Cumple tus propósitos del 2022

Cada vez que acaba un año hacemos un recuento de los triunfos, alegrías, tristezas y aprendizajes, pero también de los objetivos que no hemos alcanzado. El inicio del año trae consigo una oportunidad de volver a empezar y de ir tras aquello que queremos lograr o que nos gustaría mejorar en nuestra vida.

La lista de deseos es infinita: inscribirnos al gym para bajar unos kilitos, ahorrar para comprar un carro o para tener las vacaciones soñadas en una playa paradisiaca, mejorar las relaciones con la familia, conseguir empleo, comer saludable, etc.

Ejercicio / Fuente: Universidad San Marcos.

La mayoría conocemos nuestros objetivos, pero no todos los cumplimos, algunos empiezan con mucho empeño en las primeras semanas del año, pero conforme pasan los días dejan de ser constantes y olvidan su meta, otros propósitos solo se quedan en ideas que ni siquiera se inician y solo unos cuantos son quienes alcanzan lo que se proponen a inicio de año. Si quieres saber algunos secretitos para que cumplas tus objetivos este año, aquí te compartimos un top 3.

1. En el pedir está el dar

Una de las claves es la manera en que formulamos nuestros propósitos, si cambiamos el “dejaré de…/evitaré…” por “comenzaré a…” tendremos más posibilidades de alcanzar nuestros propósitos, así lo reveló un estudio realizado en 2017 por la Universidad de Estocolmo y la Universidad de Linköping, en Suecia.

En este experimento participaron 1,066 personas que se dividieron en tres grupos con diversos grados de apoyo; sin embargo, los resultados arrojaron que el apoyo dado a los participantes no marcó ninguna diferencia, pero sí hubo un impacto en la manera en que formularon su propósito.

Ahorrar / Fuente: DOV.

Quienes escogieron un “objetivo de aproximación”, que consiste en plantearnos un nuevo hábito o introducir algo nuevo a nuestra vida, como: “empezaré a correr”, tuvieron más éxito que quienes tuvieron “metas de evitación”, como: “dejaré de fumar”.

Así que, tal vez debas empezar a reformular tus propósitos y en lugar de decir que dejarás de comer dulces, cambiarlo por: “comeré más frutas y verduras”.

2. Escoge metas posibles y específicas

Uno de los errores que podemos cometer es elegir metas imposibles de cumplir o poco específicas. Por eso, tenemos que ser muy claros; por ejemplo, si deseamos bajar de peso debemos definir cuántos kilos queremos perder y el tiempo en que lo haremos. Si nuestro sueño es viajar, hay que escoger desde el principio el lugar y si es fuera del país, contar con todos los documentos para hacerlo.

Viaje / Fuente: MochilerosTV

Otro punto que debemos evitar es ser muy exigentes con nuestras metas. Si nunca hemos hecho ejercicio y nos proponemos ir al gym cinco días a la semana, al ser demasiado para un inicio, es más probable que pronto lo abandonemos.

También es importante ser realistas y plantearnos únicamente de tres a cuatro objetivos, porque a veces nos emocionamos en el inicio de año y hacemos una superlista con 20 o más objetivos, y al final terminamos frustrados por no cumplirlos.

3. Arma el plan indicado

Detrás de todo logro hay un plan de acción que nos ayuda a ordenar los pasos que seguiremos. Para eso, primero tenemos que dividir nuestros objetivos en “subobjetivos” y ordenarlos a corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, para estudiar una maestría es necesario definir las horas que dedicaremos a estudiar, el dinero que ahorraremos cada mes, las horas de trayecto que haremos de la casa a la escuela, etc.

Para cualquiera que sea nuestro plan, es fundamental tener fechas y horas definidas, así será más fácil que alcancemos nuestro objetivo y al final del año estemos contentos con los frutos de nuestro esfuerzo.

Fechas / Fuente: Gifer

 

Drones 2021: artistas de la cámara

Aunque no se puede retroceder en el tiempo, hay instantes que se pueden capturar por siempre en una fotografía, y eso lo saben muy bien los participantes de los Drone Photo Awards 2021 —producidos por Siena Awards—, quienes con su cámara encontraron una forma fascinante de ver el mundo.

En este concurso todas las fotografías aéreas fueron bienvenidas, sin importar si se tomaron con drones, desde helicópteros, cometas o hasta globos aerostáticos. Participaron 2,900 fotógrafos y aficionados de 105 países, en diversas categorías: deporteboda, vida silvestre, personas, urbano, naturaleza, abstracto.

Ganador del 2021

Aunque la competencia estuvo muy reñida, el ganador del año fue Terje Kolaas, quien logró capturar en su foto a miles de gansos volando, en un viaje que los llevaba a sus sitios de cría en Svalbard, en el Ártico. Para lograr esta toma, el fotógrafo esperó el momento en que las aves comenzaran su vuelo y pudo inmortalizarlo gracias a su dron. Esta foto, nombrada “Pink-Footed Geese Meeting the Winter”, lo hizo ganador del título de “Fotógrafo de drones del año”, además se llevó a casa 500 mil euros en equipo fotográfico, entre otros premios.

Ganadores de diversas categorías

Aunque Kolaas fue el triunfador general, hubo otros ganadores y finalistas en cada una de las categorías. Aquí te presentamos algunos de los más destacados.

El australiano Phil De Glanville se llevó el primer lugar en la categoría “Deporte”, con una imagen que mezcla el talento del surfista Ollie Henry con los maravillosos paisajes de la naturaleza marina. Mientras el surfista se balanceaba sobre una ola gigantesca, un arcoíris resplandeció sobre el mar, dándole más encanto al instante.
En la categoría “Boda”, el italiano Matteo Original se llevó el primer lugar con una fotografía que muestra a unos recién casados que, mientras se miran con ternura, caminan por un sendero que pareciera ir directo a las nubes. Esta imagen tuvo un título ideal: l’Infinito insieme a te, que significa “hacia el infinito junto a ti”.
El primer lugar de la categoría “Personas” fue muy reñido. Alexandr Vlassyuk fue uno de los finalistas, con una imagen en donde él mismo fue modelo. En ella destacan los contrastes: él y una chica vacacionan en traje de baño sobre un mar congelado que da la impresión de ser un cristal roto. Vlassyuk comentó que la toma no fue sencilla y que al realizarla estaban a una temperatura de -10 grados Celsius.
El primer lugar de “Personas” se lo llevó Trung Pham Huy con una foto que muestra a un pescador en medio de un manglar; los árboles que lo rodean, vistos desde arriba, parecen venas blancas y es que durante el invierno los árboles pierden todas sus hojas en esta zona.
Por otra parte, la foto ganadora de “Abstracto” tiene una mezcla de colores y formas, que hacen recordar los cuadros de Van Gogh. Se trata de una captura hecha por Gheorghe Popa, en la que se combinan los colores de la naturaleza de un río con los desechos químicos que son producto del proceso de extraer cobre y oro, lo que le da unos tonos poco comunes.

Estas son solo algunas de las imágenes finalistas, los fotógrafos ganadores de cada una de las categorías recibieron una estatuilla de cristal del premio Pangea; además, sus fotos estuvieron exhibidas del 23 de octubre al 5 de diciembre de 2021, en la exposición “Above Us Only Sky”, en Siena, Italia.

Si no pudiste viajar hasta Italia para visitar esta increíble exposición y quieres conocer todas las fotos ganadoras, solo da click aquí.

 

La misteriosa epidemia de baile

La danza es el lenguaje oculto del alma.
Martha Graham.

En los días en que estamos melancólicos, un buen baile puede ser la solución para alegrar nuestra alma y olvidarnos de los problemas al ritmo de la música. Pero, ¿te imaginas ser dominado por los movimientos de tu cuerpo y no poder parar de bailar? Aunque suene increíble, esto ocurrió hace cientos de años en la llamada epidemia de baile.

Todo empezó un día de julio de 1518, cuando una mujer llamada Frau Troffea salió a las calles de Estrasburgo, Francia, y empezó a bailar desenfrenadamente, no podía parar, su cuerpo parecía poseído por el movimiento. Danzó sin descanso por cuatro días, hasta que su cuerpo no pudo más y falleció.

Durante este tiempo se unieron al baile otras 34 personas y meses después ya eran un total de 400 y todas tuvieron el mismo desenlace: cayeron muertas por infartos, agotamiento, invalidez de piernas, derrames cerebrales, etc.

Fuente: El mundo del misterio.
 ¿Un remedio equivocado?

Esta situación preocupó a las autoridades y a la nobleza, por eso pidieron consejo a los médicos, quienes aseguraron que era una enfermedad ocasionada por un exceso de sangre caliente. Pero en lugar de aplicarles las “sangrías” que se acostumbraban en esa época, decidieron dejarlos bailar día y noche, porque creían que solo así se curarían de la rara enfermedad.

Las autoridades pusieron “manos a la obra” y contrataron diferentes músicos que tocaban las 24 horas, se abrieron salones de baile y se construyeron escenarios. El remedio no sirvió de nada, los bailadores no paraban de danzar hasta que la muerte los alcanzaba.

Fuente: Gifer.

Inexplicablemente —así como llegó— la plaga de baile por fin terminó en septiembre de ese mismo año. Actualmente no se ha encontrado el origen de ese extraño hecho, pero quedó marcado en la historia, y aunque ya se tenía registro de otros 10 sucesos parecidos anteriores al de 1518, de este es del que se tiene más información.

 Bajo los efectos de psicoactivos

Eugen Backman explica en su libro Bailes religiosos en la iglesia cristiana y en la medicina popular, que el origen de la epidemia de baile pudo haber sido una intoxicación alimentaria.

La gente de la región comía pan hecho con centeno o cebada, se cree que estos pudieron contaminarse de principios psicoactivos de los hongos del cornezuelo que crecen en los granos del trigo. Estos hongos están relacionados con el LSD-25 y de acuerdo con Backman, esto provocó efectos en la corteza cerebral de las personas. Sin embargo, hay quienes descartan esta posibilidad, ya que el LSD-25 provoca visiones, pero no da tanta energía para bailar.

Fuente: Imagui.
 Psicosis masiva

La teoría de John Waller, autor del libro Tiempo de bailar, tiempo de morir, dice que se trató de una histeria colectiva. Los habitantes de la región acababan de pasar por grandes crisis de hambrunas, enfermedades y estrés, esto pudo provocar una psicosis masiva. Estaban sumergidos en el temor y la desesperación, por eso entraron en un estado de trance, bailar fue la forma en que su mente y su cuerpo buscaron liberarse de esas sensaciones.

Esta última teoría es una de las más aceptadas, pero aún no se sabe con certeza si fue la verdadera razón que llevó a decenas de personas a entregarse al baile hasta morir.

 

 

Sobre las posibilidades de relajarse

Como que en nuestra sociedad, relajarse no es opción. A pesar de las continuas recomendaciones para bajarle al estrés y llevar un estilo de vida más equilibrado y placentero, en especial para quienes vivimos en ciudades, andar con prisas y nerviosismo parece un imperativo social. 

Sin embargo, quizá es posible navegar en las olas de ocupaciones cotidianas si aprendemos a tomarnos las cosas con calma y buscamos pequeños remansos de paz en actividades sencillas que únicamente requieren un poco de nuestro tiempo.

Respirar, solo respirar

Hace muchos años tomé un taller de respiración. Parece inútil ya que respirar es una función inherente a los seres vivos, sin embargo, es uno de los aprendizajes más útiles que he tenido.

Una buena respiración diafragmática te permite apoyar y modular el volumen de tu voz, esto te sirve para que todos te oigan cuando actúas en una obra de teatro o cuando presentas un nuevo proyecto en el trabajo (o cuando platicas con esa tía abuela que ya no anda tan bien del oído).

Un respiro. Tomada de Ecoosfera.

La respiración profunda te ayuda a relajarte antes de dormir y a calmar algunos dolores, te prepara para actividades estresantes y ahuyenta la ira y la ansiedad. Respirar es un arte que cualquiera puede aprender, incluso puedes encontrar aplicaciones gratuitas que te ayudan a manejar tu respiración (yo usaba una cuando viajaba en metro y vaya que funciona para empezar o terminar en calma la jornada laboral).

Leer… y escribir

Definitivamente, leer algún autor o tema que te apasione te aleja un poco de la dura realidad y te lleva a un oasis donde están solos lo que pasa en el libro y tú. No se trata de ser más sabio, mejorar la ortografía o aprender, sino de gozar de un rato en tranquilidad sin pretensiones.

Leer y conocer otros mundos.

Por otro lado, cuando tu mente esté confusa, sientas tristeza o enojo, “arrojar” tus emociones sobre una hoja de papel puede ser catártico. No te preocupes si al principio tu letra es incomprensible y tus oraciones caóticas. Mientras escribas notarás que las últimas oraciones son más entendibles que las primeras, pero sobre todo, que tu mente se despeja y descansa de los pensamientos que la nublan.

Acercarse a lo natural

Tengo la suerte de tener un parque cerca. En una época en que mi vida iba muy mal, le ponía la correa a mi mascota y me la llevaba a pasear al parque. Solo caminar entre los árboles y respirar cerca de sus troncos, de sus hojas y retoños te brinda calma, la sensación de que todo se va a arreglar.

Abraza a tu mascota, siente su amor y libera oxitocina para que tu cuerpo se alivie del estrés.

La magia de la naturaleza.
Tener un pasatiempo

Cada persona tiene un pasatiempo que lo distrae de las preocupaciones cotidianas, desde tejer o tocar un instrumento musical hasta resolver sudokus o armar rompecabezas. Recuerdo que tenía una compañera en la secundaria que se relajaba resolviendo los problemas del Álgebra de Baldor… Basta con que encuentres TU pasatiempo y lo practiques de vez en cuando.

Tómate un tecito

Cuando te sientes inquieto deja el café a un lado y tómate un té. Los estudios afirman que el té o las infusiones de ciertas plantas aportan innumerables beneficios a la salud, entre los que destaca la relajación. Opta por uno verde, de valeriana o de limón, o por una de esas mezclas que venden en las tiendas de autoservicio. 

Sabor de hogar. Tomada de Tenor.
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Hacer ejercicio, mascar chicle, aspirar un aroma delicioso, practicar yoga, encontrarte con amigos, reír a carcajadas, resolver los pendientes, meditar, escuchar música… Hay muchas maneras simples de relajarte, solo es cuestión de que encuentres las que vayan mejor con tu personalidad y las apliques cuando las necesites. Y si sientes que el estrés, la ansiedad o la tristeza te superan, consultar a un especialista te puede ayudar a encontrar la solución para tener el bienestar que buscas. 

 

Anglicismos: las palabras inglesas que han ingresado al español

Aunque ya ni lo notamos, en nuestras conversaciones diarias usamos palabras que tienen su origen en otros idiomas, como el árabe (alberca, aceite, jarra), el italiano (acuarela, novela, pizza), el francés (chef, jamón, taller), también del latín—nuestra lengua madre—, alemán, griego, etc. Pero en los últimos tiempos, las palabras en inglés llevan la delantera en colarse a la lengua española.

¿Qué son los anglicismos?

Los préstamos lingüísticos del inglés a otras lenguas tienen el nombre de anglicismos y a pesar de que en español tenemos palabras para designar ciertas cosas, preferimos usar el término extranjero.

Los anglicismos se dividen en:

  • Préstamos léxicos: palabras de un idioma que son adoptados por otro, ya sea de forma idéntica o ligeramente modificados (como “online” en lugar de “en línea”).
  • Términos castellanizados: palabras inglesas que han adaptado su escritura y oralidad al español (como “tuitear”).
  • Giros sintácticos y frases hechas: frases que se han modificado de acuerdo a su imitación del inglés, (como “hacer sentido” en lugar de “tener sentido”, que viene de “to make sense”).
La invasión de los anglicismos

Hoy en día, muchos usamos anglicismos sin razón aparente, pero los lingüistas afirman que hay algo que nos motiva: queremos obtener prestigio, no conocemos la palabra en español o se nos dificulta expresar una idea en nuestra lengua natal —vacío semántico— y preferimos hablar con un término nuevo.

Lo cierto es que elegimos nuestras palabras dependiendo de las personas con las que estamos, el léxico que manejamos, nuestras ideologías, el momento y el lugar en el que nos encontramos.

¿Cómo no usar anglicismos, si nos bombardean por todos lados? Basta con echar un vistazo al mundo de los negocios, comercio, moda, cine, televisión, redes sociales, etc., en donde palabras como: reality show, marketing, fashion, spoiler, lobby, newsletter, casting, están presentes todos los días.

El inglés se ha convertido en el idioma que rige la manera en que se piensan y expresan reflexiones, propuestas y pensamientos, no solo en México sino alrededor del mundo. Es más común todavía en el lenguaje de los jóvenes y adolescentes, celebridades, youtubers, hablantes del “spanglish” y especialistas en áreas tecnológicas y científicas.

Así que,  ser bilingüe ha dejado de ser una elección para convertirse en una necesidad, porque quienes no saben inglés quedan fuera de varias dinámicas: desde no poder hojear una revista de moda hasta no ser aceptados en algún círculo social, además de que disminuye sus posibilidades de conseguir un empleo.  

Anglicismos vs. lingüistas conservadores

Aunque a algunos nos parece cool usar palabras en inglés, para los más conservadores es una amenaza a la lengua española, que busca fracturar el significado real de algunas palabras, como es el caso del término “fake news” que suena como una categoría nueva y elegante, pero en realidad se trata solo de “mentiras”. Los más apegados a las normas del lenguaje, afirman que el uso de anglicismos quiere crear un nuevo imaginario social sin memoria histórica, cultural, política y económica.

Las instituciones del lenguaje también están en contra del uso de palabras inglesas dentro del español, como la Real Academia Española (RAE), quien no se quedó con los brazos cruzados y promovió el buen uso del español sin anglicismos, para ello se valió de una campaña que tuvo gran éxito:

7 comerciales de miedo

En México la tradición es celebrar el Día de Muertos con ofrendas donde les ponemos a nuestros seres queridos sus platillos y bebidas favoritos para que nos visiten desde el Mictlán.

Pero en los países anglosajones celebran el Halloween (de All Hallows’ Eve, “víspera de todos los santos”) disfrazándose de personajes y objetos aterradores y pegándose de sustos. Para hacer honor a esta otra costumbre, he aquí algunos comerciales que te sacarán el buen humor y algunos sobresaltos.

7. “Killer Songs”, Spotify, 2018

Un minimetraje de buena calidad le da a Spotify la oportunidad de transmitir el mensaje de que en su plataforma puedes escuchar las canciones más “matadoras”.

6. “Unignorable Banners”, McDonald’s Europa, 2015

Realizado para promocionar el sundae de McDonald’s en Países Bajos, este comercial se vuelve memorable por combinar risas y sustos.

5. “Fragile Childhood, Monsters”, PSA, 2012

En esta campaña de una organización no gubernamental finesa para concientizar sobre las consecuencias negativas del alcoholismo, así ven los niños a sus papás cuando estos beben.

4. “Little Girl”, Phones 4U, 2011

Aquí se ilustra lo que puede suceder si uno no hace caso de las ofertas, en especial cuando de smartphones se trata.

3. “Car Commercial”, K-Fee, 2004

Esta marca alemana de café en lata nos quiere dejar plasmado en la mente su slogan: “Nunca habías estado tan despierto.” No apto para cardiacos.

2. “Horror”, Nike, 2000

“El deporte te alarga la vida.” Buen mensaje, pero en este caso no gustó. Los mensajes del público quejándose por pasar este anuncio en horario familiar decían que asustaba a los niños y promovía la violencia de género.

1. “Baby Laugh A-Lot”, Remco, 1971

Solo para niñas valientes de los años 70. Sin más comentarios…

¿Qué comen los astronautas?

¿Alguna vez soñaste con ser astronauta, viajar por el universo y ver desde arriba lo pequeña y maravillosa que es la Tierra? Solo unos cuantos afortunados lo han logrado: conocieron la Luna o trabajan en la Estación Espacial Internacional (un laboratorio en la órbita terrestre, en donde se realizan investigaciones sobre astrobiología, astronomía, meteorología, física, etc.).

Aunque vivir en un lugar sin gravedad y “volar” en lugar de caminar suena bastante divertido, si estuviéramos en el espacio tendríamos que cambiar nuestros hábitos y renunciar a algunos de nuestros platillos favoritos o comerlos de otra manera.

Tomada de Foro Anime.
De las pastas a los helados

El primer astronauta que comió en el espacio fue Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961. Su comida no era del todo apetitosa: llevaba unos rollos metálicos, parecidos a los de pasta de dientes, que exprimió para comer pasta de carne y de hígado.

En los viajes que se realizaron años más tarde, los astronautas siguieron comiendo esas pastas que, a pesar de su mal sabor, demostraron que —contrario a lo que pensaban los científicos— los humanos podíamos comer fuera de la Tierra sin que nuestros órganos se dañaran o nos enfermáramos.

Por suerte, estos tubos de comida fueron reemplazados a finales de los años 60 por alimentos deshidratados: se les agregaba agua caliente que los reconstituía y en cinco minutos quedaban listos, esto permitió que hubiera más variedad para el paladar de los astronautas. Ya en las misiones del Apolo a la Luna, comieron de esta forma y hasta tuvieron la opción de escoger entre 70 artículos, entre los que se incluían platillos principales, condimentos y bebidas.

En los años 70 la forma de alimentarse en el espacio mejoró todavía más, pues se introdujo el primer refrigerador a bordo del Skylab —la primera estación espacial de Estados Unidos—. En él había 15% de alimentos congelados, así que los astronautas ya disfrutaban de helados, postres u otros platillos, mientras desde la ventana veían la Tierra.

Lo que no y lo que sí

En aquellos tiempos ya existían más opciones de comida para ellos, pero hay alimentos que a la fecha no se deben consumir en las naves espaciales, uno de ellos es el pan. Los astronautas Gus Grissom y John Young del Gemini III se rebelaron contra esta regla y metieron de contrabando un sándwich de carne a la nave, el resultado fue que las cámaras los delataron y el Congreso estadounidense los regañó, porque las migajas flotan y pueden dañar los equipos o entrar a los ojos o pulmones de los astronautas.

Por eso, desde 1985 los astronautas prefirieron comer tortillas para complementar las comidas, ya que no desprenden migajas, y se han preparado distintos platillos con ellas: burritos, tacos, hamburguesas y sándwiches de carne, crema de cacahuate, mermelada, etc.

Tacos en el espacio. Tomada de Gobiznext.
Una dieta balanceada

Actualmente el Laboratorio de Sistemas de Alimentos Espaciales del Centro Espacial Johnson, en Houston, es el encargado de preparar y envasar los alimentos que se mandan a la Estación Espacial Internacional y los astronautas pueden elegir entre 200 alimentos distintos.

Además, desde la Tierra se lleva un registro de lo que come cada astronauta para que no sobrepase el número de calorías indicadas. Tienen esta norma porque los tripulantes deben tener el mismo peso y masa muscular a lo largo del vuelo; si pierden peso, será difícil que su cuerpo se recupere de la expedición al regresar a la Tierra.

¿Quiénes son los savant o personas con “síndrome del sabio”?

Al igual que el universo, el cerebro se encuentra lleno de misterios, dentro de él guardamos tanta información que podría compararse con la de una gran biblioteca o —en términos actuales— con la gigantesca memoria de una PC. A pesar de que la memoria es limitada para la mayoría de nosotros, para las personas con el “síndrome del sabio” o savant no lo es, ellos tienen una gran capacidad de almacenamiento y habilidades increíbles.

¿Te imaginas poder memorizar libros enteros, aprender idiomas fácilmente o tocar un instrumento musical sin tener que estudiar?, sin duda sería algo fantástico y es posible para algunos savant. Pero no todo es tan maravilloso como parece, porque a pesar de ser personas superdotadas en algunas cosas, tienen discapacidades mentales, físicas, del habla, sociales o motoras, e incluso muchos de ellos no pueden cubrir sus necesidades más básicas y la mitad de los casos se relacionan con trastornos del espectro autista.

Tomada de Amino Apps.
¿Cómo surgió el término del síndrome del sabio?

Fue el psiquiatra Benjamin Rush, quien en 1798 narró por primera vez el caso de un paciente que mostró una habilidad increíble para calcular la edad de las personas con solo verlas durante unos segundos, pero todavía no existía una palabra para denominar a quienes tenían esta condición.

Casi cien años después, John Langdon Down —famoso por sus aportes en cuanto al síndrome de Down— dio a conocer el término “idiot savant” (“idiota erudito”) para referirse a estas personas superdotadas, pero este resultó denigrante y poco aceptado. Después se les llamó “sabios autistas”, pero también fue erróneo porque no todos los savant tienen autismo. Actualmente se les conoce como savant o personas con “síndrome del sabio”, una definición mucho más acertada.

¿Qué ocurre en el cerebro de los savant?

A pesar de que hoy en día existen grandes avances tecnológicos en neurociencias, no hay un estudio médico que explique al cien por ciento esta condición, pero hay teorías al respecto: se cree que los savant tienen una disminución de las habilidades del hemisferio izquierdo del cerebro (que se encargan de las cuestiones lógicas, simbólicas y lingüísticas), mientras que las habilidades del hemisferio derecho están aumentadas (las artísticas no simbólicas, habilidades visuales, motoras, música y artes plásticas), también algunos tienen una gran habilidad matemática.

Daniel Tammet, Savant británico.
Los savant más famosos de la cultura popular

A lo largo de la historia se ha escuchado del caso de varios savant, cada uno con talentos diferentes.

  • Tony Deblois: tiene Síndrome de Asperger y es invidente, pero toca el piano desde los 2 años, ¡además puede interpretar de memoria unas 8 mil canciones!
  • Alonzo Clemons: un excelente escultor de figuras de animales que se venden como pan caliente, en precios de hasta 45 mil dólares.
  • Daniel Tammet: un savant británico que aprendió islandés en una semana y habla 11 idiomas diferentes.

    Stephen Wiltshire.
  • Stephen Wiltshire: desde los 3 años se comunicaba por medio de dibujos y con solo mirar una vez paisajes o edificios los plasma detalladamente. Este caso es muy parecido al de August, uno de los personajes de la novela Lo que no te mata te hace más fuerte (2015) de David Lagercrantz, un niño autista que —aunque no habla— dibuja de una forma impresionante y logra captar detalles que para otros pasarían desapercibidos, además despierta distintas emociones en quienes los ven.
La verdadera historia de Rain man

Otro de los savant más conocidos en la historia es Kim Peek (1951), quien nació con el cráneo agrandado y con daños en el cerebelo. Esta condición no le permitía hacer cosas tan básicas como abrochar su camisa, pero su memoria era sorprendente y recordaba 10 mil libros completos; si te preguntas cómo había leído tantos libros en su vida, la razón parece de otro mundo: ¡con cada ojo leía una página diferente al mismo tiempo!

Además de leer tanto, también memorizó mapas que incluían calles y carreteras de Estados Unidos, así que el GPS se quedaba corto a su lado y su precisión era infalible.

Rain man.

Todas estas asombrosas habilidades llegaron a oídos de un guionista durante un congreso de una asociación de niños con discapacidad, quien quedó impactado con la historia y decidió llevarla a la pantalla grande con la película Rain Man (1988), protagonizada por Dustin Hoffman y Tom Cruise.

Para que los gestos y rasgos de personalidad transmitieran la verdadera esencia de Peek, Hoffman se reunió varias con él. Convirtiéndose así en una conmovedora historia basada en hechos reales que llegó a un gran número de espectadores alrededor del mundo.

 

 

Cubrebocas: el nuevo accesorio de moda

Años atrás no hubiéramos creído que las situaciones que nos presentaban algunas películas de ciencia ficción futurista —en las que todos usaban mascarillas y caretas por causa de un virus desconocido— podían hacerse realidad. Sin embargo, la pandemia por COVID-19 nos adentró a ese mundo diferente en donde no podemos salir a la calle sin llevar puesto un cubrebocas.

En los últimos tiempos no es solo una medida de prevención, sino que se ha convertido en un accesorio de moda y es un gran negocio para las personas emprendedoras, pequeñas empresas, artesanos; también para marcas reconocidas como Gucci, Versace, Dior, Grupo Inditex, etc., e incluso ha llegado al mundo de las pasarelas y a eventos de celebridades.

“Dependiendo del mes va cambiando la demanda de productos, los modelos invernales de noviembre a enero, los modelos de telas finas y personalizados para fiestas en diciembre, los de flores y colores en primavera.”- Fabiola Bautista, diseñadora.

Tomada de MediaLab.
 Una lucha por la aceptación

De acuerdo con César Guadarrama, sociólogo de la UNAM, en un principio algunas personas se negaban a usar cubrebocas en todo momento y hasta se denunció como una manera de censura simbólica, con el movimiento: “nos quieren callar”.

Todo dio un cambio de 180 grados cuando salieron diferentes diseños que modificaron la mala percepción que se tenía de su uso. Así, las decoraciones divertidas o cool lo convirtieron en un accesorio aceptado.

Diseños diversos

Hay mascarillas para todos los gustos: con los escudos de tu equipo favorito si eres apasionado del futbol; con tus personajes de Disney preferidos, desde las típicas princesas hasta los héroes y villanos de las películas de Pixar y Marvel; de flores, perritos, gatitos, etc.

En el 2020, la marca de ropa Scappino utilizó las telas sobrantes de sus camisas y playeras para crear cubrebocas, Gucci y Chanel donaron mascarillas para el personal médico y el diseñador francés Jean Paul Gaultier, bajo el lema “Protect yourself, create yourself”, agregó plumas, piedras y otros elementos que le dieron un toque original a los cubrebocas, pero sin importar su exótica decoración, siguen conservando su función principal: proteger contra el coronavirus.

El cubrebocas más caro del mundo.

Los precios varían, pero hasta ahora, el cubrebocas más caro y lujoso es el creado por Isaac Levy —de la casa joyera Yvel— para un multimillonario chino. Está hecho de 250 gramos de oro puro de 18 kilates y tiene más de 3,600 diamantes naturales, ¡vale aproximadamente 1.5 millones de dólares!

 Los Grammy 2021

A pesar de que la pandemia no ha terminado, este año la alfombra roja recibió —con ciertas restricciones y medidas de higiene— a los nominados al Grammy, quienes lucieron sus mejores atuendos, complementados con el diseño de sus mascarillas.

Taylor Swift, Billie Eilish y Harry Styles robaron cámara al combinar su cubrebocas con el resto de su outfit. Beyoncé también combinó el tapabocas con su ropa, pero de manera más discreta. Swift, quien por tercera vez ganó el Grammy a Álbum del año, usó un cubrebocas bordado con flores, con un diseño que se acopló al de su vestido.

Taylor Swift y Harry Styles en los Grammy 2021.

Así fue como el cubrebocas, que en un principio tuvo la única finalidad de protegernos del COVID-19, se convirtió en un glamuroso accesorio con miles de diseños en todo el mundo, además de sacar de la crisis económica a empresas y emprendedores.

Tras el signo de gato

Además de ser un emblema de la era digital, el “signo de gato” o “#” ha tenido muchas vidas. Desde su temprana relación con la tecnología hasta la síntesis lingüística que lo viralizó en internet, aquí te contamos su historia.

En los prehistóricos días antes de la internet, el “avistamiento” común del símbolo, usualmente conocido como “signo de número”, se daba en el teclado telefónico. Así, en España lo llaman “almohadilla” o “cuadradillo”, en Argentina se conoce como “numeral”. En Brasil le dicen velha (o “vieja”), en honor al jogo da velha, un juego semejante al ”tres en raya”; este es el mismo orígen del nombre usado en México, “signo de gato”; el “gato” chileno y el “michi”, popular en Perú. 

Gatos antiguos

El “signo de gato” data de la antigua Roma, donde la unidad métrica libra pondo (o “libra de peso”) se abreviaba como una “lb” cruzada en la parte superior por una línea horizontal, indicando que se trataba de una contracción y evitando confundir la “l” con el numeral 1. Con el tiempo, el término libra pondo dio nombre a la unidad pound, así se conoce hoy al símbolo # en los Estados Unidos.

A la derecha, el símbolo de la libra pondo. A la izquierda, el signo escrito por Isaac Newton. (Imagen cortesía del New Yorker).

A medida que los escribas comenzaron a trazarlo cada vez más rápido, “lb” se transformó en nuestro “signo de gato”. Su popularización se la debemos en parte a Isaac Newton, que en sus tratados lo ocupaba tantas veces que obligó a los impresores de la época a incluirlo en sus prensas. Para 1853, el libro An Elementary Treatise on Book-keeping by Single and Double Entry lo manejaba ya como un símbolo común para señalar cifras.

Gatos tecnológicos

A principios de los años 60 llegó el teléfono de tonos. Al usar botones en lugar de una rueda giratoria se requería un nuevo acomodo de los números, y Bell Laboratories, subsidiaria de AT&T, experimentó con diversos diseños.

El acomodo final perdura hasta hoy: los números del 1 al 9 ordenados en una cuadrícula de 3×3, y el cero en la parte inferior central, flanqueado por dos “claves”: el asterisco, al que llamaron “sextile”, y otro —nuestro “signo de gato”— que provenía de los lenguajes de programación y fue nombrado octothorp, con el “octo” refiriendo a las ocho líneas que sobresalen del signo, y “therp”, según se cuenta, en honor al deportista Jim Thorpe.

Una publicación de 1999 de la revista Encore, hablando sobre la introducción del “signo del gato” a los teléfonos con teclado. (Imagen cortesía de Gizmodo).
Gatos internautas

Incluso en los días tempranos de internet era común encontrarse con el signo de gato: a finales de los 80, en los canales de Internet Relay Chat (o IRC) representaba las “salas” de conversación.

Su metamorfosis al hoy omnipresente hashtag fue inspirada por el acomodo del IRC. En 2007, uno de los primeros usuarios de Twitter, Chris Messina, propuso utilizarlo para llevar una clasificación de las conversaciones relacionadas con un evento próximo sobre tecnología e internet.

La idea no fue bien recibida por Twitter, pues alegaban que un sistema como ese “era para nerds” y que no sería adoptado ampliamente. Sin embargo, en octubre de ese mismo año, el programador Nate Ritter ocupó la red para informar de los devastadores incendios forestales de San Diego; la información llegaba de manera tan vertiginosa que Messina le propuso utilizar el #SanDiegoFire que ya se estaba usando en la red Flickr por usuarios que compartían sus fotos del incendio. 

Ritter accedió, y durante días dio cobertura al siniestro, probando a Twitter que el sistema funcionaba. Para 2009 la popularidad de los hashtags (nombrados así por el hash inglés con que en el Reino Unido se nombra al signo, y el tag, o “etiqueta”) era tal, que Twitter decidió adoptarlos oficialmente, iniciando una tendencia que cambió no solo la manera en que organizamos y consumimos la información, sino que nos permite transicionar de las ideas al movimiento, de las historias individuales a las protestas masivas, de las experiencias solitarias a la memoria colectiva.