsplash

10 películas sobre amistades extrañas e inusuales

Desde 2011 la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 30 de julio como el Día Internacional de la Amistad. Con motivo de la fecha ofrecemos, a continuación, una serie de amistades que marcaron el cine por su carácter inusual. Películas cuyos protagonistas son enteramente disímiles, o parejas estrafalarias y grupos insólitos, en su mayoría inadaptados y parias que, no pudiendo encontrar identificación ni reconocimiento en la sociedad, por lo menos lograron el consuelo mediante la fraternidad con otros igual de incomprendidos o marginados.

1 Mandariinid (Zaza Urushadze, 2013)

Mandarinas tiene lugar durante la guerra de Abjasia (1992-1993) entre chechenos y georgianos. Todos han huido de una aldea emplazada en el corazón de la contienda, excepto el viejo Ivo —que se niega a abandonar su hogar hasta que sus árboles de mandarinas den frutos suficientes para comerciar con ellos— y un amigo suyo. Independientemente de la guerra, todo parece discurrir con cierta tranquilidad en la vida del hombre hasta que en una reyerta frente su casa, varios soldados chechenos mueren y quedan gravemente heridos su compañero y un auxiliar bélico georgiano. Ivo resuelve acoger a ambos en distintas habitaciones de su pequeña casa sin que se enteren de que quien tienen al lado es un enemigo, aunque finalmente conocen la verdad y juran matarse en cuanto recobren la salud. Pero a lo largo de la película, estos hombres colmados de ira y orgullo patriótico, que no tienen otra opción que convivir con el otro, van descubriendo que lo que tienen al lado no es un enemigo de ningún tipo, sino un ser humano, bondadoso y moralmente íntegro. Y todo en buena medida gracias a Ivo.

2 As good as it gets (James L. Brooks 1997)

Sin duda la película más popular y comercial de la lista, la mayoría por lo menos una vez se ha encontrado con ella un domingo cambiando los canales. Melvin Udall es un escritor de best-sellers de más de cincuenta años completamente desencantado con la vida, racista, homofóbico y que, además, padece de trastorno obsesivo compulsivo. A lo largo de la película Udall, a fuerza de convivir continuamente con su vecino homosexual y con una camarera desgraciada de la que desde el principio está enamorado sin saberlo, va perdiendo su misantropía y su narcisismo para volcarse en el exterior, y empieza a comprender que hay otras personas en el mundo y que sus problemas no son menos importantes que los de él. Cuando en un viaje tienen que pasar varios días juntos los tres, Melvin empieza a entender que, después de todo, el del problema sí es él. A pesar de ser una comedia romántica, los personajes tienen múltiples matices psicológicos y conflictos enteramente humanos, y por ello jamás se acerca al tópico.

3 Withnail and I (Bruce Robinson, 1987)

El filme británico es considerado de culto desde hace varios años. Narra las vicisitudes de dos amigos eminentemente disfuncionales: Withnail y Marwood. Ambos beben en exceso (el primero mucho más que el segundo), son actores de teatro de veintitantos y llevan mucho tiempo desempleados. Aunque de caracteres diametralmente opuestos —Withnail es aparatoso y sumamente histriónico y quejumbroso; Marwood, introspectivo y silencioso— comparten la desesperación, la desmoralización y la búsqueda de sentido. Los extraños amigos harán un viaje al campo con el objeto de apartarse del trajín y la confusión de la ciudad y tratar de poner orden a sus mentes, en una historia repleta de diálogos fársicos, incidentes absurdos y situaciones tan sombrías como cómicas.

4 Down by Law (Jim Jarmusch, 1986)

Tres hombres se conocen en la cárcel: un proxeneta, un turista italiano y un DJ. ¿Qué tienen en común, y qué tienen que ver? Absolutamente nada. Ya esto por sí solo describe lo variopinto de la cofradía, que finalmente escapa de la prisión y emprende un viaje en lo furtivo de bosques y caminos solitarios para evitar ser descubiertos, en una película a la que no le importan el crimen ni su esencia, la justicia, ni la perspectiva institucional o jurídica. Y ni siquiera la carcelaria pues no es intención del director retratar la vida de encierro por aprehensión, sino simplemente ir creando una sutilísima complicidad entre personas desconocidas entre ellas y de personalidades discordantes, que finalmente cristaliza en amistad.  Como es costumbre en Jarmusch, en Down by Law recurre completamente al minimalismo: unos pocos espacios, poquísimos personajes y economía de recursos de todo tipo. Pero no necesitó más para dejar asentado en la memoria de quienes la vimos, una portentosa y perdurabilísima historia de compañerismo y amistad.

5 The Elephant Man (David Lynch, 1980)

Basada en la historia real del decimonónico Joseph Merrick, un hombre repleto de tumoraciones y malformaciones que era exhibido en circos como un monstruo. Merrick es encontrado por el médico Frederick Treves y acogido por él de forma vitalicia en el hospital en que trabaja. Paulatinamente Treves y Merrick desarrollan un cariño íntimo rayano en lo filial. Quizá lo más insólito del filme, tan descarnado y desolador como conmovedor, es la manera en que Lynch nos sumerge en la concepción, por lo demás intemporal, de la normalidad (y la carencia de ella). Aquí el sentido humano y la valía del hombre independientemente de su apariencia son reivindicados ante el inclemente ojo social por Treves, quien presenta públicamente a Merrick y lo hace vivir de verdad por primera vez, llevándolo a teatros y demás. Treves también invita al hospital a decenas de personas de las más altas clases —incluyendo ni más ni menos que a la princesa de Gales— para que se acerquen a Merrick, conversen con él y conozcan al hombre detrás de la máscara de deformidad.

6 One Flew Over The Cuckoo’s Nest (Miloš Forman, 1975)

Atrapado sin salida es quizá la película más conocida de las hasta ahora mentadas. Si bien no podemos hablar de amistad sensu stricto, es indudable que desde que el carismático criminal (que nunca sabemos si realmente lo es) Randle McMurphy llega al hospital psiquiátrico a subvertir por completo el statu quo reunión tras reunión clínica, logra establecerse una auténtica —y comiquísima— hermandad de hombres con varios estadios de trastorno mental, desde la neurosis socialmente tolerada de algunos que están ahí por voluntad propia, hasta la completa vesania de otros. McMurphy enseña a los pacientes —a los puede y están en condiciones de entenderlo— algo que en apariencia resulta simple y sencillo pero que para personas en la situación de estos pacientes no lo es: tratar de pasarlo bien.

7 Midnight Cowboy (John Schlesinger, 1969)

Simplemente ver a un Dustin Hoffman, de menos de 1.70 de estatura, caminando —cojo y encorvado— por las calles de Nueva York al lado de un Jon Voight de 1.90 con disfraz de vaquero, resulta por lo menos hilarante. Ahora sumémosle que uno es un vagabundo estafador y el otro un exlavaplatos recientemente convertido en gigoló bisexual. Pocas parejas, tanto en suma como en parte, pueden tildarse tanto de escorias sociales como esta, incluso hoy, a más de medio siglo del lanzamiento de la película. Pero ¿esto por sí solo es suficiente para que una historia sea persuasiva y dramáticamente bien lograda? Evidentemente no, pero tanto la sordidez física y espiritual que pervive por toda la película como la complejidad psicológica y la espiral moral descendente de los personajes, hacen de este un filme inolvidable.

8 Bande à part (Jean-Luc Godard, 1964)

El nombre de la película (Banda aparte en español) ya en sí mismo sería idóneo para esta lista. En esta historia con más de una escena que se ha plagiado y homenajeado decenas de veces en la historia del cine, una mujer conoce a un hombre y le confiesa que en la casa en que vive con su tía hay varios fajos de billetes y quiere robarlos. El hombre avisa a un amigo suyo, y la tríada decide ir a la casa y asaltar a la tía. El grupo pasará por múltiples peripecias y entre dos de ellos la amistad se convertirá al final en un fuerte vínculo sentimental. Godard siempre ha sabido compensar sus deficiencias narrativas y ciertas antitramas con diálogos sólidos y memorables, así como con episodios y situaciones muy particulares.

9 I Vitelloni (Federico Fellini, 1953)

Conocida en español como Los inútiles, esta es una de tantas películas de Fellini con personajes marginales (véanse La strada o Le notti di Cabiria). Versa sobre los días y noches de errancia de un grupo de hombres desempleados que frisan los treinta años, y que no parecen querer tener empleo nunca. La naturaleza de los seis inútiles es enteramente paradójica: quieren huir de la vida de tedio en que están inmersos, pero no hacen nada para salir de ella, y esto los lleva a un indefectible círculo vicioso. Después de todo, ¿qué puede ser más marginal que un grupo de hombres de su edad que no hacen nada para ganarse la vida?

10 Freaks (Tod Browning, 1932)

Película de culto por antonomasia, trata al igual que El hombre elefante sobre seres considerados como fenómenos. La diferencia es que en la historia de Browning son más de veinte. Un grupo circense con malformaciones de todas índoles: enanos, hermafroditas, siamesas, mutilados y mancos. Aquí la naturaleza de la amistad y las relaciones es compleja pues no se trata ni por asomo de una narración que ofrezca consuelo de ningún tipo —quizá aún menos que la de Lynch— pues estos seres, los más repudiados de todos, saben que no tienen nada más que a sí mismos y a otros como ellos, y que durante toda su vida tendrán que permanecer unidos frente a los prejuicios, la injuria y la vejación. Pero igual que en El hombre elefante por lo menos hay —aquí son dos— personas que están dispuestas a hacer justicia a estos completos parias. Y si no resulta fácil llevar al cine una historia como esta hoy en día, ya puede imaginarse cómo fue en 1932.

Los mejores amigos del arte

Hoy se celebra el Día Mundial del Perro y para festejar a estos fieles amigos presentamos algunas obras de arte donde ellos son los protagonistas.

Jean Léon Gérôme, Diógenes, 1860.

Aquí vemos al filósofo griego Diógenes en su olla de barro encendiendo una lámpara en el medio del día para “buscar un hombre honesto”, mientras varios perros callejeros lo observan atentamente. Según cifras del Inegi, en México hay alrededor de 30 mil perros callejeros, ¡el 80% de los canes mexicanos viven en la calle! Ojalá que Diógenes haya adoptado a esos amiguitos.

Anthony van Dyke, Los cinco hijos mayores de Carlos I, 1673.

En esta pintura, vemos a los cinco hijos mayores del rey Carlos I de Inglaterra (tuvo nueve). Van Dyck nos deja ver la inocencia infantil combinada con el aura de autoridad que se espera de la realeza, pero el corazón de la composición es el perro gigante sentado pacientemente y brindando apoyo físico y moral al joven Carlos II.

Bartolomeo Passarotti, Retrato de un hombre con un perro, 1585.

Bartolomeo Passarotti fue un pintor italiano representante del manierismo. En este retrato el afecto entre el perro y el dueño es claramente presentado y seguramente mutuo. Parece que el perro, con su tierna mirada, quisiera consolar a este hombre al que una lágrima le corre por la mejilla.

Thomas Gainsborough, Bumper, el Bull Terrier, 1745 y Un pug, 1780.

Thomas Gainsborough tuvo un gran prestigio como retratista, pero él amaba la naturaleza y prefería pintar paisajes. Sus retratos de perros son característicos de su técnica y los canes rezuman personalidad.

Podemos apreciar claramente en estos dos perros cómo las razas han cambiado a lo largo de los siglos. Bumper se ve bastante diferente a los bull terriers que conocemos ahora, mientras que el pug tiene patas más largas y una cara con menos arrugas.

Cassius Marcellus Coolidge, Un amigo necesitado, 1903.

Esta obra forma parte de una serie de 16 pinturas que representan a perros en situaciones típicas de los humanos. El autor los muestra bailando, jugando beisbol o en partidas de póker, que son las más famosas. Coolidge trabajó como pintor de carteles, farmacéutico y agricultor. Aunque no tenía entrenamiento formal en arte, hizo caricaturas para periódicos y pinturas al óleo que los críticos las consideran “arte menor”, pero se vendieron a precios muy elevados, se adaptaron a posters y calendarios y viven en las paredes de muchos hogares estadounidenses.

Fuente de información: Daily Art Magazine.

Imagen de entrada por Atanas Teodosiev en Unsplash.

La señora Moliner

María Moliner fue una señora española que nació en Zaragoza, España, en 1900 y murió en Madrid en 1981. Tuvo un esposo y cinco hijos: tres hombres, una mujer y un diccionario.

En 1952 su hijo, el arquitecto Fernando, le regaló a su madre el Learner’s Dictionary of Current English (1948), de A.S. Hornby y otros. Esto inspiró a la señora Moliner para escribir su propio diccionario del idioma español. En un principio pensó en algo “sencillo” a terminar en un plazo de dos años, pero este modesto proyecto se convirtió en un trabajo de 15 años que culminó con el Diccionario de Uso del Español en dos gruesos volúmenes.

El diccionario Moliner, editorial Gredos.

Dicen los conocedores que el Moliner era mejor que el Diccionario de la Real Academia Española, pues la señora incluyó cientos de palabras notificando que no estaban en DRAE y además agregó ejemplos de uso y otras “linduras” que lo hicieron realmente valioso, especialmente para escritores.

De su vida

La vida de la señora Moliner fue sencilla, por no decir simple. Nació en Zaragoza en 1900. Comenzó a trabajar desde los 15 años dando clases particulares de latín, historia y matemáticas. Estudió Historia y Filología y trabajó como archivista y bibliotecaria la mayor parte de su vida. Combinó la escritura del diccionario con su trabajo en la biblioteca de la escuela de ingenieros industriales de Madrid. En 1974 murió su esposo. Cuenta su hijo que desde entonces, María “echó el cierre” y nadie logró comunicarse con ella hasta su muerte en 1981.

María Moliner, bibliotecaria.

De su obra

Por su diccionario, Moliner fue la primera mujer nominada para ocupar un sitio en la Academia de la Lengua Española, sin embargo, le fue otorgado a un filósofo. María declaró que tuvieron razón en no elegirla, puesto que “lo único” meritorio que ella había hecho en su vida profesional había sido un diccionario, pero… si lo hubiera hecho un hombre, todos se hubieran asombrado de que no estuviera en la Academia.

Después de su muerte, Gabriel García Márquez publicó en el periódico El País un artículo titulado “La mujer que escribió un diccionario”, donde contaba curiosidades al estilo del realismo mágico, como que su verdadero oficio era remendar calcetines, que no respondía las cartas porque era muy perezosa (según decía ella) o que su marido medía con cinta métrica los cúmulos de fichas con las palabras que iba definiendo. Al parecer, esto se lo había contado al escritor colombiano Pedro, uno de los hijos de Moliner.

Pero luego, otro hijo, Fernando, dijo que lo escrito por García Márquez eran puras mentiras, que el esposo nunca midió los ficheros ni María lo escribió mano ni partía las hojas en cuatro para trabajar. ¿Quién dice la verdad? Nunca lo sabremos, aunque en las fotos de la señora se le puede ver trabajando ante unos atriles y una máquina de escribir.

Moliner trabajando en su diccionario.

En realidad, lo importante es que si uno no encuentra una palabra en el Diccionario de la Lengua Española ni el del Español de México, siempre puede acudir al Moliner, es muy probable que ahí esté.

Foto de entrada por Aaron Burden en Unsplash

Días felices, días tristes

Existe el día más feliz y también el día más triste del año. Ambos se han establecido tomando en cuenta la opinión de algunos científicos. Una de las cuestiones centrales aquí es: ¿el clima puede afectar nuestro estado de ánimo?

El día más feliz

El pasado sábado 20 de junio fue, según la ciencia, el día más feliz del mundo. Psicólogos y meteorólogos fueron cuestionados acerca de las condiciones que debía tener un día del año para hacer de quienes lo vivieran personas felices.

El acuerdo se cerró favoreciendo al último día de la primavera, gracias a las expectativas que el verano genera en las personas: días soleados, templados y más largos, vacaciones, convivencia y la oportunidad de dormirse más tarde por disfrutar de noches cálidas.

Estas anheladas expectativas nos hacen producir mayor cantidad de serotinina, la “hormona de la felicidad”, que actúa sobre nuestro organismo mediante funciones tales como regular el sueño, aumentar el deseo sexual e incrementar nuestra temperatura corporal.

Día soleado, Zwaddi en Unsplash

El día más triste

Por el contrario, el tercer lunes de enero ha sido nombrado Blue Monday, lo que equivale al día más triste del año, por los factores opuestos a los que hacen del 20 de junio el día más feliz.

El invierno representa noches más largas y días cortos, lo cual, aunado al fin de las vacaciones de fin de año y a que estamos gastados tras las festividades, la orgía de compras y comidas especiales, provoca que el mencionado lunes nos invádala depresión.

Este día es producto de una fórmula matemática creada en 2005 por Cliff Arnall, profesor de una universidad galesa, a quien una agencia de viajes contrató para que hiciera este cálculo y a partir de ahí armar algunas promociones. Arnall cumplió su encargo y lo demás es historia.

Día lluvioso. StoryPhotos4U en Unsplash

El clima nos domina

Por años los científicos han realizado diversos estudios para comprobar o disprobar que el clima influye en nuestro estado de ánimo. Al parecer, determinadas condiciones climáticas están relacionadas con nuestras emociones:

Clima > Emoción

  • Soleado/templado > Alegría

  • Viento fuerte > Ansiedad

  • Muy caluroso > Irritabilidad

  • Nublado/lluvia fuerte > Tristeza

  • Lluvia moderada > Calma/melancolía

Algunos estudios han encontrado que efectivamente, puede suceder. Una investigación liderada por la dra. Spasova, de Bulgaria, arrojó que los cambios climáticos afectan los estados de ánimo de positivo a negativo, pero solo cuando transitan hacia condiciones climáticas desfavorables (nublado, lluvia, frío), y que las personas emocionalmente estables no reaccionan tanto a estos cambios como las personas emocionalmente inestables.

Por su parte, el profesor Klimstra, de Holanda, realizó un estudio con cerca de 500 estudiantes que describieron su estado de ánimo diario durante 30 días y luego lo comparó con el clima de cada uno de estos días. Descubrió que cerca del 50% de los encuestados no se sintieron afectados por el clima; el resto se dividía entre los que se sienten mejor en climas cálidos (15%), los que se sienten mejor cuando las temperaturas bajan (27%) y los que simplemente detestan la lluvia (8%).

Un tercer estudio publicado en The Headache Journal aseguró de 61% de las personas que padecen migrañas se sienten afectadas por los cambios bruscos de temperatura.

Lo que se puede sacar en claro es que hay una probabilidad real de que el clima influya en nuestro estado de ánimo, sin embargo, esto resulta muy variable, dependiendo de la personalidad y el estado general de ánimo de cada persona.

El día más feliz de 2020 llovió en México. Tal vez la cuarentena no lo hizo particularmente alegre. Hoy está nublado ¿Será un día triste? Según los estudios si tengo fortaleza espiritual, no, pero si padezco migraña tal vez sí. Me pregunto qué tanto influyen las ideas preconcebidas en esto del clima y las emociones. La moneda sigue en el aire y dependerá de la fuerza del viento de qué lado caerá.

Foto de entrada por Sebastien Gabriel en Unsplash

“El Volkswagen de tu vida”, la campaña que conmueve

En 2014 Volkswagen celebraba 50 años en México, por lo que se hacía indispensable crear una campaña espectacular que llamara la atención de los mexicanos y reforzara la presencia de la marca en nuestro país.

“El Volkswagen de tu vida” cumplió con creces los objetivos de la empresa alemana: en redes sociales lanzaron una convocatoria donde pidieron al público que contara sus mejores historias relacionados con cualquiera de los modelos Volkswagen y que no supiera dónde quedaron esos vehículos.

La respuesta fue instantánea y multitudinaria: miles de personas relataron historias divertidas, conmovedoras e inolvidables sobre sus autos. Fue muy difícil, pero al final se seleccionaron cinco, por ejemplo, la de un vocho que sirvió de sala de partos o la de una familia que usó de vivienda su Atlantic tras perder su casa en el sismo de 1985.

La campaña voló alto y los organizadores prepararon un reality show que relataba:

  • Las historias inolvidables de los cinco seleccionados.
  • La búsqueda de los vehículos originales, que incluso fueron rescatados de deshuesaderos.
  • La reconstrucción total de los vehículos con piezas originales hasta dejarlos como nuevos.
  • La entrega sorpresa de los autos a sus propietarios originales.

La marca del éxito

Las expectativas que generó el reality fueron tan positivas que este se transmitió no solo en internet, sino en televisión abierta y tuvo una audiencia de más de 14 millones de mexicanos.

Al año siguiente, la campaña arrasó en la entrega de premios IAB Conecta. Volkswagen y la agencia Arrechedera & Claverol obtuvieron el galardón de oro en las categorías “Content marketing” y “Sitios web”, y el de plata en “Construcción de marca”, así como el premio especial “Best in Show”. También ganaron un premio en los Small Agency Awards, donde compitieron con otras campañas a nivel global.

¿Por qué triunfó?

“El Volkswagen de tu vida” fue una campaña basada en el storytelling, es decir, en la antigua tradición de contar historias que nos atrapan. No fue una publicidad unilateral, sino que involucró al público y lo hizo partícipe de su celebración.

Mi papá tenía un vocho amarillo brillante, con una reja de portaequipaje en el techo. Era, como todos los vochos, compacto, pero mágicamente amplio y aguantador como ninguno. En él viajamos durante toda mi infancia y pasamos momentos inolvidables, afortunados o desastrosos, cotidianos y extraordinarios. Es un objeto inherente a mi pasado.

Alentar el sentido de pertenencia y remover las memorias positivas relacionadas con sus productos es la mejor estrategia que, con una narrativa inteligente, mantendrá a una marca en el camino del éxito. Eso hizo Volkswagen y disfrutó de uno de sus mejores aniversarios en México aquel 2014, cuando lanzó una campaña conmovedora y digna de ser recordada.

Foto de entrada por Emil Diallo en Unsplash

De patafísica y otras formas de ser creativo Parte III

Moraleja o todo está conectado

Los redactores de marketing de contenidos no tenemos que ser poetas o dramaturgos ni irnos a beber absenta o fundar colegios extraños, pero sí podemos tomar algunas enseñanzas de estos “locos positivos” para mantener fresca nuestra escritura y generar continuamente nuevas ideas. En primer lugar, el sentido del humor puede aportar frescura a nuestros textos y enganchar a los lectores a leer de principio a fin.

Cadáver exquisito de Man Ray, Max Morise, André Breton e Yves Tanguy (1928)

Si bien la Patafísica aporta cuestionamientos divertidos pero inútiles, buscar soluciones nuevas y conexiones inesperadas puede dar un plus a una que otra de las historias que contamos.

Los surrealistas y dadaístas ensayaron diversas técnicas que resultaron en obras maravillosas. Probar algunas de ellas puede alimentar nuestra inspiración y ayudarnos a soltar la pluma, especialmente en los tan temidos “bloqueos creativos”.

Aquí hay algunas “correspondencias inesperadas” entre las técnicas de estos vanguardistas y cómo podemos aplicarlas en el universo del marketing de contenidos:

Muestra de escritura automática
  • El cadáver exquisito. Es un juego que inauguraron los surrealistas en el que entre dos o más personas aportan para hacer una obra de arte escrita o dibujada. En una hoja de papel, un participante escribe una frase o comienza un dibujo y la dobla, el segundo participante, sin saber lo que hizo el primero, continúa y así hasta lograr un escrito o imagen asombrosa. En una tormenta de ideas dos o más personas de un equipo aportan las ideas que se les ocurran y a partir de ellas se crea una campaña o un proyecto. La única diferencia es que todos ven al mismo tiempo lo que se está creando.
  • El collage. Los dadaístas, en su anhelo de deconstrucción, usaron palabras sueltas y las convirtieron en poemas, o recortes de distintas publicaciones o materiales y los convirtieron en cuadros impactantes. Los redactores escuchamos distintas voces, consultamos diversas fuentes para elaborar nuestros productos.
Collage de Hanna Hoch
  • La escritura automática. Muchos textos surrealistas partieron de esta técnica, creada por André Breton influido por el psicoanálisis freudiano, que consiste en “un dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón y fuera de toda preocupación estética o moral”. Se trata de entrar en un estado que hoy podríamos llamar de “conciencia plena” y escribir rápidamente, sin prejuzgar, lo primero que se nos venga a la mente. Parece no tener mucha utilidad, pero esta “escritura mindfulness” quizá nos relaje, nos despeje y nos libere del bloqueo creativo.
  • El manifiesto. Tanto dadaístas como surrealista emitieron sus declaraciones de existencia por medio de manifiestos, donde proclamaban quiénes eran, cuáles eran sus propuestas creativas y cómo deseaban que su arte impactara al mundo. ¿Acaso no es esta la misión, visión y valores de una empresa?
Manifiesto dadá (1918)

Foto de entrada por Noémi Macavei-Katócz en Unsplash

Pedalea, pedalea, pedalea…

Hoy celebramos el Día Internacional de la Bicicleta, establecido por la Organización de las Naciones Unidas para recordarnos cada año que la bici es “un medio de transporte sostenible, sencillo, asequible, fiable, limpio y ecológico que contribuye a la gestión ambiental y beneficia la salud.” Por esto, o simplemente para festejar su existencia, he aquí algunos datos curiosos acerca de este hermoso vehículo de dos ruedas.

  • La primera bici de la historia la inventó el alemán Karl Freiherr von Drais en 1817. Era de madera y ¡no tenía pedales!
  • La palabra “bicicleta” no se acuñó hasta la década de 1860.
  • Los hermanos Wright, inventores del avión, construyeron su Wright Flyer de 1903 en su pequeño taller de reparación de bicicletas en Dayton, Ohio.
  • Después de muchos ensayos, en 1885 se lanzó al mercado una bicicleta creada por el británico John Kemp Starley que tiene todos los elementos de las bicis de la actualidad, incluyendo frenos y, por supuesto, pedales.
  • Es 20 veces más barato mantener una bicicleta que un automóvil.
  • Gracias a la energía cinética, o sea, al movimiento a un ritmo constante, podemos mantenernos en equilibrio sobre una bicicleta. A mayor velocidad, mayor equilibrio.
  • La bicicleta “tándem” más larga medía más de 20 metros de largo y tenía capacidad para 35 personas.
  • Andar en bicicleta mantiene sano tu cerebro. En un estudio realizado a adultos mayores se encontró que quienes andan en bici con regularidad, el flujo sanguíneo hacia las áreas del cerebro relacionadas con el pensamiento analítico aumentó de 28% a 70%, lo que puede prevenir la demencia.
  • También disminuye el riesgo de diabetes. Esto se observó en un estudio donde personas que pedalearon al menos 30 minutos diarios reportaron 40% menos de riesgo de desarrollar esta enfermedad que aqueja a tantos mexicanos.
  • Si se triplicara el número de ciclistas, la tasa de accidentes automovilistas se reduciría a la mitad.
  • Se calcula que cada año se fabrican unos 100 millones de bicicletas en el mundo.
  • La velocidad más alta alcanzada en bicicleta sobre una superficie plana es de 133.75 km/h.
  • En los Países Bajos, 30% de los traslados se realizan en bicicleta y 7 de cada 8 personas mayores de 15 años tienen una.
  • Si te da miedo contagiarte de COVID-19, vete en bici, es el vehículo más seguro y eficiente en tiempos de contingencia.

Foto de entrada por Alessandra Caretto en Unsplash

De patafísica y otras formas de ser creativo Parte II

La Patafísica renació (más bien, se “desocultó”) el 20 de abril del 2000 (día de San Cocodrilo, según el calendario patafísico) con la insigne exposición “Agujeros, Nadas y Espejismos”. Esta vez trascendió fronteras. Se inauguraron Colegios en Valencia, España y Buenos Aires, Argentina, entre otros lugares del mundo. La ciencia de las soluciones imaginarias sigue viva para deleitarnos con su sentido del humor y sus sospechas del estilo

“Existen bípedos, cuadrúpedos, pero, ¿de una sola pata también?”

Raymond Queneau, sátrapa y surrealista

Básicos del Dadaísmo

Origen: 1916 en el Cabaret Voltaire en Zúrich, Suiza, en medio del desencanto por la Primera Guerra Mundial.

Características: movimiento de vanguardia o antiarte. Busca romper las convenciones en las artes plásticas y la literatura. Crítico de la burguesía y el positivismo. Intenta expresarse mediante la destrucción del lenguaje y de los materiales tradicionales en la plástica.

Representantes: los fundadores, Hugo Ball, Tristan Tzara y Jean Arp, entre muchos otros que años después devinieron surrealistas.

Hugo Ball declama poema dadaísta

Sátrapas de ayer y hoy

Los miembros originales del Colegio de Patafísica eran surrealistas y uno que otro dadaísta y presidieron alguna de las Subcomisiones del Colegio. Están, por ejemplo:

  • Raymond Queneau, poeta y novelista surrealista, encargado de la Subcomisión de Epifanías e Ipifanías.
  • Boris Vian, escritor y músico de jazz, también surrealista, encargado de la Subcomisión de las Soluciones Imaginarias.
  • Marcel Duchamp, artista plástico y ajedrecista, representante del dadaísmo y del surrealismo, encargado de la Subcomisión de las Formas y de las Gracias.
  • Joan Miró, artista plástico español y surrealista, encargado de la Subcomisión del Grande Extraordinario.
Boris Vian, sátrapa y músico

Podríamos seguir, pero son 77 Subcomisiones, así que basta mencionar a otros patafísicos ilustres, como Julio Cortázar, en su Rayuela hay muchas influencias de la Patafísica; Fernando Arrabal, el artista español que fundó el Grupo Pánico junto con Alejandro Jodorowsky; los hermanos Groucho, Chico y Harpo Marx, en cuyas películas podemos ver un humor y sinsentido bastante patafísicos.


Básicos del Surrealismo

Origen: 1924 en París, influenciado por el dadaísmo, el simbolismo, la obra de Alfred Jarry y la teoría del psicoanálisis.

Características: busca crear a partir de la interpretación de los sueños y el subconsciente. Poemas, novelas, películas, pintura y esculturas que parecen ilógicas y desconcertantes. ¿Qué significa “dadá”? Según sus fundadores, nada.

Representantes: El fundador, André Breton, y otros escritores, cineastas y artistas plásticos como Marcel Duchamp, Salvador Dalí, Max Ernst y Man Ray.

Marcel Duchamp, surrealista y patafísico

Esta historia continuará…

Muy bonitos y loquitos los patafísicos, pero ¿de qué sirve esto para el marketing de contenidos? ¿Nos dejará algún cliente aplicar la “ciencia de las soluciones imaginarias” en nuestros escritos?

La moraleja de esta historia en la tercera parte.

Foto de entrada por Adrien Converse en Unsplash