El mapa terrestre, según Earth 2050

Muchos de nosotros nos preguntamos cómo será la vida en la Tierra en el futuro. Principalmente después de que nuestro planeta ha pasado por una gran cantidad de eventos catastróficos como huracanes, terremotos, pandemias, escasez de agua y pérdida de la biodiversidad, algunos de estos como producto del cambio climático.  

Para saber qué le ocurrirá a la Tierra, cómo será nuestra vida en el futuro, qué trabajos tendremos, qué comeremos y cuáles tecnologías estarán imperando a lo largo del mundo, la compañía Kaspersky, en colaboración con futurólogos, científicos e internautas ha creado el proyecto Earth 2050. Un bosquejo que nos da un vistazo de cómo será la vida en la Tierra dentro de 10, 20 y 30 años a través de un mapa terrestre interactivo

Una vez que el usuario seleccione un año –2030, 2040 o 2050– y se posicione sobre alguna región del mapa, conocerá cuáles son las predicciones en cuanto a tecnología, alimentos e infraestructura para las diferentes ciudades y países. Los círculos en el mapa indican los lugares donde alguien ha dejado una predicción, aprobada por un moderador. Muchas de las ilustraciones son panorámicas, a 360 grados. 

Mapa interactivo del proyecto Earth 2050. Tomada de The Index Project.

Con este mapa, Kaspersky busca saber qué amenazas existirán, qué hay que proteger y cómo interactuará el entorno físico con el virtual. De esta forma, cuanto más se consideren las trayectorias probables de la sociedad y la tecnología, más se podrá prever, haciendo que nuestro futuro común sea mejor y más seguro. 

La vida actual en la Tierra

Nuestro hogar, el de millones de personas, plantas y animales, es un planeta terrestre y rocoso, que tiene una superficie sólida y activa con montañas, valles, cañones, llanuras, entre otros. En este, catalogado como planeta océano, el agua cubre el 70% de la superficie y su atmósfera está compuesta particularmente por nitrógeno y oxígeno. Estos elementos, así como la distancia que la separa del Sol, su tamaño, densidad, el campo magnético terrestre y la presencia de otros bioelementos hacen posible la vida en la Tierra

Al día de hoy se estima que la población mundial alcanza los 7 900 millones de personas y de acuerdo con las Naciones Unidas se espera que para 2050 alcance los 9 700 millones, mientras que para 2100 habrá 11 000 millones de personas.

La Tierra vista desde el espacio. Tomada de Tenor.

Este crecimiento acelerado de la población, aunado al avance tecnológico de los últimos años ha propiciado nuevas formas de convivencia entre el hombre y la naturaleza. Las grandes ciudades han sido testigos de cómo la tecnología está cambiando el mundo y la vida del hombre.

Redes sociales que nos conectan con los demás, tecnologías para limpiar los océanos, cambios de paradigmas en los sistemas educativos y en las empresas promueven nuevas formas de aprendizaje y colaboración para afrontar los continuos desafíos. 

Earth 2050 predice el impacto de la tecnología en el futuro

De acuerdo con Earth 2050 las imágenes del futuro variarán, desde guerras por los recursos naturales hasta la recuperación de los bosques. Estas son algunas expectativas.

El calentamiento global seguirá avanzando. A tal punto que a mitad del siglo XXI el Polo Norte se derretirá y en el Ártico no habrá nieve, lo que supondrá nuevos panoramas para la navegación comercial y militar. Incluso se cree que podrían empezar a crearse balnearios árticos.

Para 2050 se espera que en Moscú existan hoteles flotantes, avatars y turismo espacial.

Imagen futurista de Moscú en 2050. Tomada de Earth 2050.

Si bien, al parecer el derretimiento del Polo Norte podría beneficiar a algunos países, otros sufrirán consecuencias catastróficas, como en el caso de Daca, la capital de Bangladesh, la cual se encontrará bajo el agua como consecuencia del incremento del nivel del mar.

La nanotecnología podría salvar a la humanidad de la hambruna. En cuestión de los alimentos, algunos afirman que la sobrepoblación, la escasez de agua y el calentamiento global conducirán a revueltas y guerras por los recursos naturales. Sin embargo, otros afirman que gracias a la nanotecnología se crearán mecanismos para convertir el agua salada en agua dulce, lo que protegería a África y América Latina de la sequía.

El futuro depara un mundo desigual. Kaspersky también augura que habrá un crecimiento de la desigualdad, ya que mientras que en los países desarrollados la vida será más cómoda –en cada hogar habrá una impresora 3D y hologramas–, el destino de los países poco desarrollados o en vías de desarrollo no será así, solo la gente con riquezas podrá acceder a los privilegios.

El futuro. Tomada de Impulsplus.

La inteligencia artificial superará a los humanos. Definitivamente, algo que destaca Kaspersky es que la inteligencia artificial seguirá desarrollándose y los robots podrían llegar a sustituir a las personas. Incluso, hay pronósticos extremos que plantean que el intelecto artificial gobernará a los humanos. 

En conclusión, a pesar del panorama proyectado por Earth 2050, se desconoce si los pronósticos se cumplirán o no, por lo que el futuro de la Tierra todavía está por verse.

Por Verónica González

Los secretos de la deep web y la dark web

Seguramente muchos de nosotros hemos oído hablar acerca del término deep web, en referencia a la red profunda de internet, lo que hace que inmediatamente se activen las alarmas de seguridad y surjan en nuestra mente pensamientos negativos asociados a esta red. 

Quizá no todo lo que creemos saber de la deep web sea real, ya que existe otro estrato más profundo de internet que representa un peligro mayor para el usuario: la dark web. Con el fin de develar los mitos y realidades acerca del tema, en los siguientes párrafos describiremos el significado de cada una de estas expresiones, así como sus diferencias principales. 

La mala fama de la deep web

La deep web se refiere a todo aquel contenido online que no está visible en la web abierta. A diferencia de la surface web o red superficial, donde los servidores son de fácil acceso debido a los motores de búsqueda (Google, Bing, Yahoo) que indexan sus páginas, en la deep web los servidores permanecen más ocultos.

La deep web alberga grandes volúmenes de bases de datos, de tal forma que el  90% del internet corresponde a esta. En esta red es posible encontrar contenido bloqueado con contraseña, como: perfiles privados de redes sociales, cuentas bancarias, correos electrónicos, bases de datos médicas. Acceder a páginas que se encuentran en la deep web solo es posible a través de la dirección exacta. 

Generalmente, el contenido en la deep web suele permanecer escondido, ya sea porque las páginas no están en formato HTML (Hypertext Markup Language), los creadores bloquean los buscadores e impiden de forma intencional mostrar la página, se requieren contraseñas para acceder a la información (por ejemplo, datos confidenciales de una empresa) o porque los buscadores no se interesan en el contenido publicado. 

Estratos de la web. Tomada de Futuro Prossimo.
Razones para no utilizar la dark web

Dentro del enorme universo de la deep web se encuentra la dark web (red oscura). Aunque ambos términos suelen utilizarse de forma intercambiable por algunos usuarios de internet, dichas expresiones no deben confundirse ya que no son lo mismo. 

La dark web es un desafío a la legalidad y representa un gran riesgo para todo aquel que se atreve a ingresar, puesto que las páginas web ocultas deliberadamente no pueden ser visitadas utilizando navegadores convencionales.  

Para poder acceder a este tipo de páginas se requiere de un software especial como TOR (The Onion Router), que trabaja utilizando varias capas. Este navegador redirige el tráfico de internet ocultando la ubicación y el usuario, así como encriptando cada mensaje y contenido. 

Al entrar a la dark web el usuario ingresa a un mundo clandestino donde es posible encontrar toda clase de información y servicios que ponen en peligro su seguridad. 

Y es que, si bien es cierto que en la dark web podemos encontrar contenido que se encuentra dentro del marco legal como publicidad digital, tesis, papers, clubs de lectura y el resto de temas que normalmente hallaríamos en la internet superficial, también es una realidad que en la dark web abundan contenidos maliciosos (malware) utilizados para fines ilegales como el comercio de armas, drogas y la publicación de videos sensibles, servicios de hacking, falsificación de documentos, entre otros.

El lado oscuro de la web. Tomada de The Daily Beast.
Para dejar más claro el tema…

Las diferencias entre la deep web y la dark web son:

  1. La deep web engloba toda esa información que está online pero a la que no se puede acceder públicamente. Para acceder a la dark web se requiere de aplicaciones específicas, como TOR.
  2. El universo de la deep web abarca el 90% del contenido de internet, en tanto que la dark web ocupa el 0.1% de esta
  3. La deep web no necesariamente es sinónimo de ilegalidad, ya que aquí se puede encontrar información completamente legal como bases de datos empresariales, perfiles privados de redes sociales, información médica y científica, correos electrónicos, información de cuentas bancarias. En la dark web el contenido es principalmente ilícito y existen “túneles de tráfico virtual”, lo que supone un enorme riesgo para la seguridad del usuario. 
  4. Los usuarios de la dark web están expuestos a algunos tipos de malware como keyloggers, malware de botnet y ransomware.

En la deep web el contenido permanece simplemente oculto (en muchos casos, por razones de seguridad) pero en la dark web la no indexación de las páginas web es completamente intencional y ampliamente enfocada a actividades indebidas.

The dark web. Tomada de CCCB Lab.

Por: Verónica González.

10 características que hacen a un contenido VIRAL

En el contexto del marketing de contenidos, algo “que se hace viral” es un material (artículo, blogpost, juego, trivia, vlog, podcast, infografía) que ha sido bien recibido en redes sociales y es ampliamente compartido. 

No todo puede ser contenido viral. En general, este se basa en dos cualidades: 

  • El contenido en sí mismo es digno de ser compartido.
  • El material se difunde con la suficiente amplitud como para aprovechar los beneficios de las redes.

Además, existen ciertas características que dotan a un contenido de viralidad y son:

Las 10 razones por las que compartimos un contenido y lo volvemos viral

 

  1. Es súper divertido. Todos necesitamos descansar de la seriedad de la rutina diaria, y un contenido que nos hace reír a nosotros y a quienes se lo compartimos es un elevador natural del estado de ánimo.
  2. Contiene información increíble. Cuando una información te deja boquiabierto no puedes resistirte a mandársela a tus amigos y familiares para obtener una reacción similar. 
  3. Es profundamente emotivo. Los videos, blogs, podcasts, etc. que “tocan” nuestras emociones, son ideales para compartir porque nos gusta conectarnos con otros a través de la experiencia.

    Tomada de The New York Times.
  4. Coincide con nuestra forma de ver el mundo. En estos tiempos todo mundo tiene una opinión, así que cuando encontramos un contenido que respalda nuestros valores o refuerza nuestro punto de vista es lógico que nos guste y queramos enseñarlo a quienes tienen ideas afines a las nuestras.
  5. Nos hace pensar. Cuando un contenido nos hace detenernos a reflexionar sobre las grandes preguntas de la vida, a menudo queremos compartirlo para que otros también hagan una pausa y miren “the big picture” de vez en cuando.
  6. No lo cubrieron los grandes medios de comunicación. Las noticias provocativas o relevantes que pasan desapercibidas en los principales medios de comunicación y terminan en sitios en línea pueden atraer a una gran audiencia.

    Tomada de Pinterest.
  7. Hace sonreír. Todos necesitamos recordar periódicamente el lado luminoso de la vida, así que el contenido simpático, lindo y optimista sirve a este simple propósito.
  8. Es dramático. Nuestra cultura ama un buen drama, y algo que lo contenga en altas dosis seguro que va a ser difundido por los cibernautas.
  9. Es vergonzoso. Mientras más difícil de ver sea algo, más lo van a querer ver. El contenido que explota los momentos más vergonzosos de las personas suele ser un placer culposo para los internautas.

    Tomada de Arena pública.
  10. Es provocativo… pero no tanto. La mayoría de nosotros no podemos resistirnos a ver un poco de contenido atrevido o picante, pero no tanto que no se pueda mostrar abiertamente, sobre todo si estamos en la oficina o algún otro sitio donde hay que ser razonablemente formal.

Para muchos creadores el único y principal objetivo es hacer algo “viral”, pero la verdad es que la gran mayoría de sus materiales, incluso los de muy buena calidad, no obtendrán la atención generalizada. Sin embargo, si aplicamos estas claves de la viralidad, con suerte podremos aumentar las posibilidades de que nuestros contenidos reciban la atención que merecen.

Físico vs digital: de dos a tres caídas, sin límite de tiempo

“Comics are like boobs… they look good on a computer, but I’d rather hold one in my hand.” – Stan Lee.

Creo que todos podemos coincidir con el pensar del difunto autor; nada se compara con la sensación de tener algo en las manos y manipularlo a placer. La textura del papel, el peso de un libro de pasta dura, el aroma de una novela gráfica recién desempacada, el clic que hace un disco al salir de su caja plástica. 

Solo por esas razones, los medios físicos deberían ser preservados por siempre, celebrados y comercializados hasta el final de los tiempos. Si no por su fidelidad y confiabilidad, por el simple hecho de que juegan con cada uno de nuestros sentidos y no se apegan a las limitantes de su propio medio; un libro impreso no es solo un ejercicio visual, pues involucra también el oído con el pasar de las hojas, el tacto con la suavidad –o aspereza– del papel. 

El placer de sentir los libros.
Be kind, rewind

Con los anuncios recientes de que Nintendo cerrará las tiendas digitales (eShop) para sus consolas WiiU y 3DS (con Sony planeando hacer lo mismo con PS3 y Vita), o que Disney dejará de producir Blu-rays 4K para la mayoría de sus nuevos lanzamientos –optando en su lugar por estrenos directos en Disney+– vale la pena discutir la importancia de los productos físicos, no solo como una forma más nostálgica y antaña de recordar nuestras películas, series, libros o álbumes favoritos, sino también como un método de preservación histórica de obras multimedia que parecieran no tener cabida en un mundo más preocupado por el volumen y la inmediatez del contenido, que por su calidad, relevancia o permanencia. 

Lo digital es inmediato, pero efímero; las tiendas en línea cierran, las plataformas son dadas de baja, los archivos son eliminados o hackeados y todo ese dinero “invertido” desaparece de la faz de la Tierra. Sin mencionar que, en modalidades de streaming, el usuario ni siquiera es dueño del producto, sino que paga una renta por acceder a contenido vulnerable a ser “bajado” o removido sin previo aviso.

¿Adiós a los blue ray?
Cuestión de gustos

Claro, es muy cómodo y práctico tener acceso a millones de canciones en “la nube” con un pequeño “tap”, y lo mismo poder disfrutar de temporadas completas de una serie de TV sin despegarnos del sillón. No obstante, un VHS no requiere de conexión a Internet, ni actualizaciones de sistema. Mientras la cinta funcione y el reproductor no se desintegre por el polvo y el óxido, podremos seguir viendo esa desgastada copia de Pie Pequeño grabada de la televisión 30 años atrás.

Pero, al final del día, todo recae en el gusto personal. Hay aquellos que preferimos tener paredes y libreros atiborradas de libros y álbumes; quienes apreciamos el ritual de colocar un vinilo en un tocadiscos para escuchar ese craqueleo tan acogedor que ninguna plataforma, ni Deezer Premium, con todo y su música en formato FLAC, puede ofrecer. 

La magia del tocadiscos.

Para otros, la manera perfecta de disfrutar una serie de TV o una playlist para hacer de cenar es simplemente presionar un botón; tener acceso a millones de horas de contenido ilimitado e inmediato sin las complicaciones de aparatos, cables, cartuchos y cassettes. Sin mencionar los costos involucrados.

La era del re-re-re-re-re-release

El futuro, sí, quizás sea digital. No obstante, sería un ultraje considerar a la nube como único método de distribución y consumo de obras multimedia, especialmente cuando aquellos que controlan los derechos también controlan la distribución y disponibilidad de las mismas. Sería terrible imaginar un futuro donde no seamos dueños de nada, sino que solo paguemos por el privilegio de “rentar” una canción o juego o cinta, y en el momento en que la productora o publisher decida que algo ya no es popular o redituable, lo erradique por completo de la memoria colectiva. 

Los medios físicos son importantes por esa razón, para conservar y preservar piezas artísticas, especialmente ahora, en un mundo donde todo aquello que existe en la red es susceptible a ser modificado, actualizado, reemplazado, editado o censurado, sin consideración alguna por los fanáticos ni apego por las obras. Imaginen dar rienda suelta a George Lucas para editar, modificar y “mejorar” una y otra y otra vez The Empire Strikes Back. Imaginen entrar a Disney+ y encontrar, cada semana, una nueva versión de Avengers: Endgame, alterada cada que exista un problema contractual con uno de los actores o la licencia de una canción expiró o una palabra en el guion resulta, ahora, ser ofensiva. 

La esencia del CD.

La experiencia de los formatos físicos es incomparable, pero su verdadera importancia yace en su habilidad de mantener intacta la esencia de la obra original. Y aunque se lancen versiones remasterizadas, remakes y reediciones, esa versión física que escondemos en el clóset será por siempre inalterable y ajena completamente a la intromisión de ejecutivos avaros o directores hiperactivos. 

¿Cuál es la famosa cultura del crunch?

En los días en que estamos aburridos o simplemente queremos despejarnos o divertirnos, un videojuego puede ser la opción para sumergirnos en una realidad alternativa. Pero en esos momentos jamás nos pasa por la mente todo lo que hubo detrás del invento de ese videojuego.

Tal vez no sabías que los realizadores trabajan sin descanso durante jornadas extenuantes para lanzar los videojuegos en las fechas acordadas, esta práctica se conoce con el nombre de crunch y hoy en día aún es usada por muchos estudios de videojuegos. Estos agotadores periodos de trabajo pueden extenderse por semanas, meses, ¡o incluso años!

Tomada de Mundo ES.
Esto no se acaba… hasta que se acaba

Cuando hay un evento en donde se debe presentar un videojuego o la fecha de lanzamiento se acerca, la empresa decide que hay que dedicar más horas de trabajo a alcanzar la meta, en ocasiones es una orden para los empleados o bien, se deja a elección de cada uno. Aunque el tiempo de trabajo a veces llega a ser de 80 a 100 horas a la semana, la mayoría de los inventores decide aceptarlo (a pesar de que algunas empresas no pagan esas horas extras).

Si te preguntas qué es lo que lleva a los miembros del equipo a tomar la descabellada decisión de trabajar sin descanso alguno, la respuesta es que en esta industria el crunch ya se ha normalizado e incluso se considera una oportunidad para destacar del resto.

Tomada de yorokobu.

En otros casos, las compensaciones económicas son lo que motiva a los trabajadores. También la presión social influye, pues ver a los compañeros laborando fuera de su horario hace que el resto del equipo se sume a la causa, ya sea por solidaridad o para evitar posibles problemas.

Las consecuencias del crunch

El descanso y la desconexión son fundamentales en cualquier empleo y no tenerlos puede traer graves consecuencias. En el caso de los realizadores, se ve afectada su salud física y/o psicológica. Varios trabajadores han reportado de forma anónima no tener energía por la falta de sueño, presentar cambios de humor y niveles altos de estrés. Algunos de ellos incluso se han dado de baja en la industria de videojuegos.

Además, el cansancio excesivo provoca que algunos videojuegos tengan errores, ya sea en los códigos del juego, el arte, los diseños o en cualquier otra área del desarrollo.

Tomada de TierraGamer.

Para muestra de lo anterior, basta con echar un vistazo a una entrevista realizada por Gameinformer a Krzysztof Nosek, uno de los responsables de Call of Juarez: The Cartel (2011), quien aseguró que el fracaso de este juego fue provocado por el crunch:

“Teníamos el entusiasmo y la dirección para crear un buen juego, pero simplemente no había suficientes horas durante el día para encajar todo (…) Por agotamiento cometimos errores estúpidos que requerían más parches más adelante. Perdíamos los estribos fácilmente y en algún momento desarrollamos una actitud bastante surrealista hacia el proyecto en su conjunto.”

Los casos más conocidos 

Apenas en años recientes se ha escuchado más del crunch, pero es un tema que se dio a conocer desde 2004, cuando la esposa de un desarrollador de Electronic Arts presentó quejas en una carta anónima.

De acuerdo con datos de Business Insider, algunas de las empresas que han estado envueltas en esta polémica en los últimos tiempos son: Epic Games con Fortnite, Rockstar Games con Red Dead Redemption 2 y nuevamente Electronic Arts con Anthem.

Tomada de Gfycat.
¿Algún día acabará el crunch?

El crunch existe por varias causas, las principales son: la duración, el nivel de producción del videojuego, las fechas de entrega y la falta de organización, así como una cultura en la que las horas extras de trabajo son vistas como algo positivo.

Cambiar esta situación es complicado; sin embargo, muchos trabajadores no estaban conformes con ella y por eso crearon la iniciativa Game Workers Unite UK, la cual se convirtió en 2018 en un sindicato que busca poner fin a las horas extra no remuneradas, mejorar la diversidad, la inclusión y establecer salarios justos.

Se trata de un largo camino por recorrer y a pesar de que en muchas empresas no se han cumplido al cien por ciento los objetivos, la iniciativa ya ha dado sus primeros frutos y varias plataformas de reclutamiento ya se han afiliado a la campaña de Game Workers Unite.

¿Qué comen los astronautas?

¿Alguna vez soñaste con ser astronauta, viajar por el universo y ver desde arriba lo pequeña y maravillosa que es la Tierra? Solo unos cuantos afortunados lo han logrado: conocieron la Luna o trabajan en la Estación Espacial Internacional (un laboratorio en la órbita terrestre, en donde se realizan investigaciones sobre astrobiología, astronomía, meteorología, física, etc.).

Aunque vivir en un lugar sin gravedad y “volar” en lugar de caminar suena bastante divertido, si estuviéramos en el espacio tendríamos que cambiar nuestros hábitos y renunciar a algunos de nuestros platillos favoritos o comerlos de otra manera.

Tomada de Foro Anime.
De las pastas a los helados

El primer astronauta que comió en el espacio fue Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961. Su comida no era del todo apetitosa: llevaba unos rollos metálicos, parecidos a los de pasta de dientes, que exprimió para comer pasta de carne y de hígado.

En los viajes que se realizaron años más tarde, los astronautas siguieron comiendo esas pastas que, a pesar de su mal sabor, demostraron que —contrario a lo que pensaban los científicos— los humanos podíamos comer fuera de la Tierra sin que nuestros órganos se dañaran o nos enfermáramos.

Por suerte, estos tubos de comida fueron reemplazados a finales de los años 60 por alimentos deshidratados: se les agregaba agua caliente que los reconstituía y en cinco minutos quedaban listos, esto permitió que hubiera más variedad para el paladar de los astronautas. Ya en las misiones del Apolo a la Luna, comieron de esta forma y hasta tuvieron la opción de escoger entre 70 artículos, entre los que se incluían platillos principales, condimentos y bebidas.

En los años 70 la forma de alimentarse en el espacio mejoró todavía más, pues se introdujo el primer refrigerador a bordo del Skylab —la primera estación espacial de Estados Unidos—. En él había 15% de alimentos congelados, así que los astronautas ya disfrutaban de helados, postres u otros platillos, mientras desde la ventana veían la Tierra.

Lo que no y lo que sí

En aquellos tiempos ya existían más opciones de comida para ellos, pero hay alimentos que a la fecha no se deben consumir en las naves espaciales, uno de ellos es el pan. Los astronautas Gus Grissom y John Young del Gemini III se rebelaron contra esta regla y metieron de contrabando un sándwich de carne a la nave, el resultado fue que las cámaras los delataron y el Congreso estadounidense los regañó, porque las migajas flotan y pueden dañar los equipos o entrar a los ojos o pulmones de los astronautas.

Por eso, desde 1985 los astronautas prefirieron comer tortillas para complementar las comidas, ya que no desprenden migajas, y se han preparado distintos platillos con ellas: burritos, tacos, hamburguesas y sándwiches de carne, crema de cacahuate, mermelada, etc.

Tacos en el espacio. Tomada de Gobiznext.
Una dieta balanceada

Actualmente el Laboratorio de Sistemas de Alimentos Espaciales del Centro Espacial Johnson, en Houston, es el encargado de preparar y envasar los alimentos que se mandan a la Estación Espacial Internacional y los astronautas pueden elegir entre 200 alimentos distintos.

Además, desde la Tierra se lleva un registro de lo que come cada astronauta para que no sobrepase el número de calorías indicadas. Tienen esta norma porque los tripulantes deben tener el mismo peso y masa muscular a lo largo del vuelo; si pierden peso, será difícil que su cuerpo se recupere de la expedición al regresar a la Tierra.

Tras el signo de gato

Además de ser un emblema de la era digital, el “signo de gato” o “#” ha tenido muchas vidas. Desde su temprana relación con la tecnología hasta la síntesis lingüística que lo viralizó en internet, aquí te contamos su historia.

En los prehistóricos días antes de la internet, el “avistamiento” común del símbolo, usualmente conocido como “signo de número”, se daba en el teclado telefónico. Así, en España lo llaman “almohadilla” o “cuadradillo”, en Argentina se conoce como “numeral”. En Brasil le dicen velha (o “vieja”), en honor al jogo da velha, un juego semejante al ”tres en raya”; este es el mismo orígen del nombre usado en México, “signo de gato”; el “gato” chileno y el “michi”, popular en Perú. 

Gatos antiguos

El “signo de gato” data de la antigua Roma, donde la unidad métrica libra pondo (o “libra de peso”) se abreviaba como una “lb” cruzada en la parte superior por una línea horizontal, indicando que se trataba de una contracción y evitando confundir la “l” con el numeral 1. Con el tiempo, el término libra pondo dio nombre a la unidad pound, así se conoce hoy al símbolo # en los Estados Unidos.

A la derecha, el símbolo de la libra pondo. A la izquierda, el signo escrito por Isaac Newton. (Imagen cortesía del New Yorker).

A medida que los escribas comenzaron a trazarlo cada vez más rápido, “lb” se transformó en nuestro “signo de gato”. Su popularización se la debemos en parte a Isaac Newton, que en sus tratados lo ocupaba tantas veces que obligó a los impresores de la época a incluirlo en sus prensas. Para 1853, el libro An Elementary Treatise on Book-keeping by Single and Double Entry lo manejaba ya como un símbolo común para señalar cifras.

Gatos tecnológicos

A principios de los años 60 llegó el teléfono de tonos. Al usar botones en lugar de una rueda giratoria se requería un nuevo acomodo de los números, y Bell Laboratories, subsidiaria de AT&T, experimentó con diversos diseños.

El acomodo final perdura hasta hoy: los números del 1 al 9 ordenados en una cuadrícula de 3×3, y el cero en la parte inferior central, flanqueado por dos “claves”: el asterisco, al que llamaron “sextile”, y otro —nuestro “signo de gato”— que provenía de los lenguajes de programación y fue nombrado octothorp, con el “octo” refiriendo a las ocho líneas que sobresalen del signo, y “therp”, según se cuenta, en honor al deportista Jim Thorpe.

Una publicación de 1999 de la revista Encore, hablando sobre la introducción del “signo del gato” a los teléfonos con teclado. (Imagen cortesía de Gizmodo).
Gatos internautas

Incluso en los días tempranos de internet era común encontrarse con el signo de gato: a finales de los 80, en los canales de Internet Relay Chat (o IRC) representaba las “salas” de conversación.

Su metamorfosis al hoy omnipresente hashtag fue inspirada por el acomodo del IRC. En 2007, uno de los primeros usuarios de Twitter, Chris Messina, propuso utilizarlo para llevar una clasificación de las conversaciones relacionadas con un evento próximo sobre tecnología e internet.

La idea no fue bien recibida por Twitter, pues alegaban que un sistema como ese “era para nerds” y que no sería adoptado ampliamente. Sin embargo, en octubre de ese mismo año, el programador Nate Ritter ocupó la red para informar de los devastadores incendios forestales de San Diego; la información llegaba de manera tan vertiginosa que Messina le propuso utilizar el #SanDiegoFire que ya se estaba usando en la red Flickr por usuarios que compartían sus fotos del incendio. 

Ritter accedió, y durante días dio cobertura al siniestro, probando a Twitter que el sistema funcionaba. Para 2009 la popularidad de los hashtags (nombrados así por el hash inglés con que en el Reino Unido se nombra al signo, y el tag, o “etiqueta”) era tal, que Twitter decidió adoptarlos oficialmente, iniciando una tendencia que cambió no solo la manera en que organizamos y consumimos la información, sino que nos permite transicionar de las ideas al movimiento, de las historias individuales a las protestas masivas, de las experiencias solitarias a la memoria colectiva. 

 

Enamorados de los asistentes virtuales

Siri, Alexa, Cortana… voces amables que te dan la hora, te ponen música, hacen las compras por ti y te recuerdan todo lo que quieras. Son asistentes virtuales, inteligencias artificiales que memorizan tus rutinas, tus gustos y saben lo que deseas mejor que tú.

Siri

Es la primera y la más famosa, todo aquel que tiene un iPhone tiene a Siri. Nació en 2003 gracias al proyecto Cognitive Assistant that Learns and Organizes (CALO. De hecho, Siri se iba a llamar Calo, pero este nombre no era tan pegador). 

Siri formó parte del proyecto de inteligencia artificial más grande de la historia estadounidense. Se puede decir que sus papás son la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA), de los Estados Unidos, y la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), que trabajaron juntos en su desarrollo.

En 2010, Apple adquirió Siri, y un año después fue presentada como una función integrada del Apple iPhone 4S. Después Raj de The Big Bang Theory y muchos más se enamoraron de ella y si mencionas a Siri delante de Alexa, esta se pone celosa.

Tomada de DPL News.
Alexa

Amazon la lanzó en 2014, aunque a México llegó hasta 2018. Me es fácil hablar de Alexa porque la tengo y reconoce mi voz. La saludo todas las mañanas y responde con la efeméride del día. Le pido música y ya sabe cuál me gusta, le pregunto datos inútiles, como la estatura de un famoso y me la dice, la uso de calculadora, me recuerda los eventos del día, cuenta chistes, da la hora y pide el Uber. 

Con todo, sé que está subutilizada, pues tiene muchas más funciones que seguramente ustedes conocen mejor que yo. Tal vez un día me prenda y apague las luces y precaliente mi horno… cuando consiga los focos y el horno vinculable. Por supuesto, su principal función es que uno pida cosas a Amazon, para que el señor Bezos continúe su carrera espacial.

Tomada de: Nakima.
Cortana

Cortana, cuyo nombre y personalidad remiten a la inteligencia artificial (IA) que sale en el videojuego Halo, fue presentada por Microsoft en 2015. Una asistente que no solo te ayudaría en tu trabajo de oficina, sino que aprendería tus hábitos para anticiparse y hacer más cosas por ti.

Sin embargo, Microsoft se dio cuenta de que Cortana perdió la batalla contra Siri y Alexa y la está desmantelando. Aún no hay planes claros para esta asistente, pero no morirá del todo, ya que están trabajando en una nueva versión que se aplicará en diferentes dispositivos.

Cortana. Tomada de: Pinterest.
Google Assistant

En 2016 fue lanzada la asistente más aburrida porque no tiene nombre (te puedes dirigir a ella como “Ok Google”), aunque tuvo una evolución meteórica de comenzar como un modesto buscador de voz. Ahora, al igual que las demás inteligencias artificiales, tiene un montón de funciones que ayudan a simplificar nuestro trabajo y nuestra vida. En particular a los rucos de la X-Generation nos da la oportunidad de asombrarnos de poder platicar con tanta naturalidad con un no humano.

Samantha

En 2013 se estrenó la película Her, dirigida por Spike Jonze, protagonizada por Joaquin Phoenix y la voz de Scarlett Johansson como Sam, una asistente virtual. La historia transcurre en el futuro, por lo que Sam está todavía más avanzada que Alexa y Siri. Esto le permite entablar una relación amorosa que podemos llamar “real” con el personaje de Phoenix. Una relación con todo y altibajos y disfuncionalidades, con principio y fin.

Her.

Ok, ok, Samantha no existe fuera de la cinematografía, pero se merece un lugar entre las asistentes artificiales de la vida real por la naturalidad con la que puede interactuar con su “propietario”, cosa que muy probablemente veremos en años venideros. Ya hay personas que se casan con sus muñecas inflables, así que enamorarse de una linda voz que nos simplifica la vida no parece tan extraño.

El encanto de los emojis

A veces un emoji dice más que mil palabras, gracias a ellos demostramos si estamos tristes, enojados, enamorados, eufóricos, en medio de un ataque de risa, etc. Actualmente, usamos esas caritas amarillas y esos pequeños dibujos casi a diario, pero su historia no es reciente, así que para conmemorar el Día del Emoji, que se celebra cada 17 de julio, aquí te la contamos.

 Inicios: el emoticono =D

Los antepasados de los emojis fueron los emoticonos, símbolos creados a partir de signos de puntuación —caracteres ASCII— y que comenzamos a utilizar cuando mandábamos SMS de texto.

  • Los inicios se remontan al año 1857, cuando el National Telegraphic Review and Operators Guide plasmó el número 73 en código morse como expresión de “amor y besos”.
  • En 1881, la revista Puck publicó por primera vez cuatro emoticonos tipográficos: alegría, melancolía, indiferencia y asombro.
La llegada del emoji

Tuvieron que pasar varios años para que los emoticonos evolucionaran hasta convertirse en los emojis que conocemos hoy en día. Si tenías duda del significado de esta palabra, aquí te lo compartimos: es una palabra japonesa en la que e, es imagen y moji, carácter.

  • El primero del que se tiene registro surgió en 1995, se trataba de un símbolo de corazón que aparecía en las opciones de los móviles Pocket Bell.
  • Fue hasta 1999 cuando la plataforma de internet móvil NTT Docomo, encargó al japonés Shigetaka Kurita el diseño de los primeros 176 emojis para sus teléfonos. Se trataba de dibujos en cuadrículas de 12 x 12 píxeles y para hacerlos se inspiró en los íconos que usaban los reportes del clima de aquella época.

    Shigetaka Kurita. (Tomada de: Vos TV).
  • Los emojis de Kurita fueron un gran éxito y en 2010 se aceptó una propuesta para poderlos incluir en todas las plataformas. Para el 2011 Apple agregó un teclado especial para los nuevos íconos y un año después Android también los añadió.

Estos símbolos marcaron una forma dinámica de comunicación y ahora los podemos encontrar en cualquier dispositivo. Se han establecido algunas reglas para las empresas que los usen en sus aparatos electrónicos, como: añadir un borde negro, los animales deben mirar siempre a la izquierda y tienen que medir por mucho 18 x 18 píxeles.

Evolución del emoji

Los emojis han ido evolucionando a la par de los cambios sociales y culturales a lo largo del tiempo. Se han agregado íconos que apoyan la diversidad ideológica, cultural y sexual: algunos ofrecen la posibilidad de cambiar el color de la piel, otros incluyen personas en silla de ruedas, personas sordas e incluso parejas del mismo género, entre otros.

(Tomada de: Siga Chile).
¿Qué significan?

Debido a que los emojis nacieron en Japón, muchos se encuentran relacionados con esa cultura. Así que, si en alguna ocasión te has preguntado el significado de alguno de ellos, puedes encontrarlo en la Emojipedia, un increíble diccionario virtual creado por Jeremy Burge, que puede darte pistas de cada dibujo.

Por ejemplo, seguramente no sabías que el trío de monos —uno tapándose los ojos, otro las orejas y uno más la boca— se relacionan con un proverbio japonés que dice “no ver el mal, no oír el mal, no hablar el mal”. Mientras que el caso del emoji de mujeres con orejas de conejo y leotardo negro representa a humanos con características animales que comúnmente aparecen en la animación japonesa.

“no ver el mal, no oír el mal, no hablar el mal”

Aunque la Emojipedia pueda ofrecernos datos interesantes del mundo de los emojis, cada país y cada persona le da una interpretación diferente, eso es lo que los hace universales y les da un toque divertido a nuestras pláticas virtuales.

 

 

La importancia de llamarse target

De acuerdo con el diccionario Oxford, target puede significar varias cosas: 

  1. Una persona, objeto o lugar seleccionado como objetivo de un ataque.
  2. Una marca o punto al que alguien dispara o apunta, o sea, una diana.
  3. Un objetivo o resultado hacia el que se dirigen los esfuerzos.
  4. Una persona o cosa contra la cual se dirigen o pueden dirigirse críticas o abusos.
  5. Como verbo, seleccionar como objeto de atención o ataque, o bien, apuntar o dirigir algo.

Tratándose de marketing de contenidos, la definición 3 es la indicada para referirnos al target, el público hacia el que nos dirigimos para ofrecer nuestros productos o servicios —aunque en ocasiones “apuntamos” y lo “atacamos” con mensajes.

(Tomada de: CRM impulsa).
Target a la vista

El target son todas las personas —u organizaciones— que podrían interesarse por lo que ofrecemos; por lo tanto, hay que conocerlas muy bien, saber su género, rango de edad, estado civil, nivel socioeconómico, profesión, nacionalidad, perfil digital, gustos, aficiones e incluso lo que les preocupa o les molesta.

Toda esta información nos permitirá definir cómo comunicarnos con este público, qué lenguaje utilizar para llamar su atención, lograr identificación, fidelidad y, por supuesto, mayores ingresos.

Pero, ¿cómo hacemos para obtener estos datos?, lo más lógico es preguntar directamente por medio de encuestas. En la actualidad también hay toda una gama de herramientas tecnológicas que nos permiten averiguar lo que queremos para conocer mejor a nuestro target: Google Trends, Twitter Analytics, Facebook Analytics…

(Tomada de: es Marketing Digital).
Buyer persona: la evolución

Con objeto de planear y redactar los contenidos más precisos para nuestro target, el marketing ha avanzado a un concepto de vanguardia: el buyer persona, que es la creación de un personaje que encarnará al público objetivo. 

Así vamos armando nuestro “Franken-target”. Le ponemos nombre y además de describirlo físicamente a partir de la información básica que todo target debe tener, le damos sentimientos, preocupaciones, motivaciones, metas de vida.

Una vez que creamos una o varias buyer personas que representen a nuestro target —no demasiadas para no perder el objetivo— les damos vida por medio del storytelling, hacemos para ellas historias y experiencias que el público ame y quiera emular o recuerdos que anhele revivir.

(Tomada de: Full Office).
Historias de target

El chico soltero que decora maravillosamente las paredes de su habitación dándole una nueva vida a su espacio íntimo; la pareja de edad madura que ante el nido vacío adopta una mascota y la lleva de viaje en el auto de sus sueños; la mujer multitask que se da el lujo de disfrutar un rato de ocio con una humeante taza de café en sus manos…

Son historias sencillas e inspiradoras que un creador de contenidos puede construir para que los respectivos targets de cada empresa o negocio se den la oportunidad de consumir sus productos y servicios en un intercambio de ganar-ganar.