8 razones por las cuales tu empresa u organización (sin excepción) debería tener un blog

Hoy en día existen centenares de millones de blogs —sin exagerar—, que rápidamente se están convirtiendo en una suerte de documento de identidad de sitios web de muy distintos tipos.

Para quienes no se han convencido de la relevancia de tener un blog en el mundo actual, la siguiente lista de beneficios puede resultar útil:

1 Da más identidad a nuestro sitio que cualquier otra cosa

Los sitios web de hoy necesitan dar la sensación de dinamismo y de constante renovación. Un blog que tenga entradas periódicas no solo hace ver que hay gente real detrás de la página, sino que mientras más leemos sus publicaciones, más vamos enterando de su filosofía de vida, sus principios y su modelo de negocios.

2 Es un potencial generador de leads

El reto de quienes aportan contenido a un blog es publicar información que les parezca útil y relevante a los clientes potenciales que han hecho clic en las entradas. De esta manera, no solo pueden conocer nuestros servicios, sino también darse cuenta de que dominamos el tema, así se convencen de que podemos apoyarlos en aquello para lo que ingresaron en nuestra página.

3 Recibimos retroalimentación

Una vez que hemos publicado ese contenido relevante para los clientes existentes y posibles —si hemos habilitado los comentarios, por supuesto— podemos saber qué opinan cuando publican su opinión, dudas o preguntas, ya sea directamente en el blog o en las redes sociales de nuestra empresa.

4 Establecemos una conexión directa y orgánica con nuestras redes

No es lo mismo promovernos a través de las redes sociales de manera estática, forzada e invasiva para que visiten nuestra página, que si lo hacemos de manera mucho más natural y despertando la curiosidad de la audiencia a través de publicaciones periódicas.

5 Mejoramos el posicionamiento SEO

Por cada contenido que publiquemos con el cuidado y la minuciosidad suficientes, aumentaremos la posibilidad de mejorar nuestra posición entre las páginas de nuestro tipo que aparezcan en cualquier buscador. Aprender el manejo idóneo de SEO requiere, sobre todo, práctica, pero para los interesados, Internet está lleno de cursos, muchos de ellos gratuitos.

6 Ofrece la posibilidad de reafirmarnos como una autoridad

Mientras más profundidad, investigación y conocimiento reflejen lo que estamos expresando en las entradas, con más frecuencia recurrirán a nosotros para esclarecer dudas y nos recomendarán con otros clientes potenciales, pues nuestro blog probablemente aborde los temas con más detalle que nuestros competidores.

7 Aumentamos suscriptores

Un blog interesante y novedoso hace que los lectores quieran volver a él y, por lo tanto, querrán suscribirse. Esto significa una oportunidad para nosotros, pues una vez suscritos, los usuarios recibirán mails conectados directamente con nuestras publicaciones y visitarán con más frecuencia nuestro sitio.

8 Informamos sobre nuestros productos y servicios

Ya sea que impartamos cursos y queramos informar sobre las fechas de nuestro próximo tour o que vendamos equipos de esnórquel, un blog es un recurso orgánico y amable para notificar a nuestros usuarios de manera constante sobre lo que nuestra organización está haciendo.

Así que, si tu empresa u organización aún no tiene un blog, ¿qué estás esperando? Si no tienes idea de cómo hacerlo, siempre puedes buscar algún tutorial o contactar a un profesional que te oriente y te ayude a iniciarlo.

Foto de entrada por Georgie Cobbs en Unsplash

Consejos de Cormac McCarthy para la escritura científica (y de todo tipo)

El estadounidense autor de diez novelas, entre las que están Blood Meridian, No Country For Old Men y Suttree, ha sido editor en el Instituto Santa Fe (SFI, por sus siglas en inglés) por varios años y ha ayudado a muchos científicos en la elaboración de artículos. Uno de ellos es Van Savage, biólogo teórico y ecologista. Después de años de provisión de consejos por parte del novelista, ambos trabajaron en una condensación para ayudar a los lectores en general a lograr una mejor redacción.

Por Cormac McCarthy

Traducción de Jorge González

Cormac McCarthy en 1973.

 

  • Sé minimalista para lograr la claridad. Mientras escribes, pregúntate: ¿es posible conservar el mensaje original sin ese signo de puntuación, esa palabra, esa frase, ese párrafo o esa sección? Suprime las palabras o comas adicionales siempre que puedas.
  • Decide el tema de tu texto y dos o tres puntos que quieras que los lectores recuerden. Este tema y los puntos conforman el hilo conductor. Las palabras, las oraciones, los párrafos y las secciones son el tejido que lo mantiene unido. Si algo no es necesario para ayudar al lector a entender el tema principal, omítelo.
  • Limita cada párrafo a un solo mensaje. Una sola oración puede ser un párrafo. Cada párrafo debe explorar ese mensaje primero haciendo una pregunta y después progresando hacia una idea, a veces incluso a una respuesta. También es perfectamente adecuado formular interrogantes en un párrafo y dejarlas sin respuesta.
  • Haz oraciones cortas, directas y de construcción sencilla. Las frases concisas y claras funcionan bien para las explicaciones científicas. Mantén al mínimo las cláusulas, las oraciones compuestas y las palabras de transición, como “sin embargo” o “así”, para que el lector pueda concentrarse en el tema

No frenes al lector. Evita las notas al pie, rompen el flujo de ideas y hacen que tus ojos vayan de un lado a otro mientras pasas las páginas o das clic en enlaces. Trata de evitar la jerga, las palabras de moda y el lenguaje demasiado técnico. Y no uses la misma palabra repetidamente, es aburrido.

  • En cuanto a la gramática, el lenguaje hablado y el sentido común suelen ser mejores guías para un primer borrador que los libros de reglas. Es más importante ser comprendido que formar una frase gramaticalmente perfecta.
  • Y no te preocupes demasiado por los lectores que quieren discutir sobre cada punto tangencial y enumerar todas las posibles limitaciones de cada oración. Simplemente disfruta de escribir.
  • Las comas denotan una pausa en el habla. La frase “En contraste” al principio de una oración necesita de una coma para enfatizar que la oración se distingue de la anterior, no para distinguir las dos primeras palabras de la oración del resto de la misma. Pronuncia la frase en voz alta para discernir las pausas.
  • Utiliza las rayas o guiones largos para enfatizar las cláusulas que consideres importantes y no sólo para definir términos. (Los paréntesis pueden presentar las cláusulas de manera más silenciosa y suave que las comas.) No uses el punto y coma como muleta para unir ideas sueltas. Esto solo fomenta la mala escritura.

No seas demasiado formal. Y no uses signos de exclamación para llamar la atención sobre algo. En su lugar puedes decir “sorprendentemente” o “intrigantemente”, pero tampoco exageres. Usa estas palabras solo una o dos veces por texto.

  • Escoge un lenguaje concreto y ejemplos. Si tienes que hablar de los colores arbitrarios de una esfera abstracta, es más atractivo referirte a ella como un globo rojo o una bola de billar azul.
  • Cuando consideres que has terminado, lee tu trabajo en voz alta para ti o para un amigo. Encuentra un buen editor en el que puedas confiar y que dedique tiempo y reflexión a tu trabajo.
  • Después de todo esto, envía tu trabajo a los editores. Intenta no pensar en el medio hasta que vuelvan con sus perspectivas. Y cuando esto suceda, es útil prestar atención a los consejos de Rudyard Kipling: “Confía en ti cuando todos los hombres duden de ti, pero también ten en cuenta sus dudas”. Cambia el texto donde las observaciones sean útiles, y donde no, explica cortésmente por qué conservarás tu formulación original.
  • Y no sermonees a los editores sobre la coma de Oxford […] o el uso correcto de “significativamente”. Las revistas establecen sus propias reglas de estilo. Tu trabajo no será la excepción.

Finalmente, trata de escribir la mejor versión de tu idea: la que te guste a ti. No puedes complacer a un lector anónimo, pero deberías poder complacerte a ti. Tu trabajo —tienes que creer que así será— es para la posteridad. Recuerda tu primera lectura de los textos que te inspiraron mientras disfrutas del proceso de escribir el tuyo.

Cuando tu escritura sea más viva y fácil de entender, la gente querrá invertir su tiempo en leer tu trabajo. Y ya sea que seamos científicos novicios o novelistas de fama mundial, eso es lo que todos queremos, ¿no?

Foto de entrada por Dustin Lee en Unsplash

Marketing de contenidos: 7 consejos de los gurús

Quienes crean content marketing deberían estar siempre atentos a las tendencias en la información, pues de ello depende que los contenidos sigan siendo frescos, atractivos y útiles para los lectores. Aquí van algunos consejos de expertos en el tema para que no olvidemos lo que importa a la hora de transmitir nuestros mensajes.

1

Si te enfocas continuamente en producir contenido valioso para tus clientes, a tu negocio le pasan cosas buenas. Este contenido debe tener 5 cualidades: enfocado, sencillo, genuino, útil y de alta calidad.

Sonja Jefferson, fundadora de Bristol Content Group

2

Al implementar tu estrategia de content marketing, piensa como un publicista y ofrece a tus clientes los contenidos que quieren.

Rebecca Lieb, asesora estratégica, analista de investigación, oradora, escritora y columnista

3

Pon a un lado las cualidades de la empresa y concéntrate 100% en el consumidor final. Investiga quién es tu target y cuáles son sus necesidades.

Derek Slater, director y estratega de contenido de SlaterStudios

4

Sé un contador de historias que enamoren y enganchen a tus clientes.

Heidi Cohen, presidenta y directora de contenidos de Actionable Marketing Guide

5

Combina tus contenidos de marketing con una estrategia SEO, de lo contrario, por buenos que sean, pocos los leerán.

Neil Patel, influencer, emprendedor, autor de best sellers y especialista en marketing

6

El contenido es un activo comercial que vale la pena administrar de manera eficiente y efectiva. Aprovecha las herramientas digitales y ofrece tus contenidos en formatos interactivos.

Scott Abel, estratega de contenidos fundador de The Content Wrangler

7

Que la inspiración te encuentre trabajando: conoce a tus clientes, lee, mira videos, crea listas, averigua las tendencias en redes sociales, investiga, y las ideas creativas surgirán.

Lorena Amarante, conferencista, influencer y cofundadora de OMLatam

Fuentes: Entrepreneur, Merca2.0, Venngage

 

Foto de entrada de AbsolutVision en Unsplash

¿Qué es la concordancia gramatical?

Concordar es hacer que una cosa corresponda con otra. En el caso de la gramática, se trata de que coincidan los distintos elementos que conforman una oración en cuanto a su género, número y persona. Por ejemplo, si el sujeto está en masculino singular, el artículo, el adjetivo o lo que lo acompañe, deben tener el mismo género y número. Esto se llama concordancia nominal:

Artículo masc. sing + sustantivo masc. sing. + adjetivo masc. sing.

El + hombre + alto

Artículo fem. sing. + ordinal fem. sing. + sustantivo fem. sing.

La + primera + vez

Fácil y simple, ¿verdad? Entonces, ¿por qué tantos dicen “la primer vez”?

También existe la concordancia verbal, cuando el verbo debe corresponder a las características (o accidentes) del sustantivo:

Sujeto masc. plur. + verbo plur.

Los niños + corrieron

Tip

Para hacer una concordancia correcta hay que fijarse a quién afecta (así se dice en gramática) el elemento que hay que hacer concordar.

Ejemplo: ¿Dirías “masa de aire frío” o “masa de aire fría”? ¿Estás calificando a la masa o al aire?

Fuentes: Diccionario Panhispánico de Dudas, Fundéu BBVA.

 

Photo by Ben White on Unsplash

¿Eres queísta o dequeísta?

Queísmo: omisión indebida de la preposición de ante que.

Dequeísmo: adición indebida de la preposición de ante que.

¿Cuándo uso de que sin ser dequeísta?

  1. Cuando al sustituir la oración subordinada que encabeza que por los pronombres eso o ello se conserva la preposición de:
  • No me acordé de eso: No me acordé de que hoy es tu cumpleaños.
  1. Como complemento de verbos reflexivos que exigen de: acordarse, alegrarse, asegurarse, convencerse…
  • Se aseguró de que la puerta estaba bien cerrada.
  1. En los complementos de muchos nombres.
  • El hecho de que vengas es importante para mí.
  1. Con adjetivos como seguro, encantado, etcétera.
  • Estaremos encantados de que te unas a nuestro grupo.
  1. Con expresiones como a causa de, a fin de, a pesar de, a punto de, en caso de…
  • A pesar de que casi no estudió le fue bien en el examen.
  1. En las oraciones con caber o haber duda de algo, caer en la cuenta de, darse cuenta de…
  • No cabe duda de que la primavera llegó.

¿Cuándo uso que sin ser queísta?

  1. Ante sujetos.
  • Espero que la película esté buena.
  1. Con verbos que se refieran a:
  • Actos de pensamiento como pensar, creer, considerar, deducir: “Cree que estamos conspirando en su contra”.
  • Actos de habla como negar, decir, afirmar, opinar, asegurar: “Opino que el rojo se te ve mejor”.
  • Emociones o estados de ánimo como temer, lamentar, desear: “Temo que será contraproducente.”
  • Percepciones físicas o mentales como intuir, comprender, percibir: “Comprendo que no quieras estar aquí.”
  • Mandato, consejo o prohibición como ordenar, mandar, aconsejar: “Te ordeno que regreses ¡pero ya!”
Tip

Convierte la oración en interrogativa, si conserva la preposición de, entonces tiene que ir, si no la conserva, entonces no va.

·         ¿De qué estás seguro?

Estoy seguro de que esa mujer es una espía.

·         ¿Qué estás pensando?

Estoy pensando que ese tipo es un idiota.

Fotografía por MILKOVÍ en Unsplash