Lettering. Hecho a mano

El lettering no es caligrafía, esa grandiosa y perfecta escritura a mano que se suele ver, por ejemplo, en las invitaciones de boda. Los calígrafos pasan años practicando para que sus letras salgan siempre iguales, parejitas y, aunque el lettering implica practicar caligrafía, el proceso, la intención y el resultado son distintos. El lettering es el arte de dibujar a mano letras de todas las formas, estilos y tamaños, no solo en papel, sino en cualquier superficie imaginable: muros, autos, llaveros, libros y toda una variedad de objetos.

Pero eso no es todo. Cada letra, palabra y enunciado suele tener una intención, a fin de expresar… lo que se quiera expresar. Si es un mensaje melancólico, el autor tal vez preferirá expresarlo en cursivas; si se trata de un mensaje de protesta, las letras tendrán un estilo “agresivo” o, cuando se va a escribir en un pizarrón el menú de un restaurante, tal vez una formal script con serifas (o patines o remates, es decir, los trazos que coronan los extremos de las letras) será lo más conveniente.

Quizá si se escribe de la lluvia, las letras parecerán estar mojadas; si es una frase terrorífica, serán grotescas y siempre hay oportunidad de combinar: cursivas con script, bold (negritas) con delgadas, modernas con antiguas, sombreadas o sin sombra, mayúsculas con minúsculas. Y se pueden decorar con flores, círculos, estrellas, animales, expresiones; en su interior, por encima, a los lados, en fin, se trata de dar un mensaje explotando todas las posibilidades de expresión artística a través de la tipografía.

Alfabeto humano (1782), por Carington Bowles, cortesía de The Public Domain Review.

El lettering existe desde hace siglos, se puede decir que ha acompañado a la escritura casi desde su nacimiento. Sin embargo, en esta era digital toma fuerza por la necesidad de muchos de desafiar a lo escrito en computadora y optar por ser creativos trabajando a mano. Así han surgido maestros del lettering que unen escritura y plástica para crear extraordinarias obras de arte que dicen algo: la australiana Gemma O’Brien http://www.gemmaobrien.com/ viaja por el mundo decorando muros con letras, flores y estupendas combinaciones de color. Annica Lydenberg https://www.dirtybandits.com/ pone letras en todas las cosas, desde sillas y muros hasta bolsas y camisetas. Dana Tanamachi http://www.tanamachistudio.com/ pone de moda escribir con gises en todos los pizarrones. Mary Kate McDevitt https://www.marykatemcdevitt.com/ les da nueva vida a los libros que ilustra y así, cada creador del lettering se destaca con su propia fuerza y su muy personal estilo en este universo de la tipografía hecha arte.

Foto de entrada por Samuel Zeller en Unsplash

 

 

Dicen que todos los cambios son buenos

También dicen que en casa del herrero azadón de palo, este dicho lo he repetido un par de veces en las últimas semanas porque pareciera que hemos estado tan concentradas en trabajar y trabajar para nuestros clientes que, nos hemos –o, mejor dicho, me he– olvidado de nuestro propio espacio para publicar.

Hace ocho años que comencé con 360, desde entonces tanto la agencia como yo no solo hemos crecido y cambiado, sino que casi casi podría decir que hasta hemos mutado, y uno de los resultados –no porqué ya se hayan acabado– ha sido regresar a la senda del bien y ponernos a escribir de nuevo para nosotras, para el blog, para quien quiera leernos y también para ejercitar nuestra cabeza, nuestro corazón y nuestro espíritu de escritoras –y de escritores claro está.

Así entonces, luego de planear, compartir y decidir con todo el gran equipo editorial que permite a 360 ser una realidad dinámica, es que reiniciamos nuestra labor en el blog y en simultáneo hacia el perfil de la agencia en LinkedIn. Generando un cambio en la manera de comunicarnos hacia afuera.

A través de estas notas que estarán apareciendo en dosis semanales, podremos todos aprender un poco más de los usos y costumbres del idioma –por aquello de que cada persona ya escribe como la de la gana–; también tendremos novedades y mejores prácticas en ese bonito arte del marketing de contenido; y por supuesto, gustos, preferencias, aficiones y amores de todo el staff, sean cuales sean; y esperamos que sí, estos cambios sean buenos.