Date un break: la importancia del tiempo libre

En un mundo en donde el éxito se mide de acuerdo a un intenso —y a veces imparable— trabajo realizado y a los bienes materiales que hemos adquirido, como: el iPhone más actual, el superauto del año, una casa o un departamento lujoso, ropa de marca, etc., a veces darnos un tiempo libre es mal visto o pasa a último término en nuestra escala de prioridades.

Tanto se nos ha dicho que “la pereza es la madre de todos los vicios” que lo hemos confundido con no tener un tiempo para nosotros mismos, tal vez hasta te hayas sentido culpable cuando te dedicas a tu hobby preferido en lugar de estar siendo “productivo” en ese momento.

¿Cuánto tiempo libre nos dedicamos?

La calidad de vida va más allá de los bienes que podamos conseguir, pues nuestra salud física y/o mental se puede deteriorar si no nos damos un respiro de la agitada rutina que llevamos. Para muestra basta mirar los datos estadísticos: un estudio realizado por OCCMundial arrojó que 63% de los encuestados sufrieron estrés laboral en los últimos 24 meses.

Por otro lado, el World Play Shortage Report indicó que:

  • Uno de cada tres adultos tiene menos de 10 horas libres a la semana.
  • El 36% tiene menos de dos horas de ocio al día.
  • Los niños tienen tres horas menos de tiempo libre por semana que la generación de sus padres.
  • Un 63% de personas entre 38 y 40 años prefiere tiempo libre en vez de dinero.

Estos datos nos hablan de la poca importancia que se le da en nuestro país al ocio, y aunque las razones son diversas —y muchas válidas— lo cierto es que nuestra salud mental agradecería mucho tener espacios de tiempo libre.

Inagotable. Tomada de: Pinterest.
 Beneficios del ocio

Para nuestros antepasados griegos el ocio no era sinónimo de pereza, al contrario, la misma palabra que viene del término scholé hace alusión a “aprendizaje” porque para ellos era el momento ideal en que desarrollaban su mente y sus conocimientos. A continuación, te presentamos un top 4 de sus beneficios más inmediatos.  

  1. Mejora la salud mental

De acuerdo con el Informe Anual de Estadísticas de Seguridad Social, en los últimos años las enfermedades relacionadas con sobrecarga laboral han ido en aumento (hasta en un 73%), con diagnósticos de estrés y depresión. Por ello es importante el tiempo libre, en él podemos ser introspectivos y reflexionar, lo cual nos ayuda a tomar mejores decisiones en cada uno de los ámbitos de nuestra vida (relaciones de pareja, profesionales, familiares, etc.); además tomamos una distancia momentánea del peso de nuestras responsabilidades, ¿a poco no te has sentido más tranquilo y ligero después de unas vacaciones en la playa?

Entre las olas del mar. Tomada de: Tenor.
  1. Mejora tu rendimiento físico

No todos los tiempos de ocio se refieren a descansar y tirarnos en la cama —aunque son actividades igual de importantes— también podemos dedicar esas horas a practicar nuestro deporte favorito (futbol, natación, tenis, ir a correr, al gym, etc.) o simplemente a dar una caminata en nuestro parque más cercano.

De acuerdo con datos del 2021 del INEGI, el 39.6% de la población en México es activa físicamente. Aunque no es un porcentaje muy alto, estos datos nos hablan de que muchas personas han encontrado en el deporte una manera de mantenerse más sanos física y mentalmente. Y como bonus: el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), dio a conocer que realizar ejercicio regularmente aumenta nuestra expectativa de vida de cuatro a cinco años.

  1. Fortalecer habilidades sociales

Aunque los ratos con nosotros mismos son revitalizantes, el tiempo libre no es necesariamente sinónimo de actividades en solitario; somos seres sociales por naturaleza y compartir momentos de ocio con otras personas en clubs de lectura, clases de baile, teatro, canto, cocina, etc. nos resulta gratificante e incluso —de acuerdo a estudios científicos— estas relaciones sociales nos permiten afrontar de forma positiva problemas de salud física o emocional.

Atrévete a bailar. Tomada de: Danza Esmeralda.
  1. Mejora tus relaciones personales

A veces estamos tan inmersos en el trabajo y en todos nuestros pendientes que sin darnos cuentas ya solo damos el saludo de buenos días y buenas noches a nuestros seres queridos (familia, pareja, amigos), esto puede dañar nuestras relaciones. Por ello es importante no dejar nuestras relaciones personales en tercer plano y dedicar tiempo de calidad a aquellos vínculos que son importantes en nuestra vida.

Aunque parezca una labor titánica darnos ese respiro que nos hace falta, todo es cuestión de organizarnos: separar el ocio de las tareas del hogar, programar nuestros tiempos, vacaciones y actividades que quisiéramos realizar en los momentos de ocio. Nuestro cuerpo, mente y alma seguro nos agradecerán esos ratos libres y hasta nos volveremos más productivos en nuestras labores diarias.

Buen humor y felicidad: ingredientes de una mejor salud

La risa es un remedio natural para la salud mental y la mejor medicina para aliviar el estrés. Según numerosos estudios médicos, un buen sentido del humor tiene diversos beneficios para la salud mental a corto y largo plazo.

Reír desencadena automáticamente cambios físicos y mentales positivos que ayudan a relajar la mente: mejora la ingesta de aire rico en oxígeno, lo que estimula al corazón, los pulmones y los músculos, mientras que el cerebro libera endorfinas, hormonas que provocan una sensación de placer y una mente relajada.

Además, la risa activa el mecanismo de respuesta al estrés: cambia el ritmo cardíaco y estimula la circulación sanguínea, lo cual permite experimentar una sensación de calma.

Iluminar con una sonrisa. Tomada de: Ethic.

Los pensamientos positivos son un refuerzo para el sistema inmunológico al conducir a la liberación de neuropéptidos, químicos cerebrales conocidos por combatir la ansiedad, el estrés y otras condiciones mentales relacionadas. Por si fuera poco, una buena carcajada hace que el cuerpo libere analgésicos naturales, aliviando así el dolor físico.

En resumen, la risa puede levantar el ánimo significativamente al reducir la ansiedad y la depresión, haciéndonos más felices.

¿De qué está hecha la felicidad?

Vayamos un paso más allá. Si un buen sentido del humor y una refrescante carcajada tienen sus ventajas, ¿qué pasará si logramos acercarnos a una sensación de bienestar más permanente

Sin duda, la felicidad es más profunda y duradera, por eso es importante concentrarnos en el sentimiento en sí, y hacerlo de manera constante. En otras palabras, impulsar la felicidad significa cultivarla a través de actividades diarias y patrones de pensamiento. Investigadores, médicos y psicólogos desentrañaron los elementos esenciales de la felicidad y este fue el resultado. La felicidad se compone de:

  • Gratitud. Para saborear los pequeños placeres de la vida; recopilarlos y agradecerlos puede ayudar a darle sentido a nuestra existencia. Llevar un diario de gratitud, donde se enumeren las personas, situaciones y objetos de aprecio entrena al cerebro a concentrarse en lo positivo.

    Conectar con los otros. Tomada de: El correo.
  • Contacto humano. Un metanálisis de 2017 encontró que la falta de conexiones sociales conlleva un riesgo comparable a fumar hasta 15 cigarrillos por día. Si bien las redes sociales son formas convenientes de mantenerse en contacto, al parecer se obtiene más felicidad de los encuentros humanos reales.
  • Dormir bien. El sueño y el bienestar están íntimamente relacionados. Un cerebro descansado mantiene la amígdala bajo control, con lo que reaccionamos de manera más racional y procesamos nuestros sentimientos de manera más efectiva.
  • Meditación. Está demostrado que meditar puede cambiar físicamente el cerebro para estar más abierto a la felicidad.

    Cuidar de nosotros mismos. Tomada de Orem.com
  • Autocompasión. Ser menos duros y autocríticos, y aprender a ser más amables con nosotros mismos, a perdonarnos por nuestros errores y fracasos.
  • Contactar con la naturaleza. Los investigadores han descubierto que estar al aire libre tiene un efecto profundo en nuestro cerebro. La naturaleza nos calma, disminuye la producción de hormonas del estrés y aumenta las emociones positivas. 
Un momento para ti mismo. Tomada de: GifImage.Net
  • Tiempo libre. Tomar descansos breves, incluso de unos pocos minutos, permite que el cuerpo “se reinicie”.
  • Mantenerse en movimiento. El ejercicio, sin importar la intensidad, mejora el estado de ánimo. Un estudio reciente encontró que el equivalente a una hora de actividad moderada al día reduce en 26% el riesgo de desarrollar depresión.
  • Aceptación. Aceptar las cosas que no podemos cambiar puede ser un paso desafiante hacia la felicidad, pero aprender a reconocer nuestra realidad sin emitir juicios nos ayuda a trabajar con la vida que tenemos, para poder encontrar satisfacción en ella.

Dos detectives

Vivimos en un país impune. Tan solo en cuestión de feminicidios, un reportaje de El País informó recientemente que 95% de los homicidios de mujeres (nomás por ser mujeres) simplemente no se resuelven… y de enero a agosto de este 2022, 600 mujeres han sido asesinadas. Las cárceles se llenan de inocentes y chivos expiatorios esperando juicios y sentencias, sin esperanzas de poder pagar su libertad, mientras que los criminales de verdad viven tranquilamente sus vidas.

En este contexto, las novelas policiacas son los cuentos de hadas modernos, historias donde un hombre o mujer se obsesiona por resolver un caso ¡y lo logra!, donde se sacia la necesidad de venganza y las preguntas de los deudos se responden. El paraíso de la justicia donde habitan los detectives que resuelven casos y las víctimas que en paz descansan.

En este negro edén de novela negra viven mis dos detectives favoritos: Kurt Wallander y Charlie Parker.

El policía sueco

Cuando inventó a Wallander, la única intención de Henning Mankell (Estocolmo, 1948-2015) era denunciar el racismo en su natal Suecia a través de una novela policiaca (Asesinos sin rostro). Eligió el nombre de Kurt Wallander de una guía telefónica y le dio vida al inspector de Escania. 

A través de él Mankel exorcizó sus demonios, sacó a flote los conflictos que lo molestaban y afectaban, desde el mencionado racismo en contra de los migrantes en Suecia hasta el viejo apartheid en Sudáfrica, el negocio de los trasplantes de órganos o las tensiones entre Rusia y Letonia.

Asesinos sin rostro. Tomada de Alef.

Kurt Wallander arrastra algunos males endémicos de un policía (de novela) adicto a su oficio: el abandono de su esposa, una relación contradictoria con su padre pintor —que pinta siempre el mismo cuadro y no quiere que su hijo sea policía—, la diabetes, la obsesión por encontrar al asesino en cada caso arriesgando la integridad física, el puesto y hasta la propia vida.

Mankell tomó características de sí mismo y se las regaló a Wallander: su edad, su complexión, sus opiniones e ideales. Al combinarlas con el talento y la disciplina del buen escritor surgió un personaje completamente humano y entrañable, con quien el lector empatiza y sufre con su paulatino declive a lo largo de más de diez novelas donde conviven el suspenso propio de la investigación del crimen y los altibajos de la vida cotidiana de un policía sueco que, como dice su creador, después de jubilarse “se dedicará a deambular por esa tierra crepuscular que le pertenece, con Jussi, su perro de pelo negro.”

El detective y el gore

Lo que en Wallander es nostalgia, observación, búsqueda de justicia y sentido del deber, en Charlie Parker es furia, persecusión y hambre de venganza. Porque para el detective privado de Maine todo crimen se vuelve personal. Lo que en Mankell es realista y casi natural como la vida misma, en John Connolly, creador de Parker, es excesivo y paranormal.

Mirada criminal. Tomada de Facebook.

La historia comienza cuando Charlie Parker trabaja como policía en Nueva York. Una noche, al volver a casa tras saciar su alcoholismo, encuentra a su esposa y su hija de cinco años violentamente asesinadas. Esto desatará una crisis durante la que Parker dejará su trabajo y se dedicará a perseguir y vengarse del homicida, dejando a su paso un baño de sangre.

La crudeza de la primera novela (Todo lo que muere) de esta serie que casi alcanza veinte volúmenes irá tomando tintes cada vez más sobrenaturales en obras subsecuentes gracias a la convivencia de Parker (ya convertido en detective privado) con los fantasmas de la hija y la esposa muerta, así como a sus encuentros con criminales que son mucho más que eso, son la maldad encarnada.

Poco a poco los lectores nos vamos enterando de que los inicios de la historia del detective tal vez se remontan a tiempos milenarios, mucho antes de que Parker vislumbrara la faz de la Tierra, y él podría ser algo más que un simple mortal.

Detective en búsqueda de la verdad. Tomada de Phoneky.

John Connolly (Dublín, 1968) abrevó de la tradición fantasmagórica de sus tierras irlandesas, del espíritu redentor de su religión católica y de la más pura novela negra estadounidense para lograr una serie igual de negra que mezcla la novela policiaca con el cuento de terror, en contextos realistas donde puede abordar por igual el tráfico de drogas o el comercio de arte, y las sitúa en esos poblados perdidos en los amplios territorios del norte de Estados Unidos, donde la aburrida tranquilidad esconde el horror de la descomposición moral.

Es posible que a quienes aman a Wallander, Parker les resulte demasiado explícito y desagradable, mientras que los fans de Parker se aburran con las tramas pausadas de Wallander. Pero ambos detectives son personajes complejos igual de apasionantes y cada uno a su manera nos hacen vivir a los lectores el cuento de hadas donde los culpables sí reciben su merecido.

Metaverso: bienvenidos al ¿futuro? de internet

El futuro ya está aquí y su nombre es metaverso. Nadie sabe con exactitud qué es o cómo construirlo, pero los colosos de la big tech han comenzado la carrera por monetizarlo. ¿Su promesa? Una realidad donde los límites de lo virtual y lo físico son irrelevantes, donde estamos siempre en línea, siempre compartiendo, siempre consumiendo.

El futuro ya está aquí. ¿Es muy tarde para cambiarlo?

Pero, ¿qué es el metaverso?

El metaverso no es una idea nueva. Fue acuñado hace treinta años en la novela Snow Crash, y desde entonces, poco ha cambiado: en esencia, son mundos virtuales donde lo digital adquiere el valor de lo tangible. Sí, suena ambiguo, y parece aún más extraño ante las inversiones que ha suscitado: los 10 mil millones de dólares que Facebook invirtió para reinventarse como Meta, una “compañía del metaverso”, o los $68.7 mil millones que Microsoft pagó para adquirir el estudio de videojuegos Activision Blizzard que, en sus palabras, les “dará los bloques de construcción fundamentales para el metaverso”, cual si fueran Legos.

Por ahora, el metaverso es un concepto emergente: se habla de experiencias inmersivas creadas mediante realidad virtual, realidad aumentada e inteligencia artificial, pero no necesariamente dependientes de dispositivos; interconectadas —es decir, que persisten y continúan independientemente de la plataforma— y posiblemente basadas en una economía digital, de ahí las continuas menciones a activos digitales, como criptomonedas y NFTs. 

Internet, ¡ahora en 3D, cerca de ti!

Una mejor forma de entender el metaverso (y la apuesta por inventarlo) es verlo no como un dispositivo o experiencia específica, sino como un cambio en nuestra interacción con la tecnología y cómo afecta nuestro día a día. 

Pensemos en la llamada “web 1.0”, aquella internet pre-siglo XXI, donde la información era estática, unilateral y basada en texto, y su evolución a lo que ahora llamamos “web 2.0” o web social, donde la interacción, el usuario como creador de contenido y la recopilación de datos cambiaron la forma en que funcionan nuestras relaciones, nuestra economía, nuestro cerebro mismo. 

El metaverso promete ese mismo cambio radical. Sin embargo, las problemáticas éticas, de privacidad, seguridad y sustentabilidad que nuestras actuales tecnologías no han logrado resolver podrían volverse mucho peores con esta nueva capa de virtualidad.

The Sims
De todos los futuros que podrían imaginar, ¿por qué Meta elige el que parece sacado de The Sims 2? / Tomada de: ©Facebook/Reuters.
¿Es el metaverso una causa perdida? 

(Spoiler: no necesariamente.)

Regresemos a Snow Crash, esa obra fundacional del ciberpunk donde conocemos a Hiro Protagonist, un repartidor de pizza que, en la vida “real”, vive en la línea de pobreza, pero que es un príncipe guerrero y hacker de élite en la virtualidad.

Esta novela de 1992, escrita por Neal Stephenson, ofrece un futuro donde la sociedad es gobernada por mega monopolios y mafias compitiendo por territorios. En esta miseria, el metaverso es el último escape: no es un lugar particularmente placentero, pero es necesario para sobrevivir; si bien arrastra e incita las mismas desigualdades, vicios y violencias del mundo real, la alternativa es un mundo inhabitable. 

Aquí, por supuesto, hay una fábula, un presagio de los demonios tecnológicos de un futuro que hace décadas nos alcanzó. Aún más revelador es que Neal Stephenson se ha unido a la carrera, no por la conquista del metaverso, sino por su emancipación: ante la inevitable colonización de las tecno potencias, Stephenson busca “una alternativa de blockchain de código abierto para quien quiera construir metaversos”, ofreciendo una versión libre, descentralizada y basada en la creación colectiva. 

Si bien esta definición suena tan ambigua como la de Mark Zuckerberg, que describe “mundos digitales inmersivos que se convierten en la principal forma de vivir y pasar nuestro tiempo” —aterrador, si pensamos que hoy gastamos 40% de nuestras vidas en la web—, la diferencia es esencial: necesitamos imaginar más allá de los presentes y futuros que las compañías diseñan para nosotros. 

El metaverso no es Facebook, Amazon ni Google, no tiene marca registrada ni precio de suscripción. Al ser un concepto ambiguo, aún es momento de definirlo. Mientras no podamos responder qué es el metaverso, aún es tiempo de crearlo. 

Las casas de subastas y el arte de vender al mejor postor

En el mercado del arte y de los bienes materiales de alto valor económico, artístico y cultural intervienen las casas de subastas, empresas que se dedican a vender bienes a quienes ofrezcan una mayor remuneración por estos. 

Las casas de subastas funcionan como un intermediario que establece el contacto entre los compradores y los vendedores. Conforme la subasta u oferta del bien se lleva a cabo, los compradores van elevando los precios, como una especie de competencia para ver quién ofrece mayor cantidad. Todo a partir de un precio inicial de salida establecido por un experto que se encarga de determinar el valor del bien. El comprador que ofrezca una mayor cantidad es quien resultará vencedor, adquiriendo el bien en propiedad. 

Mientras que algunas casas de subastas se dedican a la venta de bienes de un solo sector, otras comprenden distintos sectores, que a su vez cuentan con departamentos especializados para cada tipo de bien. 

Subasta. Tomada de Tenor.
Christie’s y otras casas de subastas importantes

En la actualidad, las empresas de subastas con mayor prestigio y trayectoria en el mundo son Christie’s y Sotheby’s, nacidas en el siglo XVIII en Londres. Sin embargo, existen otras más de renombre como Bonhams, Phillips de Pury & Company y Dorotheum, las dos primeras también fundadas en Londres y la última en Viena. 

Estas grandes casas de subastas instauran las reglas del mercado del arte y de los bienes antiguos y contemporáneos, llegando a establecer precios millonarios por la venta de los bienes, que se estiman en dólares, libras esterlinas y euros; incentivando a las personas más ricas y apasionadas por el arte a las competiciones para adquirir alguno o algunos de estos bienes. 

Fachada de la casa de subastas Sotheby’s, en Londres. Tomada de Antiques Trade gazzette.

Aunque se considera a Sotheby’s fundada en 1744 como la casa líder de las subastas, Christie’s es quizá, la más famosa de todas, con 450 subastas anuales, 80 categorías y 57 sedes en 32 países. Joyería, arte y antigüedades, vidrio y cerámica europea, arte americano, mapas, libros y pinturas antiguas son algunos de los departamentos con los que cuenta Christie’s.

Las subastas más exorbitantes de la historia

En general, en todas estas grandes casas de subastas se movilizan cifras estratosféricas de dinero, donde clientes millonarios no escatiman en la puja para adquirir obras de arte atemporales. Como en el caso de la pintura El grito de Edvard Munch, subastada por Sotheby’s en 120 millones de dólares (mdd). 

Subasta en Sotheby’s de la obra “El grito” de Edvard Munch. Tomada de Alto nivel.

En 2014 Sotheby’s realizó una impresionante subasta, donde el arte de Modigliani, Giacometti, Monet y Van Gogh fueron los protagonistas. En aquella ocasión logró venderse la escultura Chariot de Alberto Giacometti, en 101 mdd, mientras que Tete, la obra de Amedeo Modigliani se subastó en 70.7 mdd. 

A pesar de lo impresionantes que resultan estas cantidades, no han sido las mayores ofertadas en una puja. La obra de Leonardo Da Vinci denominada Salvator Mundi, realizada hace 500 años y considerada como el redescubrimiento de arte más importante del siglo XXI fue subastada en 2017 por Christie’s en 450.3 mdd, convirtiéndose así en la obra de arte más cara vendida en una subasta. 

Asimismo, el cuadro de arte pop Shot Sage Blue Marilyn de la icónica actriz de cine Marilyn Monroe realizado por Andy Warhol, se considera como la obra de arte del siglo XX mejor cotizada, al ser subastada por la casa Christie’s de Nueva York en 195 mdd. Un récord registrado en el ámbito de las subastas donde el cuadro fue presentado como “una de las imágenes más raras y trascendentes que existen”. 

“Shot Sage Blue Marilyn” de Warhol es la obra de arte más cara del siglo XX. Tomada de Sopitas.com
El carísimo arte de Picasso

Al grupo de artistas con las obras mejor valoradas se unió en 2015 Pablo Picasso, cuya obra Las mujeres de Argel –inspirada en Women of Algiers in their Apartment, de Eugene Delacroix–, fue subastada en 179.3 mdd. En aquel entonces, la venta de la obra de Picasso fue catalogada por Thierry Ehrmann, presidente de Artprice, como “la subasta del siglo”.

Si bien, la venta de bienes mediante las grandes casas de subasta se considera como una tradición, también representa una actividad exclusiva, donde los compradores se interesan por un bien preciado, ya sea por sus características estéticas o como objeto de colección. Algo a lo que todos podemos aspirar pero pocos pueden pagar.

Subasta en Christie’s de la obra Las mujeres de Argel de Pablo Picasso. Tomada de ABC.

Por: Verónica González.

10 características que hacen a un contenido VIRAL

En el contexto del marketing de contenidos, algo “que se hace viral” es un material (artículo, blogpost, juego, trivia, vlog, podcast, infografía) que ha sido bien recibido en redes sociales y es ampliamente compartido. 

No todo puede ser contenido viral. En general, este se basa en dos cualidades: 

  • El contenido en sí mismo es digno de ser compartido.
  • El material se difunde con la suficiente amplitud como para aprovechar los beneficios de las redes.

Además, existen ciertas características que dotan a un contenido de viralidad y son:

Las 10 razones por las que compartimos un contenido y lo volvemos viral

 

  1. Es súper divertido. Todos necesitamos descansar de la seriedad de la rutina diaria, y un contenido que nos hace reír a nosotros y a quienes se lo compartimos es un elevador natural del estado de ánimo.
  2. Contiene información increíble. Cuando una información te deja boquiabierto no puedes resistirte a mandársela a tus amigos y familiares para obtener una reacción similar. 
  3. Es profundamente emotivo. Los videos, blogs, podcasts, etc. que “tocan” nuestras emociones, son ideales para compartir porque nos gusta conectarnos con otros a través de la experiencia.

    Tomada de The New York Times.
  4. Coincide con nuestra forma de ver el mundo. En estos tiempos todo mundo tiene una opinión, así que cuando encontramos un contenido que respalda nuestros valores o refuerza nuestro punto de vista es lógico que nos guste y queramos enseñarlo a quienes tienen ideas afines a las nuestras.
  5. Nos hace pensar. Cuando un contenido nos hace detenernos a reflexionar sobre las grandes preguntas de la vida, a menudo queremos compartirlo para que otros también hagan una pausa y miren “the big picture” de vez en cuando.
  6. No lo cubrieron los grandes medios de comunicación. Las noticias provocativas o relevantes que pasan desapercibidas en los principales medios de comunicación y terminan en sitios en línea pueden atraer a una gran audiencia.

    Tomada de Pinterest.
  7. Hace sonreír. Todos necesitamos recordar periódicamente el lado luminoso de la vida, así que el contenido simpático, lindo y optimista sirve a este simple propósito.
  8. Es dramático. Nuestra cultura ama un buen drama, y algo que lo contenga en altas dosis seguro que va a ser difundido por los cibernautas.
  9. Es vergonzoso. Mientras más difícil de ver sea algo, más lo van a querer ver. El contenido que explota los momentos más vergonzosos de las personas suele ser un placer culposo para los internautas.

    Tomada de Arena pública.
  10. Es provocativo… pero no tanto. La mayoría de nosotros no podemos resistirnos a ver un poco de contenido atrevido o picante, pero no tanto que no se pueda mostrar abiertamente, sobre todo si estamos en la oficina o algún otro sitio donde hay que ser razonablemente formal.

Para muchos creadores el único y principal objetivo es hacer algo “viral”, pero la verdad es que la gran mayoría de sus materiales, incluso los de muy buena calidad, no obtendrán la atención generalizada. Sin embargo, si aplicamos estas claves de la viralidad, con suerte podremos aumentar las posibilidades de que nuestros contenidos reciban la atención que merecen.

Días sin ti: la importancia de resignificar los adioses

Cuando conocí la poesía de Elvira Sastre quedé atrapada en la manera en que plasmaba en versos la mezcla de emociones que desata un vínculo amoroso y la melancolía que deja tras de sí la pérdida de un ser amado, junto con todas las sensaciones que se experimentan a lo largo de un duelo. Leer Días sin ti (2019) —la primera novela de esta autora— fue igual de placentero, porque además de que su trama atrapa, la prosa poética en que es narrada envuelve hasta al lector más exigente.

Cruce de historias: dos amores frustrados

En Días sin ti se narran dos historias a la vez, la de una abuela y su nieto. Por un lado, se cuenta la vida de Gael, un joven escultor con una sensibilidad especial, quien al esculpir la figura de una enigmática modelo (Marta) y tras conversar con ella termina enamorándose y viviendo una relación amorosa que lo llevará a aprender más de sí mismo, de lo efímero de los momentos y de la importancia de soltar.

Tomada de Pinterest.

Por otra parte, la novela muestra fragmentos de las cartas que la abuela Dora le escribió a Gael, en ellas cuenta sus vivencias al lado de su marido y su hijo. Narra que la relación con el abuelo estuvo llena de amor, ternura, comprensión y un estrecho compañerismo. Pero esa unión feliz terminó con la Guerra Civil Española porque ahí le arrebataron la vida a su marido, dejando a Dora devastada; sin embargo, a pesar de las heridas gradualmente pudo resignificar su muerte.

“Tu abuelo me hizo sentir tanto que su hueco, esa parte de mí que le di y que le pertenece, sigue lleno. (…) Te voy a decir una cosa, cariño, que he terminado por comprender: solo la vida puede acabar con el amor. La muerte, nunca.”

¿Esculpimos al otro a nuestro antojo?

Uno de los puntos que constituye la trama de la vida de Gael es la metáfora de esculpir/construir a una persona; el protagonista va formando desde su perspectiva una Marta hecha en parte desde su mirada, desde sus propios anhelos e historia de vida.

Las versiones de la estatua de Marta van cambiando al igual que sus sentimientos por ella. Así, vamos descubriendo los cambios que aparecen ante los ojos de Gael, desde el momento en que se encuentra bajo los efectos del enamoramiento y solo ve sus cualidades, hasta tiempo después de la ruptura, cuando ocurre una metamorfosis en la manera en que la percibe.

“Si hay algo peor que olvidar a quien amas es amar a alguien que ya no existe. (…) Ahora Marta era otra, ni mejor ni peor, sino diferente, tal vez porque yo ya no la miraba igual y veía en ella cosas desconocidas hasta entonces.”

Tomada de WiffleGif.

A lo largo de la historia de Gael y Marta, Sastre nos sumerge en un trayecto que va desde la ternura y pasión del inicio de un vínculo amoroso —sin caer en el típico cuento de hadas con final feliz— hasta llegar a un camino que todos en algún momento hemos transitado: las dolorosas pero necesarias despedidas. Nos lleva a reflexionar sobre lo sublime pero efímero que es todo en la vida y en lo necesarios que son los cambios para nuestro crecimiento personal.

Busca el latido

Las cartas de Dora están llenas de aprendizajes que quieres marcar con post-its para reflexionarlos a profundidad más tarde. En ellas, además de plasmar su pasión por su profesión como maestra y la importancia de ir tras aquello que nos mueva las fibras más profundas, sin saberlo, también deja a su nieto las claves para sobrellevar el truncamiento de un amor.

“Busca el latido. Esa frase que tanto me repetía mi abuela quedaría para siempre grabada en todas y cada una de mis decisiones.”

El entrecruce y la similitud entre las experiencias de Gael y Dora son esa mezcla cómplice que hace que las páginas de Días sin ti sean un remanso de comprensión y aprendizaje para quienes se encuentran atravesando la pérdida de un ser querido —no necesariamente una pareja— o deseen reflexionar más acerca de los duelos. Y es que este libro no solo nos enseña las heridas abiertas de los adioses, sino también el camino a la sanación después de estas, la importancia de resignificarlas y recuperarse a uno mismo.

Creatividad onírica: cuando los sueños inspiran al arte

“El hombre es un genio cuando duerme” Akira Kurosawa 

Dicen que la inspiración puede surgir en cualquier momento y en cualquier lugar, ya sea leyendo un libro, sentado en la banca de un parque, tomando café o, como veremos el día de hoy, durmiendo.

La importancia de los sueños en la labor creativa no es cosa menor, ya que no solo ha influenciado diversas obras multimedia a lo largo de los años, sino que fue uno de los principales impulsores detrás de la corriente literaria, filosófica y artística del surrealismo. 

Tomando como base la interpretación de los sueños propuesta por Freud, y siendo también un recurso que los artistas emplearon para escapar de la horrible realidad por la que pasaba el continente europeo en las décadas de 1930 y 1940 (dos Guerras Mundiales, principalmente), el surrealismo nació de esa desesperación por encontrar un refugio creativo que permitiera a escritores, pintores, escultores y cineastas, rebelarse contra la cruel realidad y romper con convencionalismos sociales y culturales por medio de piezas abstractas, incoherentes incluso, pero cargadas de emoción.

La ciencia del sueño / Tomada de Medium.
El refugio creativo

[El surrealismo] es puro automatismo psíquico por el cual se intenta expresar, verbalmente o de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento en ausencia de cualquier control ejercido por la razón al margen de toda preocupación estética o moral – André Breton.

A través de sus obras, los artistas surrealistas expresaban sus peores miedos y mayores pasiones. Y es que los sueños son un simple reflejo de la realidad, visto a través del cristal de nuestras experiencias personales, recuerdos, temores, anhelos y pensamientos inconscientes que salen a flote una vez que se pierde el control de la razón y cualquier tipo de autocensura.

Pero la influencia de los sueños no está relegada a una corriente artística de hace casi un siglo. Hoy en día, como quizás siempre lo ha sido, pero no muchos artistas se atreven a confesar, existen cientos de obras inspiradas por alguna visión onírica o surgida a partir de la siesta vespertina del autor. 

Salvador Dalí- Persistencia.

En esta ocasión analizaremos un par de los ejemplos más conocidos y documentados de este fenómeno tan común, especialmente para aquellos con sueños vívidos y capaces de recordar lo sucedido al despertar. 

Soñadora-mente, de Kurosawa

Akira Kurosawa, uno de los realizadores más aclamados e influyentes en la historia de la cinematografía, director de piezas icónicas como Nora Inu (Stray Dog), Rashomon, Ikiru y Shichinin no samurai (Seven Samurai), desarrolló, a lo largo de los años, el guion de lo que se convertiría en una de sus últimas películas: Yume (Dreams), total y completamente inspirada –basada– en sueños y recuerdos del propio director, mezcladas con historias fantásticas, mitología japonesa y cuentos de su infancia. 

A través de ocho viñetas, llenas de cándido humor, realismo mágico y reflexiones sobre el hombre y la naturaleza, Kurosawa nos da un vistazo a su genial, inquieta y ¿“soñadora”? mente; sus inspiraciones y preocupaciones, recuerdos de su familia y hasta una curiosa intervención de Vincent Van Gogh interpretado por Martin Scorsese. 

Yume (Dreams).
Psicotrópico King

Por su parte, Stephen King, escritor estadounidense de novelas y cuentos de terror, suspenso y ciencia ficción, principalmente, y autor de grandes clásicos de la literatura moderna como It, The Shining, Carrie y The Mist, entre tantos otros, alega haber escrito su novela de 2001, Dreamcatcher, tomando elementos de los sueños que tuvo en un lapso de seis meses, mientras se recuperaba de un accidente automovilístico… Y bajo la influencia de la oxicodona que lo ayudaba a soportar el dolor.

No obstante que Dreamcatcher haya sido el resultado de un viaje psicotrópico y, en palabras del mismo King, un libro no muy bueno, esta dicotomía entre sueño y creatividad es un tema que el autor ha explorado y explicado en reiteradas ocasiones, especialmente en su libro On writing: a memoir of the craft, en donde recomienda incluso tener una libreta junto a la cama, en caso de que esa chispa creativa llegue a la mitad de la noche, para que podamos capturar la esencia del sueño lo más rápido y fielmente posible.

Dreamcatcher.

Sea cual sea nuestro método, el mensaje es el mismo: buscar inspiración en los lugares menos esperados. Salir a caminar, tomar una siesta o un baño relajante, platicar con un amigo o visitar un museo; el punto es no forzar las ideas, sino dejar que fluyan, como los sueños mismos, que existen y aparecen sin que uno los llame.

Físico vs digital: de dos a tres caídas, sin límite de tiempo

“Comics are like boobs… they look good on a computer, but I’d rather hold one in my hand.” – Stan Lee.

Creo que todos podemos coincidir con el pensar del difunto autor; nada se compara con la sensación de tener algo en las manos y manipularlo a placer. La textura del papel, el peso de un libro de pasta dura, el aroma de una novela gráfica recién desempacada, el clic que hace un disco al salir de su caja plástica. 

Solo por esas razones, los medios físicos deberían ser preservados por siempre, celebrados y comercializados hasta el final de los tiempos. Si no por su fidelidad y confiabilidad, por el simple hecho de que juegan con cada uno de nuestros sentidos y no se apegan a las limitantes de su propio medio; un libro impreso no es solo un ejercicio visual, pues involucra también el oído con el pasar de las hojas, el tacto con la suavidad –o aspereza– del papel. 

El placer de sentir los libros.
Be kind, rewind

Con los anuncios recientes de que Nintendo cerrará las tiendas digitales (eShop) para sus consolas WiiU y 3DS (con Sony planeando hacer lo mismo con PS3 y Vita), o que Disney dejará de producir Blu-rays 4K para la mayoría de sus nuevos lanzamientos –optando en su lugar por estrenos directos en Disney+– vale la pena discutir la importancia de los productos físicos, no solo como una forma más nostálgica y antaña de recordar nuestras películas, series, libros o álbumes favoritos, sino también como un método de preservación histórica de obras multimedia que parecieran no tener cabida en un mundo más preocupado por el volumen y la inmediatez del contenido, que por su calidad, relevancia o permanencia. 

Lo digital es inmediato, pero efímero; las tiendas en línea cierran, las plataformas son dadas de baja, los archivos son eliminados o hackeados y todo ese dinero “invertido” desaparece de la faz de la Tierra. Sin mencionar que, en modalidades de streaming, el usuario ni siquiera es dueño del producto, sino que paga una renta por acceder a contenido vulnerable a ser “bajado” o removido sin previo aviso.

¿Adiós a los blue ray?
Cuestión de gustos

Claro, es muy cómodo y práctico tener acceso a millones de canciones en “la nube” con un pequeño “tap”, y lo mismo poder disfrutar de temporadas completas de una serie de TV sin despegarnos del sillón. No obstante, un VHS no requiere de conexión a Internet, ni actualizaciones de sistema. Mientras la cinta funcione y el reproductor no se desintegre por el polvo y el óxido, podremos seguir viendo esa desgastada copia de Pie Pequeño grabada de la televisión 30 años atrás.

Pero, al final del día, todo recae en el gusto personal. Hay aquellos que preferimos tener paredes y libreros atiborradas de libros y álbumes; quienes apreciamos el ritual de colocar un vinilo en un tocadiscos para escuchar ese craqueleo tan acogedor que ninguna plataforma, ni Deezer Premium, con todo y su música en formato FLAC, puede ofrecer. 

La magia del tocadiscos.

Para otros, la manera perfecta de disfrutar una serie de TV o una playlist para hacer de cenar es simplemente presionar un botón; tener acceso a millones de horas de contenido ilimitado e inmediato sin las complicaciones de aparatos, cables, cartuchos y cassettes. Sin mencionar los costos involucrados.

La era del re-re-re-re-re-release

El futuro, sí, quizás sea digital. No obstante, sería un ultraje considerar a la nube como único método de distribución y consumo de obras multimedia, especialmente cuando aquellos que controlan los derechos también controlan la distribución y disponibilidad de las mismas. Sería terrible imaginar un futuro donde no seamos dueños de nada, sino que solo paguemos por el privilegio de “rentar” una canción o juego o cinta, y en el momento en que la productora o publisher decida que algo ya no es popular o redituable, lo erradique por completo de la memoria colectiva. 

Los medios físicos son importantes por esa razón, para conservar y preservar piezas artísticas, especialmente ahora, en un mundo donde todo aquello que existe en la red es susceptible a ser modificado, actualizado, reemplazado, editado o censurado, sin consideración alguna por los fanáticos ni apego por las obras. Imaginen dar rienda suelta a George Lucas para editar, modificar y “mejorar” una y otra y otra vez The Empire Strikes Back. Imaginen entrar a Disney+ y encontrar, cada semana, una nueva versión de Avengers: Endgame, alterada cada que exista un problema contractual con uno de los actores o la licencia de una canción expiró o una palabra en el guion resulta, ahora, ser ofensiva. 

La esencia del CD.

La experiencia de los formatos físicos es incomparable, pero su verdadera importancia yace en su habilidad de mantener intacta la esencia de la obra original. Y aunque se lancen versiones remasterizadas, remakes y reediciones, esa versión física que escondemos en el clóset será por siempre inalterable y ajena completamente a la intromisión de ejecutivos avaros o directores hiperactivos. 

Drones 2021: artistas de la cámara

Aunque no se puede retroceder en el tiempo, hay instantes que se pueden capturar por siempre en una fotografía, y eso lo saben muy bien los participantes de los Drone Photo Awards 2021 —producidos por Siena Awards—, quienes con su cámara encontraron una forma fascinante de ver el mundo.

En este concurso todas las fotografías aéreas fueron bienvenidas, sin importar si se tomaron con drones, desde helicópteros, cometas o hasta globos aerostáticos. Participaron 2,900 fotógrafos y aficionados de 105 países, en diversas categorías: deporteboda, vida silvestre, personas, urbano, naturaleza, abstracto.

Ganador del 2021

Aunque la competencia estuvo muy reñida, el ganador del año fue Terje Kolaas, quien logró capturar en su foto a miles de gansos volando, en un viaje que los llevaba a sus sitios de cría en Svalbard, en el Ártico. Para lograr esta toma, el fotógrafo esperó el momento en que las aves comenzaran su vuelo y pudo inmortalizarlo gracias a su dron. Esta foto, nombrada “Pink-Footed Geese Meeting the Winter”, lo hizo ganador del título de “Fotógrafo de drones del año”, además se llevó a casa 500 mil euros en equipo fotográfico, entre otros premios.

Ganadores de diversas categorías

Aunque Kolaas fue el triunfador general, hubo otros ganadores y finalistas en cada una de las categorías. Aquí te presentamos algunos de los más destacados.

El australiano Phil De Glanville se llevó el primer lugar en la categoría “Deporte”, con una imagen que mezcla el talento del surfista Ollie Henry con los maravillosos paisajes de la naturaleza marina. Mientras el surfista se balanceaba sobre una ola gigantesca, un arcoíris resplandeció sobre el mar, dándole más encanto al instante.
En la categoría “Boda”, el italiano Matteo Original se llevó el primer lugar con una fotografía que muestra a unos recién casados que, mientras se miran con ternura, caminan por un sendero que pareciera ir directo a las nubes. Esta imagen tuvo un título ideal: l’Infinito insieme a te, que significa “hacia el infinito junto a ti”.
El primer lugar de la categoría “Personas” fue muy reñido. Alexandr Vlassyuk fue uno de los finalistas, con una imagen en donde él mismo fue modelo. En ella destacan los contrastes: él y una chica vacacionan en traje de baño sobre un mar congelado que da la impresión de ser un cristal roto. Vlassyuk comentó que la toma no fue sencilla y que al realizarla estaban a una temperatura de -10 grados Celsius.
El primer lugar de “Personas” se lo llevó Trung Pham Huy con una foto que muestra a un pescador en medio de un manglar; los árboles que lo rodean, vistos desde arriba, parecen venas blancas y es que durante el invierno los árboles pierden todas sus hojas en esta zona.
Por otra parte, la foto ganadora de “Abstracto” tiene una mezcla de colores y formas, que hacen recordar los cuadros de Van Gogh. Se trata de una captura hecha por Gheorghe Popa, en la que se combinan los colores de la naturaleza de un río con los desechos químicos que son producto del proceso de extraer cobre y oro, lo que le da unos tonos poco comunes.

Estas son solo algunas de las imágenes finalistas, los fotógrafos ganadores de cada una de las categorías recibieron una estatuilla de cristal del premio Pangea; además, sus fotos estuvieron exhibidas del 23 de octubre al 5 de diciembre de 2021, en la exposición “Above Us Only Sky”, en Siena, Italia.

Si no pudiste viajar hasta Italia para visitar esta increíble exposición y quieres conocer todas las fotos ganadoras, solo da click aquí.