En la era del home office

Uno de los grandes retos a los que nos hemos enfrentado los trabajadores y empresas en esta época de pandemia es aprender a trabajar de manera remota. Una encuesta de OCCMundial reveló que en los tiempos más estrictos de pandemia 8 de cada 10 mexicanos trabajaron en casa.1

Actualmente vivimos una “nueva normalidad” en la que muy probablemente el home office se convertirá en una forma habitual de trabajo en muchas empresas que hace apenas un año ni siquiera lo contemplaban.

He aquí algunas reflexiones proporcionadas por Workana, la agencia líder en contratación de freeelancers en Latinoamerica, acerca del trabajo a distancia en el mundo post-Covid.

Por Kevin Bhagat en Unsplash

Millones de personas entraron de golpe en dinámicas de trabajo remoto. 

Con la mitad de la población mundial confinada, tuvimos que ajustarnos a esta forma de trabajar de manera rápida, e incluso atropellada.

Hay un crecimiento en el uso de tecnología para mantener la operación, principalmente herramientas de videoconferencia y colaboración en línea. IDC Latinoamérica estima que el uso de internet crezca un 6.3% en este año, debido al confinamiento social.

De la mano de los retos, muchas personas se están dando cuenta de los beneficios de trabajar total o parcialmente en casa: no desplazarse, reformular la manera de abordar el trabajo, enfocarse en resultados y alcanzarlos a su ritmo, sin limitaciones de cumplir horas.

Por freddie marriage en Unsplash

Las empresas tienen más elementos para dar continuidad a planes de políticas de trabajo flexible.

El home office era un plan en marcha, pero con avance lento, o parte de beneficios esporádicos, limitado tal vez a un día por semana, muchas empresas todavía lo abordaban con cautela.

Esta modalidad atrae al talento de las nuevas generaciones, y las empresas no pueden prescindir de sus habilidades, por lo cual necesitan que estos esquemas formen parte de sus beneficios básicos.

La adopción futura del trabajo remoto, como opción, será permanente.

Con los cambios que ha traído la contingencia, más empresas están abriéndose a adoptar esta práctica, e incluso podrían dejarla como permanente al ver resultados positivos reflejados en su productividad.

Por otra parte, se requerirá de una inversión mayor para que los trabajadores aprendan a utilizar herramientas de trabajo que les permitan trabajar de forma remota, ya que los cambios en sus hábitos los llevarán a exigir una forma de trabajo adaptada a sus nuevas necesidades.

Por Roberto Nickson en Unsplash

El proceso de gestión de talento y recursos humanos se modificará.

Tomando en cuenta la nueva dinámica de trabajo, los gestores de talento y recursos humanos deben plantear nuevas formas de integrar a los colaboradores.

Desde el reclutamiento e inducción, hasta dinámicas de integración y reuniones virtuales para conocerse más allá del ámbito laboral, las nuevas prácticas deberán tomar en consideración a personas que trabajen desde casa, o incluso que vivan en una ciudad distinta.

La oportunidad para los trabajadores de tener una mayor satisfacción en el avance de sus carreras y en el balance vida-trabajo.

Aunque este fue el primer acercamiento al trabajo remoto para muchos trabajadores, el estar confinados ha afectado la productividad. La primera etapa se caracterizó por saturación de tareas, problemas de organización y gestión del tiempo; esto se debe a que estar aislado no equivale a hacer home office.

Pero en condiciones normales, trabajar desde casa aumenta la productividad; con el tiempo estos beneficios resaltarán conforme las personas necesiten equilibrar sus vidas laborales, personales y familiares.

Por Dillon Shook en Unsplash

La era de la confianza

¿Por qué tuvo que ocurrir una pandemia para que los patrones se dieran cuenta de las innumerables ventajas del trabajo a distancia? Tal vez estaban inmersos en la dinámica tradicional donde el trabajador debe estar siempre presente —y bajo vigilancia de un superior— un número establecido de horas para ser considerado como un empleado productivo.

Al parecer, llegó la hora de generar una nueva cultura de confianza, en la que el trabajo no es dónde estamos, sino lo que hacemos. El entorno laboral está cambiando y seremos testigos y actores de esta evolución.

 

1 González, Verónica. (10 de junio de 2020). ¿Las mujeres trabajan más en esta cuarentena? 8 de septiembre de 2020, de occmundial. Sitio web: https://www.occ.com.mx/blog/mujeres-trabajan-mas-durante-home-office/

Foto de entrada por Mohammad Fahim en Unsplash

Los mejores amigos del arte

Hoy se celebra el Día Mundial del Perro y para festejar a estos fieles amigos presentamos algunas obras de arte donde ellos son los protagonistas.

Jean Léon Gérôme, Diógenes, 1860.

Aquí vemos al filósofo griego Diógenes en su olla de barro encendiendo una lámpara en el medio del día para “buscar un hombre honesto”, mientras varios perros callejeros lo observan atentamente. Según cifras del Inegi, en México hay alrededor de 30 mil perros callejeros, ¡el 80% de los canes mexicanos viven en la calle! Ojalá que Diógenes haya adoptado a esos amiguitos.

Anthony van Dyke, Los cinco hijos mayores de Carlos I, 1673.

En esta pintura, vemos a los cinco hijos mayores del rey Carlos I de Inglaterra (tuvo nueve). Van Dyck nos deja ver la inocencia infantil combinada con el aura de autoridad que se espera de la realeza, pero el corazón de la composición es el perro gigante sentado pacientemente y brindando apoyo físico y moral al joven Carlos II.

Bartolomeo Passarotti, Retrato de un hombre con un perro, 1585.

Bartolomeo Passarotti fue un pintor italiano representante del manierismo. En este retrato el afecto entre el perro y el dueño es claramente presentado y seguramente mutuo. Parece que el perro, con su tierna mirada, quisiera consolar a este hombre al que una lágrima le corre por la mejilla.

Thomas Gainsborough, Bumper, el Bull Terrier, 1745 y Un pug, 1780.

Thomas Gainsborough tuvo un gran prestigio como retratista, pero él amaba la naturaleza y prefería pintar paisajes. Sus retratos de perros son característicos de su técnica y los canes rezuman personalidad.

Podemos apreciar claramente en estos dos perros cómo las razas han cambiado a lo largo de los siglos. Bumper se ve bastante diferente a los bull terriers que conocemos ahora, mientras que el pug tiene patas más largas y una cara con menos arrugas.

Cassius Marcellus Coolidge, Un amigo necesitado, 1903.

Esta obra forma parte de una serie de 16 pinturas que representan a perros en situaciones típicas de los humanos. El autor los muestra bailando, jugando beisbol o en partidas de póker, que son las más famosas. Coolidge trabajó como pintor de carteles, farmacéutico y agricultor. Aunque no tenía entrenamiento formal en arte, hizo caricaturas para periódicos y pinturas al óleo que los críticos las consideran “arte menor”, pero se vendieron a precios muy elevados, se adaptaron a posters y calendarios y viven en las paredes de muchos hogares estadounidenses.

Fuente de información: Daily Art Magazine.

Imagen de entrada por Atanas Teodosiev en Unsplash.

La señora Moliner

María Moliner fue una señora española que nació en Zaragoza, España, en 1900 y murió en Madrid en 1981. Tuvo un esposo y cinco hijos: tres hombres, una mujer y un diccionario.

En 1952 su hijo, el arquitecto Fernando, le regaló a su madre el Learner’s Dictionary of Current English (1948), de A.S. Hornby y otros. Esto inspiró a la señora Moliner para escribir su propio diccionario del idioma español. En un principio pensó en algo “sencillo” a terminar en un plazo de dos años, pero este modesto proyecto se convirtió en un trabajo de 15 años que culminó con el Diccionario de Uso del Español en dos gruesos volúmenes.

El diccionario Moliner, editorial Gredos.

Dicen los conocedores que el Moliner era mejor que el Diccionario de la Real Academia Española, pues la señora incluyó cientos de palabras notificando que no estaban en DRAE y además agregó ejemplos de uso y otras “linduras” que lo hicieron realmente valioso, especialmente para escritores.

De su vida

La vida de la señora Moliner fue sencilla, por no decir simple. Nació en Zaragoza en 1900. Comenzó a trabajar desde los 15 años dando clases particulares de latín, historia y matemáticas. Estudió Historia y Filología y trabajó como archivista y bibliotecaria la mayor parte de su vida. Combinó la escritura del diccionario con su trabajo en la biblioteca de la escuela de ingenieros industriales de Madrid. En 1974 murió su esposo. Cuenta su hijo que desde entonces, María “echó el cierre” y nadie logró comunicarse con ella hasta su muerte en 1981.

María Moliner, bibliotecaria.

De su obra

Por su diccionario, Moliner fue la primera mujer nominada para ocupar un sitio en la Academia de la Lengua Española, sin embargo, le fue otorgado a un filósofo. María declaró que tuvieron razón en no elegirla, puesto que “lo único” meritorio que ella había hecho en su vida profesional había sido un diccionario, pero… si lo hubiera hecho un hombre, todos se hubieran asombrado de que no estuviera en la Academia.

Después de su muerte, Gabriel García Márquez publicó en el periódico El País un artículo titulado “La mujer que escribió un diccionario”, donde contaba curiosidades al estilo del realismo mágico, como que su verdadero oficio era remendar calcetines, que no respondía las cartas porque era muy perezosa (según decía ella) o que su marido medía con cinta métrica los cúmulos de fichas con las palabras que iba definiendo. Al parecer, esto se lo había contado al escritor colombiano Pedro, uno de los hijos de Moliner.

Pero luego, otro hijo, Fernando, dijo que lo escrito por García Márquez eran puras mentiras, que el esposo nunca midió los ficheros ni María lo escribió mano ni partía las hojas en cuatro para trabajar. ¿Quién dice la verdad? Nunca lo sabremos, aunque en las fotos de la señora se le puede ver trabajando ante unos atriles y una máquina de escribir.

Moliner trabajando en su diccionario.

En realidad, lo importante es que si uno no encuentra una palabra en el Diccionario de la Lengua Española ni el del Español de México, siempre puede acudir al Moliner, es muy probable que ahí esté.

Foto de entrada por Aaron Burden en Unsplash

Días felices, días tristes

Existe el día más feliz y también el día más triste del año. Ambos se han establecido tomando en cuenta la opinión de algunos científicos. Una de las cuestiones centrales aquí es: ¿el clima puede afectar nuestro estado de ánimo?

El día más feliz

El pasado sábado 20 de junio fue, según la ciencia, el día más feliz del mundo. Psicólogos y meteorólogos fueron cuestionados acerca de las condiciones que debía tener un día del año para hacer de quienes lo vivieran personas felices.

El acuerdo se cerró favoreciendo al último día de la primavera, gracias a las expectativas que el verano genera en las personas: días soleados, templados y más largos, vacaciones, convivencia y la oportunidad de dormirse más tarde por disfrutar de noches cálidas.

Estas anheladas expectativas nos hacen producir mayor cantidad de serotinina, la “hormona de la felicidad”, que actúa sobre nuestro organismo mediante funciones tales como regular el sueño, aumentar el deseo sexual e incrementar nuestra temperatura corporal.

Día soleado, Zwaddi en Unsplash

El día más triste

Por el contrario, el tercer lunes de enero ha sido nombrado Blue Monday, lo que equivale al día más triste del año, por los factores opuestos a los que hacen del 20 de junio el día más feliz.

El invierno representa noches más largas y días cortos, lo cual, aunado al fin de las vacaciones de fin de año y a que estamos gastados tras las festividades, la orgía de compras y comidas especiales, provoca que el mencionado lunes nos invádala depresión.

Este día es producto de una fórmula matemática creada en 2005 por Cliff Arnall, profesor de una universidad galesa, a quien una agencia de viajes contrató para que hiciera este cálculo y a partir de ahí armar algunas promociones. Arnall cumplió su encargo y lo demás es historia.

Día lluvioso. StoryPhotos4U en Unsplash

El clima nos domina

Por años los científicos han realizado diversos estudios para comprobar o disprobar que el clima influye en nuestro estado de ánimo. Al parecer, determinadas condiciones climáticas están relacionadas con nuestras emociones:

Clima > Emoción

  • Soleado/templado > Alegría

  • Viento fuerte > Ansiedad

  • Muy caluroso > Irritabilidad

  • Nublado/lluvia fuerte > Tristeza

  • Lluvia moderada > Calma/melancolía

Algunos estudios han encontrado que efectivamente, puede suceder. Una investigación liderada por la dra. Spasova, de Bulgaria, arrojó que los cambios climáticos afectan los estados de ánimo de positivo a negativo, pero solo cuando transitan hacia condiciones climáticas desfavorables (nublado, lluvia, frío), y que las personas emocionalmente estables no reaccionan tanto a estos cambios como las personas emocionalmente inestables.

Por su parte, el profesor Klimstra, de Holanda, realizó un estudio con cerca de 500 estudiantes que describieron su estado de ánimo diario durante 30 días y luego lo comparó con el clima de cada uno de estos días. Descubrió que cerca del 50% de los encuestados no se sintieron afectados por el clima; el resto se dividía entre los que se sienten mejor en climas cálidos (15%), los que se sienten mejor cuando las temperaturas bajan (27%) y los que simplemente detestan la lluvia (8%).

Un tercer estudio publicado en The Headache Journal aseguró de 61% de las personas que padecen migrañas se sienten afectadas por los cambios bruscos de temperatura.

Lo que se puede sacar en claro es que hay una probabilidad real de que el clima influya en nuestro estado de ánimo, sin embargo, esto resulta muy variable, dependiendo de la personalidad y el estado general de ánimo de cada persona.

El día más feliz de 2020 llovió en México. Tal vez la cuarentena no lo hizo particularmente alegre. Hoy está nublado ¿Será un día triste? Según los estudios si tengo fortaleza espiritual, no, pero si padezco migraña tal vez sí. Me pregunto qué tanto influyen las ideas preconcebidas en esto del clima y las emociones. La moneda sigue en el aire y dependerá de la fuerza del viento de qué lado caerá.

Foto de entrada por Sebastien Gabriel en Unsplash

El lenguaje del doblaje: el caso Top Cat

A principios de los años 60 se estrenó en Estados Unidos la serie animada Top Cat, acerca de las travesuras de una pandilla de gatos callejeros. Después de 30 episodios Hanna-Barbera la canceló por bajo índice de audiencia. En 1963 fue adaptada y doblada al español en México, donde se llamó Don Gato y su pandilla.

Tuvo un éxito tremendo y estos 30 episodios se han transmitido una y otra y otra vez en las décadas de 1960, 1970, 1980, 1990, 2000 y 2010. Se convirtió en una serie de culto. En 2011 y 2014 se hicieron dos largometrajes en coproducción México-Argentina-Estados Unidos, pero a pesar de lograr una buena recaudación en taquilla, no tuvieron el éxito de antaño de la serie.

Pero ¿por qué en Estados Unidos Top Cat no prosperó mientras que en México fue un exitazo? Si ves la serie en el idioma original te das cuenta de que resulta bastante olvidable, sin embargo, para realizar el doblaje en México se reunió una pandilla de actores súper experimentados que hicieron de Don Gato y su pandilla la caricatura preferida de muchos y por generaciones.

Benny the Ball se convirtió en Benito Bodoque, con aguda voz infantil que lo hacía taaan tierno… Por su parte, Choo-Choo se llamó Cucho, un gato yucateco al que un hot dog le sabe a chocolomo. The Brain, un gato lento de entendederas, se transformó en Demóstenes, mientras que Fancy-Fancy y Spook fueron aquí Panza y Espanto, respectivamente. Por último, el policía Charlie Dibble es nuestro querido oficial Matute.

Los actores de doblaje se divirtieron en grande y se tomaron tantas libertades creativas que Don Gato y su pandilla cobró encanto, ha sido retransmitida cientos (¿o miles?) de veces en la tele y se volvió tan legendaria como ellos, a quienes recordamos y festejamos en este Día Internacional del Doblaje. Ellos son:

Jorge Arvizu. Es la cara más visible de la pandilla por su personaje de “el Tata”, un viejo desgreñado en bata de dormir que gritaba “¡Quiero mi cocoool!”.  Dobló también a Pedro Picapiedra, el Pájaro Loco, Scooby Doo, Bugs Bunny, el Pato Lucas y en Don Gato a Benito Bodoque y Cucho. Fue Maxwell Smart en El Súper Agente 86, el Tío Lucas y el Tío Cosa en Los Locos Addams, Kato (¡la voz de Bruce Lee!) en El Avispón Verde y El Pingüino en la serie sesentera del mejor conocido como “Batman panzón”. Él fue además director de doblaje para Top Cat y su hermano Rubén hizo la traducción y adaptación del guion al español en 1963.

 

Julio Lucena. Voz de Don Gato, también fue Pablo Mármol en Los Picapiedra, Moe en Los Tres Chiflados y dobló voces en un montón de episodios de La dimensión desconocida. Aportó su voz en numerosas radionovelas.

Carlos Becerril. Tiene más de 80 años y más de seis décadas en el doblaje. Además de Panza en Don Gato, es la voz de Robert DeNiro, Richard Gere, Robert Redford, Al Pacino, Mel Gibson, Michael Douglas, Patrick Swayze, Richard Dreyfuss, Anthony Hopkins y una lista interminable, casi tiene el monopolio de las voces masculinas de Hollywood.

Santiago Gil. En Don Gato era Espanto, pero también fue Robin en “Batman panzón”, el señor Ingalls en la serie La Familia Ingalls, Gonzo en El show de los Muppets y Shaggy de Scooby Doo. Trabajó en esto 30 de sus 46 años de vida.

Armando Gutiérrez. Otro personajazo del doblaje, además de Demóstenes en Top Cat, fue la voz del “guapo Ben” en Los 4 Fantásticos (la caricatura de los 60s), Vulcano en El hombre araña (la serie animada viejita) y Brutus en Popeye el Marino. Fue un comediante en teatro y radio, donde era conocido por su sobrenombre Simplón Telera de la Chica.

Víctor Alcocer. Fue actor de cine y Matute en Don Gato, pero también Herman Munster en La Familia Munster, el Gallo Claudio, El Jefe en El Súper Agente 86 y el Guasón en “Batman panzón”. También dobló a El Santo y Blue Demon en películas de luchadores, dándoles la masculinidad y presencia que les faltaban a las voces estos superhéroes de carne y hueso.

Foto de entrada por Neil Godding en Unsplash

De patafísica y otras formas de ser creativo Parte III

Moraleja o todo está conectado

Los redactores de marketing de contenidos no tenemos que ser poetas o dramaturgos ni irnos a beber absenta o fundar colegios extraños, pero sí podemos tomar algunas enseñanzas de estos “locos positivos” para mantener fresca nuestra escritura y generar continuamente nuevas ideas. En primer lugar, el sentido del humor puede aportar frescura a nuestros textos y enganchar a los lectores a leer de principio a fin.

Cadáver exquisito de Man Ray, Max Morise, André Breton e Yves Tanguy (1928)

Si bien la Patafísica aporta cuestionamientos divertidos pero inútiles, buscar soluciones nuevas y conexiones inesperadas puede dar un plus a una que otra de las historias que contamos.

Los surrealistas y dadaístas ensayaron diversas técnicas que resultaron en obras maravillosas. Probar algunas de ellas puede alimentar nuestra inspiración y ayudarnos a soltar la pluma, especialmente en los tan temidos “bloqueos creativos”.

Aquí hay algunas “correspondencias inesperadas” entre las técnicas de estos vanguardistas y cómo podemos aplicarlas en el universo del marketing de contenidos:

Muestra de escritura automática
  • El cadáver exquisito. Es un juego que inauguraron los surrealistas en el que entre dos o más personas aportan para hacer una obra de arte escrita o dibujada. En una hoja de papel, un participante escribe una frase o comienza un dibujo y la dobla, el segundo participante, sin saber lo que hizo el primero, continúa y así hasta lograr un escrito o imagen asombrosa. En una tormenta de ideas dos o más personas de un equipo aportan las ideas que se les ocurran y a partir de ellas se crea una campaña o un proyecto. La única diferencia es que todos ven al mismo tiempo lo que se está creando.
  • El collage. Los dadaístas, en su anhelo de deconstrucción, usaron palabras sueltas y las convirtieron en poemas, o recortes de distintas publicaciones o materiales y los convirtieron en cuadros impactantes. Los redactores escuchamos distintas voces, consultamos diversas fuentes para elaborar nuestros productos.
Collage de Hanna Hoch
  • La escritura automática. Muchos textos surrealistas partieron de esta técnica, creada por André Breton influido por el psicoanálisis freudiano, que consiste en “un dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón y fuera de toda preocupación estética o moral”. Se trata de entrar en un estado que hoy podríamos llamar de “conciencia plena” y escribir rápidamente, sin prejuzgar, lo primero que se nos venga a la mente. Parece no tener mucha utilidad, pero esta “escritura mindfulness” quizá nos relaje, nos despeje y nos libere del bloqueo creativo.
  • El manifiesto. Tanto dadaístas como surrealista emitieron sus declaraciones de existencia por medio de manifiestos, donde proclamaban quiénes eran, cuáles eran sus propuestas creativas y cómo deseaban que su arte impactara al mundo. ¿Acaso no es esta la misión, visión y valores de una empresa?
Manifiesto dadá (1918)

Foto de entrada por Noémi Macavei-Katócz en Unsplash

Pedalea, pedalea, pedalea…

Hoy celebramos el Día Internacional de la Bicicleta, establecido por la Organización de las Naciones Unidas para recordarnos cada año que la bici es “un medio de transporte sostenible, sencillo, asequible, fiable, limpio y ecológico que contribuye a la gestión ambiental y beneficia la salud.” Por esto, o simplemente para festejar su existencia, he aquí algunos datos curiosos acerca de este hermoso vehículo de dos ruedas.

  • La primera bici de la historia la inventó el alemán Karl Freiherr von Drais en 1817. Era de madera y ¡no tenía pedales!
  • La palabra “bicicleta” no se acuñó hasta la década de 1860.
  • Los hermanos Wright, inventores del avión, construyeron su Wright Flyer de 1903 en su pequeño taller de reparación de bicicletas en Dayton, Ohio.
  • Después de muchos ensayos, en 1885 se lanzó al mercado una bicicleta creada por el británico John Kemp Starley que tiene todos los elementos de las bicis de la actualidad, incluyendo frenos y, por supuesto, pedales.
  • Es 20 veces más barato mantener una bicicleta que un automóvil.
  • Gracias a la energía cinética, o sea, al movimiento a un ritmo constante, podemos mantenernos en equilibrio sobre una bicicleta. A mayor velocidad, mayor equilibrio.
  • La bicicleta “tándem” más larga medía más de 20 metros de largo y tenía capacidad para 35 personas.
  • Andar en bicicleta mantiene sano tu cerebro. En un estudio realizado a adultos mayores se encontró que quienes andan en bici con regularidad, el flujo sanguíneo hacia las áreas del cerebro relacionadas con el pensamiento analítico aumentó de 28% a 70%, lo que puede prevenir la demencia.
  • También disminuye el riesgo de diabetes. Esto se observó en un estudio donde personas que pedalearon al menos 30 minutos diarios reportaron 40% menos de riesgo de desarrollar esta enfermedad que aqueja a tantos mexicanos.
  • Si se triplicara el número de ciclistas, la tasa de accidentes automovilistas se reduciría a la mitad.
  • Se calcula que cada año se fabrican unos 100 millones de bicicletas en el mundo.
  • La velocidad más alta alcanzada en bicicleta sobre una superficie plana es de 133.75 km/h.
  • En los Países Bajos, 30% de los traslados se realizan en bicicleta y 7 de cada 8 personas mayores de 15 años tienen una.
  • Si te da miedo contagiarte de COVID-19, vete en bici, es el vehículo más seguro y eficiente en tiempos de contingencia.

Foto de entrada por Alessandra Caretto en Unsplash

De patafísica y otras formas de ser creativo Parte II

La Patafísica renació (más bien, se “desocultó”) el 20 de abril del 2000 (día de San Cocodrilo, según el calendario patafísico) con la insigne exposición “Agujeros, Nadas y Espejismos”. Esta vez trascendió fronteras. Se inauguraron Colegios en Valencia, España y Buenos Aires, Argentina, entre otros lugares del mundo. La ciencia de las soluciones imaginarias sigue viva para deleitarnos con su sentido del humor y sus sospechas del estilo

“Existen bípedos, cuadrúpedos, pero, ¿de una sola pata también?”

Raymond Queneau, sátrapa y surrealista

Básicos del Dadaísmo

Origen: 1916 en el Cabaret Voltaire en Zúrich, Suiza, en medio del desencanto por la Primera Guerra Mundial.

Características: movimiento de vanguardia o antiarte. Busca romper las convenciones en las artes plásticas y la literatura. Crítico de la burguesía y el positivismo. Intenta expresarse mediante la destrucción del lenguaje y de los materiales tradicionales en la plástica.

Representantes: los fundadores, Hugo Ball, Tristan Tzara y Jean Arp, entre muchos otros que años después devinieron surrealistas.

Hugo Ball declama poema dadaísta

Sátrapas de ayer y hoy

Los miembros originales del Colegio de Patafísica eran surrealistas y uno que otro dadaísta y presidieron alguna de las Subcomisiones del Colegio. Están, por ejemplo:

  • Raymond Queneau, poeta y novelista surrealista, encargado de la Subcomisión de Epifanías e Ipifanías.
  • Boris Vian, escritor y músico de jazz, también surrealista, encargado de la Subcomisión de las Soluciones Imaginarias.
  • Marcel Duchamp, artista plástico y ajedrecista, representante del dadaísmo y del surrealismo, encargado de la Subcomisión de las Formas y de las Gracias.
  • Joan Miró, artista plástico español y surrealista, encargado de la Subcomisión del Grande Extraordinario.
Boris Vian, sátrapa y músico

Podríamos seguir, pero son 77 Subcomisiones, así que basta mencionar a otros patafísicos ilustres, como Julio Cortázar, en su Rayuela hay muchas influencias de la Patafísica; Fernando Arrabal, el artista español que fundó el Grupo Pánico junto con Alejandro Jodorowsky; los hermanos Groucho, Chico y Harpo Marx, en cuyas películas podemos ver un humor y sinsentido bastante patafísicos.


Básicos del Surrealismo

Origen: 1924 en París, influenciado por el dadaísmo, el simbolismo, la obra de Alfred Jarry y la teoría del psicoanálisis.

Características: busca crear a partir de la interpretación de los sueños y el subconsciente. Poemas, novelas, películas, pintura y esculturas que parecen ilógicas y desconcertantes. ¿Qué significa “dadá”? Según sus fundadores, nada.

Representantes: El fundador, André Breton, y otros escritores, cineastas y artistas plásticos como Marcel Duchamp, Salvador Dalí, Max Ernst y Man Ray.

Marcel Duchamp, surrealista y patafísico

Esta historia continuará…

Muy bonitos y loquitos los patafísicos, pero ¿de qué sirve esto para el marketing de contenidos? ¿Nos dejará algún cliente aplicar la “ciencia de las soluciones imaginarias” en nuestros escritos?

La moraleja de esta historia en la tercera parte.

Foto de entrada por Adrien Converse en Unsplash

Ñoños, nerds, geeks: los estereotipos “listos” que cobraron venganza

Ayer, 25 de mayo, se celebró el Día del Orgullo Geek, lo cual nos da un pretexto para hablar de tres grupos de personas inteligentes que por mucho tiempo han sido estereotipadas principalmente en el cine y la TV, y castigadas por los prejuicios a los que somos tan afectos los seres humanos.

Ñoños o cerebritos: los odiados del salón

El Diccionario de la Lengua Española define a un ñoño como una persona boba y sosa, pero si nos vamos al Diccionario del Español de México encontramos otros calificativos, como “aniñado, cursi y demasiado apegado a sus deberes”. Y sí, de seguro recuerdas a la niña ñoña o el niño cerebrito de la primaria: la que traía el uniforme completo, limpio y bien planchado, los zapatos boleados y frenos, o el de los lentes y pelo relamido que siempre, pero siempre, sacaban diez y si alguna vez encontraban un nueve en su boleta, lloraban.

Cuando la maestra tenía que salir de la clase, les encargaba el salón porque sabía que si alguien se portaba mal ellos se lo dirían. Su apego a la honestidad y su responsabilidad extrema los hacían insoportables y solía suceder que en la secundaria se convirtieran en el blanco perfecto de los bullies.

Ñoño, de “El Chavo del Ocho” era tan ñoño que se llamaba Ñoño.

Los ñoños podrían ser la versión mexicana de los nerds, si no fuera porque se aprenden todo de memoria y lo repiten como periquitos, lo cual no es muy funcional a la hora de aplicarlo en la práctica.

Nerds vengativos

El cine gringo los estereotipó como estudiantes con lentes, brackets, pelo restirado, ropa formal pero descuidada, piel grasosa y actitud desgarbada ya que, según el estereotipo, los nerds no se interesan en los deportes, por lo que pueden ser flacos y débiles como alfeñiques, o bien, obesos. Pero como son muy listos, un día se unen y se vengan del bullying al que han sido sometidos por los musculosos-pero-estúpidos de la clase.

 

En la película gringa “La venganza de los nerds” (1984), estos hacen valer su inteligencia y se quedan con las bonitas de la escuela.

A menudo son confundidos con los geeks, pero hay diferencias fundamentales entre estas dos especies de genios. El diccionario de Cambridge los describe como sujetos torpes, poco atractivos, que no saben convivir y están súper interesados en un tema, generalmente la computación.

Burr Settles, un informático que es en parte nerd y en parte geek, diseñó un programa que seleccionaba en Twitter los términos relacionados con ambas “tribus estudiantiles” y a partir de los resultados pudo especificar sus diferencias.

Resulta que los nerds son lo más parecido a un intelectual. Palabras como: libros, ciencias, ajedrez, sudoku, elhobbit, bioquímica, harvard, profesor, examen, jeopardy, matemáticas, lectura, vegetales, neurociencia, genio, aprendizaje y violonchelista denotaron que un nerd es un cuate al que le interesan la cultura, las ciencias (exactas y sociales), así como los juegos relacionados con la estrategia y el conocimiento (lo de violonchelista se debió a una tendencia en redes cuando se hizo el estudio).

Bill Gates antes y después, pero por siempre nerd.

Supuestamente, y otra vez según el cine gringo, una vez pasada la etapa estudiantil, un nerd se irá transformando en un adulto atractivo y triunfador, es decir, respetado, con una carrera exitosa y los bolsillos llenos de dólares (si nos fijamos en Bill Gates aún conserva los lentes de su juventud).


¡No tires la toalla!

El 25 de mayo también se celebra el Día de la Toalla, un festejo muy geek en honor del escritor británico Douglas Adams (1952-2001), autor de “La guía del viajero intergaláctico”. En esta novela hilarante, el principal consejo para quien viaja por el espacio es llevar consigo una toalla, que le ayudará a sobrevivir las vicisitudes que implica dicho viaje. Así que, si ves a alguien por la calle con una toalla colgando del cuello, compréndelo, es un geek que celebra la existencia de una novela rara.


Geeks o frikis

En España les dicen frikis a los geeks. Era un término peyorativo, pero ellos se han encargado de darle una nueva dimensión mucho más positiva, para eso sirve la inteligencia, después de todo.

Los geeks son, según el diccionario de Cambridge, tipos inteligentes pero impopulares. Al igual que los nerds, se interesan muchísimo por un tema en específico y se concentran en aprender todo lo que pueden de él. La diferencia está en los tópicos de interés.

Regresamos al estudio del nerd-geek Burr Settles y encontramos que en el universo de términos relacionados con geek están: inteligencia, zombis, superhéroes, tendencia, gadget, ebook, podcast, empresario, colección, amazon, cosplay, cultura, starwars, electrónica, documental, blog, lego, retro, comics, spiderman, drwho, irónico, tecnología… bastantes diferencias, si los comparamos con los nerds.

Sheldon Cooper, de “The Big Bang Theory”, es nerd y geek a la vez.

En este sentido, los geeks están más cerca de la acepción moderna de hípster (persona interesada en nuevas tendencias e ideas). Los reconocemos por sus playeras de superhéroes,  su habilidad en el uso de dispositivos electrónicos y su afán por coleccionar TODO sobre el tema que los apasiona. Los más obsesos quizá sepan un idioma extraterrestre, como el klingon, o aprendan japonés solo para leer manga en su idioma original. Son otro estereotipo de listos, y como tal, también son acosados por el estereotipo de fortachón-no-tan-listo.

Estereotipos que vienen y van

Poco a poco, los nerds y los geeks han ido encontrando un nicho en el mar de los estereotipos que los reivindica como algo mucho más digno que “listo pero alienado” donde las mujeres también ocupan un espacio (aunque pequeño porque, como en muchos otros ámbitos, esto es más que nada un “Club de Toby”). Los comics ya no son solo para niños, las playeras de Dr. Who son cool y, después de todo, una persona culta e inteligente puede ser muy sexy.

Foto de entrada Nonsap Visuals en Unsplash

De patafísica y otras formas de ser creativo Parte I

Como generadores de marketing de contenido, tenemos la misión de estar siempre buscando alternativas para “exprimirnos el cerebro” y sacar todo el jugo a nuestra creatividad. El arte es una excelente opción para tener nuevas ideas y renovadas formas de expresarnos, así que echemos un vistazo a unos cuantos “locos positivos” que con sus propuestas artísticas han fascinado e influido a artistas, creativos y admiradores.

El inicio de todo

Todo empezó hace más de cien años con un tipo bastante original. Se trata del francés Alfred Jarry (1873-1907), quien durante sus 34 productivos años de vida escribió teatro, novelas, poesías y artículos literarios. Inventó un personaje que hasta ahora es bien reconocido en los circuitos artísticos, especialmente el teatral: el rey Ubu o Ubu roi.

Jarry tenía un sentido del humor burlón y excesivo que resultó genial para algunos y repulsivo para otros. Ubu es un monarca excéntrico que representa todos los vicios que puede conllevar el poder: corrupción, cobardía, abuso, y lo hace de forma tan exagerada que termina dando risa. Es una parodia de numerosos dictadores europeos que abusaron de su poder durante el siglo XIX e incluso antes.

Alfred Jarry en bicicleta.

A Alfred le encantó su creación, tanto que adoptó algunas características de Ubu, sobre todo beber absenta en exceso, lo que lo llevó a deslizarse por una espiral de excesos que lo dejó endeudado y enfermo. Aun así, la literatura de Jarry inspiró el teatro del absurdo, a los dadaístas y los surrealistas. Su obra póstuma también ha sido fuente de nuevas creaciones hasta la actualidad: la novela Gestas y opiniones del doctor Faustroll, patafísico, donde se enuncian los principios de una nueva ciencia.


Básicos del Teatro del Absurdo

Origen: años 40 en Europa, influenciado por el existencialismo, los autos sacramentales medievales, las obras del Alfred Jarry, entre otros.

Características: tramas ilógicas e incoherentes, diálogos repetitivos, situaciones disparatadas, personajes incomunicados, atmósferas oníricas, uso del humorismo. Intentan encontrar el sentido del hombre en el mundo.

Representantes: los cuatro grandes son Samuel Beckett, Eugène Ionesco, Arthur Adamov y Jean Genet.  


50 años después

Las enseñanzas del doctor Faustroll quedaron enterradas durante 50 años, hasta que en 1948 un grupo de artistas tan locos como Jarry lo revaloraron y fundaron el Colegio de Patafísica, en el que renovaron el concepto y lo llevaron a la práctica.

Ubu Rey por Alfred Jarry

La palabra “patafísica” viene del griego y significa “lo que está alrededor de lo que está más allá de la física”. Alfred Jarry definió a la patafísica como “la ciencia de las soluciones imaginarias” y estudia las leyes que rigen las excepciones:

“La patafísica irrumpe, a veces de manera estruendosa, para acabar con los pensamientos únicos que pretenden ofrecerle a la vida una linealidad coherente. La patafísica es continuidad, es creación y destrucción de las formas por el azar y la risa; es aceptación sin vergüenza de nuestro lado grotesco.

Alfred Jarry

Lo que hacían los patafísicos, en realidad, era burlarse y parodiar a las academias de arte y de ciencias mediante investigaciones inútiles, asociaciones absurdas y títulos rimbombantes. Sus miembros se llamaban sátrapas y organizaban reuniones donde discutían de ciencias y temas tan trascendentales como absurdos: Liricopatología, Cocodrilogía, Alcoholismo estético, Aniñamiento voluntario e involuntario y muchos más.

Gestas y opiniones del Doctor Faustroll, la biblia de la Patafísica.

De estos ejercicios de imaginación salió en principio una revista que registraba los “conocimientos” adquiridos tras aquellas reuniones (que seguramente eran de lo más divertidas). Este florecimiento de la Patafísica duró hasta 1974, cuando el Colegio entró en un Periodo de Ocultación debido a que muchos de sus miembros habían muerto o estaban ya muy ancianos.

Foto de entrada Mark Thompson en Unsplash

Esta historia continuará…

¿Se quedaron los sátrapas enterrados en sus tumbas para siempre? ¿Sirvió de algo su absurdo desempeño? ¿Nos revelarán sus nombres y personalidades? Esto y más en la segunda parte.