Somos diversos: orientaciones sexuales que no conocías

Cuando hablamos de atracción sexual, pensar que todo se reduce a heterosexualidad y homosexualidad sería limitar nuestra perspectiva y olvidarnos de que en la vida existen matices y diversidades.

Es complejo descifrar qué es lo nos hace desear (sexual y/o afectivamente) a determinadas personas y a otras no. Hoy en día existe un gran abanico de orientaciones sexuales, y aunque para muchos no es necesario encasillarse en una etiqueta, para otros ser parte de un grupo con sus mismas preferencias es un gran paso y les ayuda a no sentirse aislados.

A pesar de la gran variedad que hay, muchas de las orientaciones sexuales ya tienen un nombre. Tal vez no conozcas todas, así que aquí te presentamos algunas de las más mencionadas dentro de la comunidad LGBT+:

Diversxs. Tomada de Giphy.
BISEXUALIDAD

Se trata de la atracción sexual hacia personas del mismo género y del género contrario. En cada bisexual puede variar la frecuencia o intensidad de atracción hacia uno u otro género o puede ser por igual.

Pansexualidad

¡Ojo, no es el gusto por el pan!… La palabra tiene un origen griego, en donde “pan” se traduce como “todos”. Entonces, el término pansexualidad se refiere a la atracción por cualquier persona más allá de su género, se diferencia de la bisexualidad porque no solo incluye a hombres y mujeres, sino también a personas trans, no binarias, de género fluido, queer, etc.

Colores de la bandera pansexual. Tomada de DevianArt.
Lithsexualidad

La mayoría de nosotros esperamos ser correspondidos por quien nos gusta; sin embargo, eso no ocurre con los lithsexuales, porque para ellos no es necesario que el otro corresponda a su deseo, prefieren su indiferencia e incluso si su crush les hace caso pasa algo curioso: el lithsexual en automático deja de sentirse atraído por esa persona. Se diferencia del amor idealizado porque los lithsexuales no experimentan frustración ni malestar al ser rechazados.

Androsexualidad y ginosexualidad

De acuerdo con la educadora sexual Elizabeth Boskey, los androsexuales están atraídos por las apariencias masculinas, pero no necesariamente deben estar presentes en hombres, una mujer que se viste de forma masculina también les resulta atractiva. Mientras que los ginosexuales son el caso contrario, sienten atracción por la feminidad, incluyendo mujeres muy femeninas u hombres andróginos o con cualidades femeninas.

Diversxs.
Asexualidad

Aunque algunos la incluyen dentro de las orientaciones sexuales, otros no la consideran como una, al ser su negación. Existen varios tipos de asexuales y sus diferencias principalmente se refieren a la ausencia de atracción romántica o de apetito sexual; algunos experimentan solo alguno de los dos, otros los dos y otros ninguno. Hay otras categorías que los diferencian entre sí; por ejemplo, algunos experimentan deseo sexual solo cuando han establecido un vínculo afectivo u otros pueden tener sensaciones sexuales, pero no desear hacer nada al respecto, etc.

Diferencias. Tomada de Culture custodian.
Skoliosexualidad o ceterosexualidad:

Es la atracción sexual, afectiva o emocional hacia las personas no binarias, es decir, por aquellos que no se identifican totalmente dentro del concepto de mujeres u hombres. Los skoliosexuales no consideran la genitalidad de la persona como un factor importante.

Estas son solo algunas de las orientaciones sexuales que existen, todas son válidas y ninguna es más importante que otra, porque en el mundo no todo es blanco o negro, el arcoíris tiene múltiples tonalidades y esa variedad es lo que nos enriquece y nos hace únicos como seres humanos.

 

Los secretos de la deep web y la dark web

Seguramente muchos de nosotros hemos oído hablar acerca del término deep web, en referencia a la red profunda de internet, lo que hace que inmediatamente se activen las alarmas de seguridad y surjan en nuestra mente pensamientos negativos asociados a esta red. 

Quizá no todo lo que creemos saber de la deep web sea real, ya que existe otro estrato más profundo de internet que representa un peligro mayor para el usuario: la dark web. Con el fin de develar los mitos y realidades acerca del tema, en los siguientes párrafos describiremos el significado de cada una de estas expresiones, así como sus diferencias principales. 

La mala fama de la deep web

La deep web se refiere a todo aquel contenido online que no está visible en la web abierta. A diferencia de la surface web o red superficial, donde los servidores son de fácil acceso debido a los motores de búsqueda (Google, Bing, Yahoo) que indexan sus páginas, en la deep web los servidores permanecen más ocultos.

La deep web alberga grandes volúmenes de bases de datos, de tal forma que el  90% del internet corresponde a esta. En esta red es posible encontrar contenido bloqueado con contraseña, como: perfiles privados de redes sociales, cuentas bancarias, correos electrónicos, bases de datos médicas. Acceder a páginas que se encuentran en la deep web solo es posible a través de la dirección exacta. 

Generalmente, el contenido en la deep web suele permanecer escondido, ya sea porque las páginas no están en formato HTML (Hypertext Markup Language), los creadores bloquean los buscadores e impiden de forma intencional mostrar la página, se requieren contraseñas para acceder a la información (por ejemplo, datos confidenciales de una empresa) o porque los buscadores no se interesan en el contenido publicado. 

Estratos de la web. Tomada de Futuro Prossimo.
Razones para no utilizar la dark web

Dentro del enorme universo de la deep web se encuentra la dark web (red oscura). Aunque ambos términos suelen utilizarse de forma intercambiable por algunos usuarios de internet, dichas expresiones no deben confundirse ya que no son lo mismo. 

La dark web es un desafío a la legalidad y representa un gran riesgo para todo aquel que se atreve a ingresar, puesto que las páginas web ocultas deliberadamente no pueden ser visitadas utilizando navegadores convencionales.  

Para poder acceder a este tipo de páginas se requiere de un software especial como TOR (The Onion Router), que trabaja utilizando varias capas. Este navegador redirige el tráfico de internet ocultando la ubicación y el usuario, así como encriptando cada mensaje y contenido. 

Al entrar a la dark web el usuario ingresa a un mundo clandestino donde es posible encontrar toda clase de información y servicios que ponen en peligro su seguridad. 

Y es que, si bien es cierto que en la dark web podemos encontrar contenido que se encuentra dentro del marco legal como publicidad digital, tesis, papers, clubs de lectura y el resto de temas que normalmente hallaríamos en la internet superficial, también es una realidad que en la dark web abundan contenidos maliciosos (malware) utilizados para fines ilegales como el comercio de armas, drogas y la publicación de videos sensibles, servicios de hacking, falsificación de documentos, entre otros.

El lado oscuro de la web. Tomada de The Daily Beast.
Para dejar más claro el tema…

Las diferencias entre la deep web y la dark web son:

  1. La deep web engloba toda esa información que está online pero a la que no se puede acceder públicamente. Para acceder a la dark web se requiere de aplicaciones específicas, como TOR.
  2. El universo de la deep web abarca el 90% del contenido de internet, en tanto que la dark web ocupa el 0.1% de esta
  3. La deep web no necesariamente es sinónimo de ilegalidad, ya que aquí se puede encontrar información completamente legal como bases de datos empresariales, perfiles privados de redes sociales, información médica y científica, correos electrónicos, información de cuentas bancarias. En la dark web el contenido es principalmente ilícito y existen “túneles de tráfico virtual”, lo que supone un enorme riesgo para la seguridad del usuario. 
  4. Los usuarios de la dark web están expuestos a algunos tipos de malware como keyloggers, malware de botnet y ransomware.

En la deep web el contenido permanece simplemente oculto (en muchos casos, por razones de seguridad) pero en la dark web la no indexación de las páginas web es completamente intencional y ampliamente enfocada a actividades indebidas.

The dark web. Tomada de CCCB Lab.

Por: Verónica González.

6 formas de visibilizar a la mujer por medio del lenguaje (sin usar @, x, e)

El lenguaje inclusivo en cuanto al género, de acuerdo con la ONU, es “la manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género”. Y es también una de las acciones más difíciles de lograr en un contexto que discrimina sistemáticamente a las mujeres. 

Sexismo, androcentrismo, perpetuación de estereotipos, uso de expresiones, figuras retóricas y conceptos que vulneran, invisibilizan y nulifican a las mujeres. Todo esto lo encontramos en el lenguaje cotidiano, en artículos, imágenes, noticias, anuncios por escrito y en video.

Quienes escribimos marketing de contenidos deberíamos tener el compromiso de ofrecer materiales que promuevan una cultura de equidad para ir avanzando hacia un futuro esperanzador donde todas y todos tendremos realmente los mismos derechos y oportunidades. Por lo pronto, vayamos paso a paso y además de buscar la igualdad con nuestras acciones, pongámoslo por escrito.

Tip: Para saber si en una frase hay sexismo, usa la regla de la inversión, sustituye el término masculino por el femenino. Si la idea es inadecuada para el sector masculino, entonces la frase es sexista:

  • “El doctor Martínez y Lolita”
  • Regla de inversión: “La doctora López y Pepito”

¿Les gustaría a los hombres aparecer así en una oración?

He aquí (cortesía del Manual de comunicación no sexista de Claudia Guichard Bello, publicado por INMUJERES) algunas formas en las que se discrimina a las mujeres en la lengua española escrita y las estrategias para burlarlas. Nos enfocaremos en algunas variantes de la designación asimétrica de mujeres y hombres, donde se otorga el reconocimiento a los hombres por sobre las mujeres. 

1. El artículo precede al apellido. Muchas veces leemos u oímos que se refieren a una mujer como “la D’Alessio”, “la Sheinbaum” o “la Garro”, pero ¿cuándo se menciona a un hombre como “el Fernández”, “el Ebrard” o “el Paz”?

Solución. Da un trato simétrico, es decir, llama a mujeres y hombres por sus nombres y apellidos o por sus nombres de pila, sin ningún artículo precedente.

2. Hay de cortesías a cortesías. Por “cortesía”, diferenciamos a las mujeres solteras (o vírgenes) como “señoritas” de las casadas, que son “señoras”, pero los “señores” siempre son “señores”.

Solución. Evita mencionar a las mujeres en función de su relación con un varón: “Señoras y señores…”, sin tratar de averiguar el estado civil de ellas.

3. Uso del diminutivo para referirse a las mujeres. Se habla de los hombres con respecto a sus cargos y a las mujeres se les pone en segundo plano y “en chiquito” aunque tengan la misma profesión (y un apellido): “el licenciado Pérez y Martita”.

Solución. “O todos coludos o todos rabones”. Escribe ambos nombres en iguales circunstancias: La licenciada González y el licenciado Martínez.

4. ¿Señora de quién? Con frecuencia se trata a las mujeres como propiedad de los hombres y suerte tienen si se menciona su nombre: “Don Manuel González y su querida esposa”, “La novia de Messi” o “La viuda de Fernández”.

Solución. Llámalas por su nombre: “Don Manuel González y doña María Gómez”, y si sabes su profesión, escríbela.

5. Sabemos que son mujeres. Cuando hablamos de hombres en colectivo, ellos son “los abogados”, “los senadores”, “los corredores”, mientras que ls mujeres son: “las mujeres abogadas”, “las mujeres senadoras” o “las mujeres corredoras.

Solución. ¿Qué crees? Ya hay femenino gramatical para los cargos públicos y profesiones, así que enfatizar que son mujeres está de más: “las abogadas”, “las senadoras”, “las corredoras”.

6. Las mujeres profesionistas sí existen. Y no siempre en cargos subordinados a los de ellos. Se habla de “doctores y enfermeras” o “de obreros y vendedoras de verduras”, se solicitan empleos para “químico biólogo” y “secretaria”. Al parecer, las mujeres no pueden ser químicas o doctoras ni lo hombres verduleros.

Solución. Menciona a los trabajadores y las trabajadoras de ambos sexos: contadores y contadoras, obreros y obreras, ingenieros e ingenieras.

Hay otras formas de discriminación hacia las mujeres en el español escrito, pero francamente no caben en un solo blogpost. Nuestra última recomendación es: no seas como la RAE, que define al “hombre público” como “el que tiene presencia e influjo en la vida social” y a la “mujer pública” como “prostituta”.

Si quieres conocer más sobre lenguaje inclusivo, ¡ahora también nos puedes escuchar por Spotify! Da click aquí para escuchar nuestro podcast. 😉 

Anglicismos: las palabras inglesas que han ingresado al español

Aunque ya ni lo notamos, en nuestras conversaciones diarias usamos palabras que tienen su origen en otros idiomas, como el árabe (alberca, aceite, jarra), el italiano (acuarela, novela, pizza), el francés (chef, jamón, taller), también del latín—nuestra lengua madre—, alemán, griego, etc. Pero en los últimos tiempos, las palabras en inglés llevan la delantera en colarse a la lengua española.

¿Qué son los anglicismos?

Los préstamos lingüísticos del inglés a otras lenguas tienen el nombre de anglicismos y a pesar de que en español tenemos palabras para designar ciertas cosas, preferimos usar el término extranjero.

Los anglicismos se dividen en:

  • Préstamos léxicos: palabras de un idioma que son adoptados por otro, ya sea de forma idéntica o ligeramente modificados (como “online” en lugar de “en línea”).
  • Términos castellanizados: palabras inglesas que han adaptado su escritura y oralidad al español (como “tuitear”).
  • Giros sintácticos y frases hechas: frases que se han modificado de acuerdo a su imitación del inglés, (como “hacer sentido” en lugar de “tener sentido”, que viene de “to make sense”).
La invasión de los anglicismos

Hoy en día, muchos usamos anglicismos sin razón aparente, pero los lingüistas afirman que hay algo que nos motiva: queremos obtener prestigio, no conocemos la palabra en español o se nos dificulta expresar una idea en nuestra lengua natal —vacío semántico— y preferimos hablar con un término nuevo.

Lo cierto es que elegimos nuestras palabras dependiendo de las personas con las que estamos, el léxico que manejamos, nuestras ideologías, el momento y el lugar en el que nos encontramos.

¿Cómo no usar anglicismos, si nos bombardean por todos lados? Basta con echar un vistazo al mundo de los negocios, comercio, moda, cine, televisión, redes sociales, etc., en donde palabras como: reality show, marketing, fashion, spoiler, lobby, newsletter, casting, están presentes todos los días.

El inglés se ha convertido en el idioma que rige la manera en que se piensan y expresan reflexiones, propuestas y pensamientos, no solo en México sino alrededor del mundo. Es más común todavía en el lenguaje de los jóvenes y adolescentes, celebridades, youtubers, hablantes del “spanglish” y especialistas en áreas tecnológicas y científicas.

Así que,  ser bilingüe ha dejado de ser una elección para convertirse en una necesidad, porque quienes no saben inglés quedan fuera de varias dinámicas: desde no poder hojear una revista de moda hasta no ser aceptados en algún círculo social, además de que disminuye sus posibilidades de conseguir un empleo.  

Anglicismos vs. lingüistas conservadores

Aunque a algunos nos parece cool usar palabras en inglés, para los más conservadores es una amenaza a la lengua española, que busca fracturar el significado real de algunas palabras, como es el caso del término “fake news” que suena como una categoría nueva y elegante, pero en realidad se trata solo de “mentiras”. Los más apegados a las normas del lenguaje, afirman que el uso de anglicismos quiere crear un nuevo imaginario social sin memoria histórica, cultural, política y económica.

Las instituciones del lenguaje también están en contra del uso de palabras inglesas dentro del español, como la Real Academia Española (RAE), quien no se quedó con los brazos cruzados y promovió el buen uso del español sin anglicismos, para ello se valió de una campaña que tuvo gran éxito:

La importancia de llamarse target

De acuerdo con el diccionario Oxford, target puede significar varias cosas: 

  1. Una persona, objeto o lugar seleccionado como objetivo de un ataque.
  2. Una marca o punto al que alguien dispara o apunta, o sea, una diana.
  3. Un objetivo o resultado hacia el que se dirigen los esfuerzos.
  4. Una persona o cosa contra la cual se dirigen o pueden dirigirse críticas o abusos.
  5. Como verbo, seleccionar como objeto de atención o ataque, o bien, apuntar o dirigir algo.

Tratándose de marketing de contenidos, la definición 3 es la indicada para referirnos al target, el público hacia el que nos dirigimos para ofrecer nuestros productos o servicios —aunque en ocasiones “apuntamos” y lo “atacamos” con mensajes.

(Tomada de: CRM impulsa).
Target a la vista

El target son todas las personas —u organizaciones— que podrían interesarse por lo que ofrecemos; por lo tanto, hay que conocerlas muy bien, saber su género, rango de edad, estado civil, nivel socioeconómico, profesión, nacionalidad, perfil digital, gustos, aficiones e incluso lo que les preocupa o les molesta.

Toda esta información nos permitirá definir cómo comunicarnos con este público, qué lenguaje utilizar para llamar su atención, lograr identificación, fidelidad y, por supuesto, mayores ingresos.

Pero, ¿cómo hacemos para obtener estos datos?, lo más lógico es preguntar directamente por medio de encuestas. En la actualidad también hay toda una gama de herramientas tecnológicas que nos permiten averiguar lo que queremos para conocer mejor a nuestro target: Google Trends, Twitter Analytics, Facebook Analytics…

(Tomada de: es Marketing Digital).
Buyer persona: la evolución

Con objeto de planear y redactar los contenidos más precisos para nuestro target, el marketing ha avanzado a un concepto de vanguardia: el buyer persona, que es la creación de un personaje que encarnará al público objetivo. 

Así vamos armando nuestro “Franken-target”. Le ponemos nombre y además de describirlo físicamente a partir de la información básica que todo target debe tener, le damos sentimientos, preocupaciones, motivaciones, metas de vida.

Una vez que creamos una o varias buyer personas que representen a nuestro target —no demasiadas para no perder el objetivo— les damos vida por medio del storytelling, hacemos para ellas historias y experiencias que el público ame y quiera emular o recuerdos que anhele revivir.

(Tomada de: Full Office).
Historias de target

El chico soltero que decora maravillosamente las paredes de su habitación dándole una nueva vida a su espacio íntimo; la pareja de edad madura que ante el nido vacío adopta una mascota y la lleva de viaje en el auto de sus sueños; la mujer multitask que se da el lujo de disfrutar un rato de ocio con una humeante taza de café en sus manos…

Son historias sencillas e inspiradoras que un creador de contenidos puede construir para que los respectivos targets de cada empresa o negocio se den la oportunidad de consumir sus productos y servicios en un intercambio de ganar-ganar.

 

Lenguaje inclusivo: ¿una lucha por la visibilidad?

Si eres fan de las redes sociales, seguramente te has dado cuenta de que en los últimos tiempos han aparecido con más frecuencia palabras como: todes, nosotrxs, ellxs, etc. Se trata del llamado “lenguaje inclusivo”, una práctica que cada día consigue más seguidores —sobre todo entre los grupos feministas y LGBT+—, pero ¿cuáles son los orígenes de este lenguaje?

Orígenes

Aunque pareciera que es algo actual, sus inicios se remontan a los años setenta del siglo XX, cuando el feminismo se planteó por primera vez que en la lengua castellana se daba poca importancia al género femenino, mientras que la mayoría de las referencias estaban dirigidas a lo masculino. Esto sigue ocurriendo hoy en día, seguramente has acudido a una junta de “padres” de familia en donde la mayoría son “mamás” o conocido asociaciones de “jueces” integradas en mayor medida por mujeres.

Delia Suardíaz fue la primera en estudiar esta problemática en su tesis de maestría: Sexism in the spanish language (1973), donde descubrió que el lenguaje incluso degrada a las mujeres y expuso la necesidad de un cambio lingüístico. Para muestra de ello, basta revisar las ediciones anteriores a la 23ª del Diccionario de la Lengua Española (2014), en las que todavía se asociaban las palabras “débil” y “endeble” a lo femenino.

¿Débil? (Tomada de: Anuario de Glotopolítica).

Así que, hasta la fecha, algunos grupos de personas siguen inconformes con la forma en que la Academia se dirige o representa al género en sus definiciones y buscan una nueva manera de expresar su discurso e identidad.

¿Diversxs?

Aunque en un inicio el lenguaje inclusivo buscaba únicamente la visibilidad de las mujeres, ahora se ha extendido a las personas de la diversidad sexual y a los aliados de esta. Aquí, nombrar dos sexos no basta; de acuerdo con las ideas de la crítica queer, es imposible reducir a dos categorías la multiplicidad del género que podemos habitar o con el que nos podemos identificar.

De modo que el uso de la “x” y la “e” surgen como una nueva manera de inclusión para las personas diversas. Más allá de ser formas neutras del lenguaje, se trata de mostrar la indecibilidad del género.

Diversidad. (Tomada de: Anuario de Glotopolítica).

A diferencia de la “x”, la “e” no solo se puede utilizar en la escritura, sino también en la oralidad. Se volvió popular a partir del 2018, en un debate político que buscaba la despenalización del aborto en Argentina, donde su uso fue autorizado para tareas y trabajos de algunos colegios, así como en los juzgados.

En varios países de habla hispana aún existe un debate sobre la aceptación o rechazo del lenguaje inclusivo entre grupos impulsores de este y miembros de las instituciones de la lengua española. A pesar de que ambos tienen argumentos interesantes, lo cierto es que dicha búsqueda de aceptación del lenguaje inclusivo habla de un cambio de ideas en la sociedad y de una lucha de mujeres, personas de la comunidad LGBT+ y aliados, por una visibilidad e inclusión.

8 razones por las cuales tu empresa u organización (sin excepción) debería tener un blog

Hoy en día existen centenares de millones de blogs —sin exagerar—, que rápidamente se están convirtiendo en una suerte de documento de identidad de sitios web de muy distintos tipos.

Para quienes no se han convencido de la relevancia de tener un blog en el mundo actual, la siguiente lista de beneficios puede resultar útil:

1 Da más identidad a nuestro sitio que cualquier otra cosa

Los sitios web de hoy necesitan dar la sensación de dinamismo y de constante renovación. Un blog que tenga entradas periódicas no solo hace ver que hay gente real detrás de la página, sino que mientras más leemos sus publicaciones, más vamos enterando de su filosofía de vida, sus principios y su modelo de negocios.

2 Es un potencial generador de leads

El reto de quienes aportan contenido a un blog es publicar información que les parezca útil y relevante a los clientes potenciales que han hecho clic en las entradas. De esta manera, no solo pueden conocer nuestros servicios, sino también darse cuenta de que dominamos el tema, así se convencen de que podemos apoyarlos en aquello para lo que ingresaron en nuestra página.

3 Recibimos retroalimentación

Una vez que hemos publicado ese contenido relevante para los clientes existentes y posibles —si hemos habilitado los comentarios, por supuesto— podemos saber qué opinan cuando publican su opinión, dudas o preguntas, ya sea directamente en el blog o en las redes sociales de nuestra empresa.

4 Establecemos una conexión directa y orgánica con nuestras redes

No es lo mismo promovernos a través de las redes sociales de manera estática, forzada e invasiva para que visiten nuestra página, que si lo hacemos de manera mucho más natural y despertando la curiosidad de la audiencia a través de publicaciones periódicas.

5 Mejoramos el posicionamiento SEO

Por cada contenido que publiquemos con el cuidado y la minuciosidad suficientes, aumentaremos la posibilidad de mejorar nuestra posición entre las páginas de nuestro tipo que aparezcan en cualquier buscador. Aprender el manejo idóneo de SEO requiere, sobre todo, práctica, pero para los interesados, Internet está lleno de cursos, muchos de ellos gratuitos.

6 Ofrece la posibilidad de reafirmarnos como una autoridad

Mientras más profundidad, investigación y conocimiento reflejen lo que estamos expresando en las entradas, con más frecuencia recurrirán a nosotros para esclarecer dudas y nos recomendarán con otros clientes potenciales, pues nuestro blog probablemente aborde los temas con más detalle que nuestros competidores.

7 Aumentamos suscriptores

Un blog interesante y novedoso hace que los lectores quieran volver a él y, por lo tanto, querrán suscribirse. Esto significa una oportunidad para nosotros, pues una vez suscritos, los usuarios recibirán mails conectados directamente con nuestras publicaciones y visitarán con más frecuencia nuestro sitio.

8 Informamos sobre nuestros productos y servicios

Ya sea que impartamos cursos y queramos informar sobre las fechas de nuestro próximo tour o que vendamos equipos de esnórquel, un blog es un recurso orgánico y amable para notificar a nuestros usuarios de manera constante sobre lo que nuestra organización está haciendo.

Así que, si tu empresa u organización aún no tiene un blog, ¿qué estás esperando? Si no tienes idea de cómo hacerlo, siempre puedes buscar algún tutorial o contactar a un profesional que te oriente y te ayude a iniciarlo.

Foto de entrada por Georgie Cobbs en Unsplash

Marketing de contenidos: 7 consejos de los gurús

Quienes crean content marketing deberían estar siempre atentos a las tendencias en la información, pues de ello depende que los contenidos sigan siendo frescos, atractivos y útiles para los lectores. Aquí van algunos consejos de expertos en el tema para que no olvidemos lo que importa a la hora de transmitir nuestros mensajes.

1

Si te enfocas continuamente en producir contenido valioso para tus clientes, a tu negocio le pasan cosas buenas. Este contenido debe tener 5 cualidades: enfocado, sencillo, genuino, útil y de alta calidad.

Sonja Jefferson, fundadora de Bristol Content Group

2

Al implementar tu estrategia de content marketing, piensa como un publicista y ofrece a tus clientes los contenidos que quieren.

Rebecca Lieb, asesora estratégica, analista de investigación, oradora, escritora y columnista

3

Pon a un lado las cualidades de la empresa y concéntrate 100% en el consumidor final. Investiga quién es tu target y cuáles son sus necesidades.

Derek Slater, director y estratega de contenido de SlaterStudios

4

Sé un contador de historias que enamoren y enganchen a tus clientes.

Heidi Cohen, presidenta y directora de contenidos de Actionable Marketing Guide

5

Combina tus contenidos de marketing con una estrategia SEO, de lo contrario, por buenos que sean, pocos los leerán.

Neil Patel, influencer, emprendedor, autor de best sellers y especialista en marketing

6

El contenido es un activo comercial que vale la pena administrar de manera eficiente y efectiva. Aprovecha las herramientas digitales y ofrece tus contenidos en formatos interactivos.

Scott Abel, estratega de contenidos fundador de The Content Wrangler

7

Que la inspiración te encuentre trabajando: conoce a tus clientes, lee, mira videos, crea listas, averigua las tendencias en redes sociales, investiga, y las ideas creativas surgirán.

Lorena Amarante, conferencista, influencer y cofundadora de OMLatam

Fuentes: Entrepreneur, Merca2.0, Venngage

 

Foto de entrada de AbsolutVision en Unsplash

Las ciudades del futuro, hoy

Tienen de todo para mantenerse a sí mismas:

  • Edificios cubiertos de paneles solares para absorber la energía inagotable del astro que nos cobija.
  • Instalaciones con molinos de viento (o sea, turbinas eólicas) mucho más altos e indestructibles que las alucinaciones más ambiciosas de Don Quijote.
  • Tuberías por donde la basura se filtra y se convierte en energía que se puede aprovechar.
  • Aguas que una vez utilizadas son tratadas para volverse a usar.

    Songdo, Corea del Sur. Foto de Alfonso Jung, Pixabay.
  • Diseños de calles, edificios, fuentes y áreas comunes que permiten un clima paradisíaco en medio del desierto.
  • Caminos hiperlimpios por donde se puede transitar a pie o en bici, al fin que el trabajo queda cerca de casa y no es necesario tomar un microbús contaminante (obvio, eso aquí ni se concibe), y si se quiere ir más lejos, un transporte público eléctrico lo puede llevar.

Estas ciudades, proyectadas desde los primeros años del siglo, realmente existen, intentan alcanzar el objetivo tan anhelado por la ONU de disminuir nuestra huella de carbono ya no para 2030, sino para 2050 o más. ¿Existirá la humanidad para entonces? ¿O nos habremos extinguido en un planeta sobrecalentado y armagedónico?

Vehículo que circulará por Masdar, EAU. Foto de Duncan Chard.

Ahí está Masdar, en Emiratos Árabes Unidos, un oasis en medio del desierto a la espera de que lleguen a habitar su instalaciones ultramodernas y autosostenibles, sus edificios bellamente diseñados para no desaprovechar ni uno solo de los megawatts generados por sus turbinas eólicas o por sus acristalados muros solares.

O Songdo, en Corea del Sur, que se alza majestuosa a las afueras de Seúl, como una alternativa a la sobrepoblada capital, asolada por los gases de efecto invernadero. En 2020, deberá estar concluida y felizmente ocupada por alrededor de 100 mil personas.

En China están en proyecto decenas de ciudades del mañana, con nombres como Tianfu, Meixihu o Nanhui, armadas con energía renovable, agricultura urbana, recolección de agua de lluvia y una serie de tecnologías destinadas a crear comunidades limpias, sostenibles y eficientes.

Parece un sueño y lo es. La triste realidad es que las ciudades del mañana hoy resultan carísimas para la mayoría, en consecuencia, muchas empresas no quieren invertir en ellas y los ciudadanos no pueden habitarlas aunque así lo desearan.

Por ahora (y hasta que los proyectos estén en marcha, resulten funcionales y sean asequibles a personas de menores niveles socioeconómicos), sus espléndidos edificios se pueden ver al otro lado del río, a lo lejos en el horizonte o en mitad del desierto, como espejismos que en un abrir y cerrar de ojos, se difuminarán entre el viento.

 

Foto de entrada por Matthew Henry en Unsplash

PlayStation Classic, la miniconsola de Sony que se une al furor del retro gaming en el mundo

Por Mario González / Redactor en 360

La consola vendrá precargada con 20 juegos clásicos del PlayStation original.

El pasado Tokyo Game Show 2018 fue testigo de uno de los acontecimientos más importantes del año para la industria del gaming: la presentación del PlayStation Classic, la versión mini de una de las consolas más icónicas de los 90, que se suma al furor retro que inició Nintendo en 2016 con su NES Classic Edition, misma que sería seguida por otros monstruos del mundo de los videojuegos como Sega y Neo Geo, pero, ¿Sony llega tarde a esta moda de gadgets, o apenas estamos en medio de una nueva tendencia en la industria del entretenimiento?

La nueva consola retro de Sony está inspirada en el diseño del PlayStation original, solo que 45% más pequeña. La edición viene acompañada con dos controles clásicos, puerto y cable HDMI, entrada USB, y 20 títulos precargados, entre los que destacan Final Fantasy VII, Resident Evil Director’s Cut, Twisted Metal, Grand Theft Auto y Metal Gear Solid, dejando fuera de la lista grandes clásicos de la época como Crash Bandicoot, Parasite Eve, Gran Turismo 2, o el terrorífico Silent Hill.

La videoconsola retro salió al mercado el 3 de diciembre en Estados Unidos y se unirá al NES y SNES Classic Edition, Sega Genesis Mini, y Neo Geo Mini, cuyo diseño está inspirado en las tradicionales “maquinitas” (arcades). Sin embargo, esto parece ser solo el inicio de una nueva ola de dispositivos en miniatura, ya que hay varios rumores que apuntan hacia la posibilidad de que la Gran N nos sorprenda con un Nintendo 64 Mini a inicios del 2019, por lo que no sería disparatado que sus contrincantes hicieran lo mismo con el Dreamcast de Sega y la memorable PlayStation 2 de Sony, entre otras más.

Por tal motivo, el PlayStation Classic llega en un momento clave de esta nueva tendencia tecnológica, ya que es muy posible que revivamos la increíble guerra de consolas de los años 80 y 90, pero en una modalidad en miniatura, donde lo más importante no serán los mejores gráficos, sino la nostalgia que despierten en cada uno de los videojugadores más maduros de la industria.