Catar 2022: la copa mundial de la opresión y la esclavitud

La Copa Mundial de la FIFA es un negocio. Vaya, todo el futbol —y por extensión el deporte profesional— se trata de dinero y no de la gloria por la victoria o el honor de competir. No obstante, los mundiales, en particular, son poco más que suntuosos ardides publicitarios, políticos y comerciales que canalizan cantidades grotescas de dinero y recursos provenientes de millones de aficionados alrededor del planeta, directamente hasta los bolsillos de unos cuantos funcionarios.

Y aunque este ha sido siempre —o casi siempre— el caso, nunca antes el tráfico de influencias, la corrupción y el cinismo rodeando la organización de un torneo futbolístico de alto nivel había sido tan evidente como en Catar 2022: un país con prácticamente nulo legado futbolístico, cuya selección nacional jamás se había clasificado a una copa del mundo y donde el único acercamiento al deporte se había dado a través de las inversiones multimillonarias en clubes de élite.

Futbol: ¿dinero o gloria? Tomada de: Público.

Sí, la elección de Catar como nación anfitriona sigue (hasta cierto punto) el discurso de la FIFA por “ampliar” el panorama de la competencia e integrar cada vez más países dentro de la organización; básicamente volver más global un deporte que se juega y se mira en todo el planeta. Así pues, en este milenio hemos tenido mundiales en Corea y Japón, Sudáfrica y Rusia (ufff), siendo el torneo de este año el primero que visita el “mundo árabe” y la constantemente problemática región del Oriente Medio

Pero aunque el secretario general del comité organizador, Hassan Al-Thawadi, ha declarado que “el propósito de estos eventos es permitir que personas de todo el mundo visiten un país nuevo y experimenten de primera mano su cultura y costumbres”, cuando se trata de una nación sumergida en la opresión, la intolerancia, la esclavitud y el desprecio de los derechos humanos básicos, es momento de empezar a preguntarnos si todo eso vale la pena por 90 minutos de futbol. 

Sangre, sudor y lágrimas

Múltiples fuentes, incluyendo The Guardian, la ONU y Human Rights Watch han reportado que más de 6,500 trabajadores inmigrantes, la mayoría provenientes de Nepal, India, Bangladesh y Pakistán, han perdido la vida desde el inicio de la construcción de nuevos estadios, carreteras y hoteles en 2010.

¿Esclavos para el futbol? Tomada de: Vadot.

Las muertes, ocasionadas por las deplorables condiciones laborales y de vida a las que estos trabajadores han sido expuestos, se suman al trato infrahumano que reciben estos inmigrantes (en un rol cercano al de esclavos), a quienes se les rehúsan los pagos y se les pone a trabajar en condiciones inseguras e insalubres. Claro, el gobierno catarí no ha perdido tiempo en dictaminar la mayoría de esos decesos como “muertes naturales”… derivadas de infartos y cansancio por pasar más de 12 horas diarias construyendo una carretera en medio del desierto a una temperatura superior a los 50°C.

En Catar todos son bienvenidos, excepto…

Cualquier miembro de la comunidad LGTBQ+, claro, así como toda persona a quien le guste beber una cerveza en el estadio. Ah, y mujeres solas, de preferencia abstenerse. Lo mismo aquellos que tengan planeado cualquier tipo de protesta contra el impacto ambiental del evento o la religión musulmana. De hecho, bajo el artículo 136 del Código Penal de Catar, cualquiera que proteste o se manifieste públicamente sobre temas como corrupción, cambio climático o derechos humanos durante el torneo, se hará acreedor a una multa de 25 mil dólares.

Activistas protestan en el Museo de la FIFA antes del mundial de Catar. Tomada de: Yahoo.

Durante la Copa Mundial FIFA 2022, un torneo deportivo que —supuestamente— promueve el amor, la paz, la inclusión y el estar todos unidos por una misma pasión, los asistentes no solo no podrán tomar alcohol o demostrar su afecto públicamente, ni tendrán la libertad de ir y venir a placer o expresarse abiertamente sobre temas controversiales, sino que además presenciarán un espectáculo orquestado por funcionarios cargados de corrupción, en estadios mausoleos construidos con la sangre, y sobre los cuerpos, de miles de obreros mal pagados, malnutridos y olvidados.

Que rueden las cabezas y que ruede el balón.

¿Qué ver, leer y jugar en Halloween?

Spooktober (o Rocktubre para los más alternativos) ha llegado. Sí, el mes de los espantos, la Serie Mundial de beisbol y las fiestas de noche de brujas donde la mitad de los invitados se disfrazan como Joker y la otra mitad como Harley Quinn. 

Con una pandemia a cuestas, es probable que este Halloween lo que más quiera hacer todo el mundo es salir de parranda, pedir dulces de casa en casa y celebrar como si fuera 1999 una vez más… Habemos otros, sin embargo, que preferimos los placeres más sencillos y aprovechamos esta época de espantos para recostarnos en nuestro sillón favorito, acompañados por un pumpkin spice latte (¡obvi!) y dejar que Lovecraft, King, Hitchcock y Carpenter sean nuestros guías en un viaje por lo desconocido y lo perturbador.

Shiver 

Junji Ito

Comenzamos con algo light… si marionetas asesinas, deformaciones y cabezas flotantes pueden considerarse como tal. Toda la literatura del maestro del manga de horror es indispensable, pero este compendio con nueve de sus mejores historias cortas es una buena forma de adentrarse en el bizarro, trastornado y, a veces hilarante, mundo de Ito.

Shiver, Ito.
Control

William Goldman

Todos hemos tenido lapsos de hartazgo y desquicio en algún momento de nuestras vidas, ya sea por una llanta ponchada, un microbusero en triple fila o una barra de chocolate atorada en la máquina expendedora. Pero qué pasaría si, por un instante, perdiéramos completamente el control. De la astuta mente del talentoso y premiado guionista y escritor William Goldman, Control es una inquietante obra de terror psicológico que apropiadamente explora una de las regiones más escalofriantes del universo: la mente humana.

The Turn of the Screw

Henry James

Esta novela, que ha sido adaptada y reinterpretada en múltiples ocasiones a lo largo de los años, combina el folclore de la era Victoriana con el horror gótico y las clásicas –mas no por eso menos efectivas– historias de fantasmas y remotas casonas embrujadas. El hecho de que su autor se caracterice por pertenecer a la escuela del realismo literario es la cereza en el terrorífico pastel.

Turn of the screw.
SOMA

Frictional Games

Si prefieres tu horror del tipo interactivo, no puedes dejar de jugar esta obra maestra del suspenso y el terror psicológico que hace uso del miedo existencial y la razón del ser para hilar una historia que es tan angustiante como deprimente. ¡Ah! Y hay máquinas asesinas y mucho body horror.

3 Extremes

Varios

El terror japonés se ha convertido, especialmente durante el siglo XXI, en una de las corrientes cinematográficas más importantes y aclamadas. Sea por su temática, elegancia, pacing o la sensación de suspenso que acompaña cada cuadro, prácticamente cualquier cinta perteneciente al subgénero es básica en un maratón de noche de brujas. Pero hoy no hablaremos de clásicos como Ringu o Pulse sino de esta antología que reúne a Takashi Miike, Chan-wook Park y Fruit Chan, cada uno aportando su sello muy particular, en tres historias plagadas de gore con una pizca de humor negro.

3 Extremes, Cut-Chan-wook Park.
The House that Jack Built / Riget (The Kingdom)

Lars von Trier

Para terminar, tenemos un double-feature de uno de los cineastas más controversiales, polarizadores y, francamente, geniales de todos los tiempos. The House that Jack Built es una íntima obra de terror psicológico en la que acompañamos por cada faceta de su vida –y muerte– a un carismático, pero sumamente perturbado, asesino en serie. 

Riget, por su parte, es una miniserie que tiene como protagonistas a los médicos, pacientes y personal de un hospital danés azotado por fenómenos sobrenaturales. Con una tercera temporada en producción (casi 30 años después de la original), esta respuesta nórdica al realismo fantástico de Twin Peaks es un must para aquellos que prefieren su terror con tintes absurdistas.

Metaverso: bienvenidos al ¿futuro? de internet

El futuro ya está aquí y su nombre es metaverso. Nadie sabe con exactitud qué es o cómo construirlo, pero los colosos de la big tech han comenzado la carrera por monetizarlo. ¿Su promesa? Una realidad donde los límites de lo virtual y lo físico son irrelevantes, donde estamos siempre en línea, siempre compartiendo, siempre consumiendo.

El futuro ya está aquí. ¿Es muy tarde para cambiarlo?

Pero, ¿qué es el metaverso?

El metaverso no es una idea nueva. Fue acuñado hace treinta años en la novela Snow Crash, y desde entonces, poco ha cambiado: en esencia, son mundos virtuales donde lo digital adquiere el valor de lo tangible. Sí, suena ambiguo, y parece aún más extraño ante las inversiones que ha suscitado: los 10 mil millones de dólares que Facebook invirtió para reinventarse como Meta, una “compañía del metaverso”, o los $68.7 mil millones que Microsoft pagó para adquirir el estudio de videojuegos Activision Blizzard que, en sus palabras, les “dará los bloques de construcción fundamentales para el metaverso”, cual si fueran Legos.

Por ahora, el metaverso es un concepto emergente: se habla de experiencias inmersivas creadas mediante realidad virtual, realidad aumentada e inteligencia artificial, pero no necesariamente dependientes de dispositivos; interconectadas —es decir, que persisten y continúan independientemente de la plataforma— y posiblemente basadas en una economía digital, de ahí las continuas menciones a activos digitales, como criptomonedas y NFTs. 

Internet, ¡ahora en 3D, cerca de ti!

Una mejor forma de entender el metaverso (y la apuesta por inventarlo) es verlo no como un dispositivo o experiencia específica, sino como un cambio en nuestra interacción con la tecnología y cómo afecta nuestro día a día. 

Pensemos en la llamada “web 1.0”, aquella internet pre-siglo XXI, donde la información era estática, unilateral y basada en texto, y su evolución a lo que ahora llamamos “web 2.0” o web social, donde la interacción, el usuario como creador de contenido y la recopilación de datos cambiaron la forma en que funcionan nuestras relaciones, nuestra economía, nuestro cerebro mismo. 

El metaverso promete ese mismo cambio radical. Sin embargo, las problemáticas éticas, de privacidad, seguridad y sustentabilidad que nuestras actuales tecnologías no han logrado resolver podrían volverse mucho peores con esta nueva capa de virtualidad.

The Sims
De todos los futuros que podrían imaginar, ¿por qué Meta elige el que parece sacado de The Sims 2? / Tomada de: ©Facebook/Reuters.
¿Es el metaverso una causa perdida? 

(Spoiler: no necesariamente.)

Regresemos a Snow Crash, esa obra fundacional del ciberpunk donde conocemos a Hiro Protagonist, un repartidor de pizza que, en la vida “real”, vive en la línea de pobreza, pero que es un príncipe guerrero y hacker de élite en la virtualidad.

Esta novela de 1992, escrita por Neal Stephenson, ofrece un futuro donde la sociedad es gobernada por mega monopolios y mafias compitiendo por territorios. En esta miseria, el metaverso es el último escape: no es un lugar particularmente placentero, pero es necesario para sobrevivir; si bien arrastra e incita las mismas desigualdades, vicios y violencias del mundo real, la alternativa es un mundo inhabitable. 

Aquí, por supuesto, hay una fábula, un presagio de los demonios tecnológicos de un futuro que hace décadas nos alcanzó. Aún más revelador es que Neal Stephenson se ha unido a la carrera, no por la conquista del metaverso, sino por su emancipación: ante la inevitable colonización de las tecno potencias, Stephenson busca “una alternativa de blockchain de código abierto para quien quiera construir metaversos”, ofreciendo una versión libre, descentralizada y basada en la creación colectiva. 

Si bien esta definición suena tan ambigua como la de Mark Zuckerberg, que describe “mundos digitales inmersivos que se convierten en la principal forma de vivir y pasar nuestro tiempo” —aterrador, si pensamos que hoy gastamos 40% de nuestras vidas en la web—, la diferencia es esencial: necesitamos imaginar más allá de los presentes y futuros que las compañías diseñan para nosotros. 

El metaverso no es Facebook, Amazon ni Google, no tiene marca registrada ni precio de suscripción. Al ser un concepto ambiguo, aún es momento de definirlo. Mientras no podamos responder qué es el metaverso, aún es tiempo de crearlo. 

Pueblos mágicos imperdibles

¿El exceso de trabajo y el estrés te alcanzaron? De ser así, sin duda necesitas darte un respiro en el que te desconectes por completo de todos tus pendientes para conectar contigo mismo, y qué mejor que hacerlo en algún lugar paradisiaco. No importa si prefieres la playa, el bosque o un pueblito tradicional, aquí te dejamos el top 5 de los Pueblos Mágicos imperdibles en México, sitios en donde la naturaleza te atrapará con sus encantos.

1. Bacalar: sumérgete en sus encantos

Si —como a mí— te han dicho que pareces sirenita o tritón porque en cuanto ves el agua te sientes en tu hábitat natural, este lugar te va a fascinar. Se trata de un paradisiaco pueblo ubicado en Quintana Roo, casi en la frontera con Belice. Destaca por su Laguna de siete colores (se llama así porque tiene diversas y bellísimas tonalidades de azul) y es ideal para nadar, surfear, practicar kayak o dar paseos en lancha.

Otro atractivo es el Canal de los piratas, recibe ese nombre porque ¡en tiempos pasados fue el escenario de numerosos enfrentamientos con piratas y corsarios! Otros sitios que tienes que visitar son los famosos cenotes, aquí puedes snorkear, bucear o relajarte en una hamaca mientras disfrutas de una refrescante piña colada.

Viaje en kayak. Tomada de México Destinos.
2. Huasca de Ocampo: prismas y haciendas con secretos

Este destino se encuentra en Hidalgo, a menos de cuatro horas de la Ciudad de México, y no por nada es uno de los pueblos más visitados. Uno de sus atractivos mayores son los Prismas Basálticos: enormes formaciones rocosas con cascadas, en donde te relajas al solo escuchar el sonido del agua caer.

Otro sitio famoso es la Barranca de Aguacatitla, ideal para hacer senderismo, rapel, etc. Ahora que, si prefieres algo más relajante, date un tour por la Hacienda de San Miguel Regla y/o la Hacienda Santa María Regla, esta última es conocida por su estilo barroco, además de que tiene laberintos y túneles secretos en los que hace mucho tiempo se transportaba oro y plata.

La magia de los Prismas Basálticos. Tomada de: México Destinos.
3. Xilitla: ¿un cuento de hadas?

Al hablar de pueblos mágicos, Xilitla no podía faltar. Se trata de un sitio que parece sacado de un cuento de hadas: misterioso, surreal y paradisiaco.

Se ubica en la Huasteca Potosina y cuenta con varios sitios de ensueño, uno de ellos es el bello Sótano de las golondrinas, un impresionante abismo natural que tiene una profundidad de 512 metros y en donde las aves como cotorros y vencejos despliegan sus alas y vuelan formando un bello remolino.

También tienes que conocer los paisajes que ofrecen la cascada Los Comales, el embarcadero La Morena, el Cerro de la Silleta y la Cueva del Salitre. Y no puedes irte sin dar un recorrido por el pueblo, en donde el desorden arquitectónico, las calles circulares y los callejones inconclusos te parecerán de otro mundo.

Para cerrar con broche de oro, prueba los exquisitos platillos típicos de esta región como las enchiladas huastecas con cecina, la barbacoa de res, los chicharrones y las carnitas, acompañados con un aguardiente, vino de jobo, de capulín o de naranja, atole de piña o dulce de chayote.

Tómate un respiro. Tomada de: México Viajes.
4. San Cristóbal de las Casas: viaje en el tiempo

Si quieres viajar al pasado este es el pueblo ideal, porque aquí se mezclan la arquitectura de la Nueva España con un toque de la cultura maya. Da un viaje en turibus o únete a las callejoneadas para conocer más a fondo la historia de sus sitios emblemáticos.

Algunos de los lugares imperdibles son: la Casa de la Sirena, que se distingue por ser la casa más antigua del sitio (es del siglo XVI). O si lo tuyo son las aventuras más extremas, visita el parque ecoturístico El Arcotete y practica rapel, lánzate por la tirolesa o adéntrate en una misteriosa gruta.

Además, si como buen chilango eres fan de los tamales, disfruta de algunos de sabores diferentes: de azafrán, de coco o de bola, este último se caracteriza por su forma redonda y está relleno de carne de cerdo guisada con jitomate y especias.

Calles con historia. Tomada de: San Cristóbal de las Casas.
5. Valle de Bravo: vuela entre las nubes

Se trata de uno de los pueblos mágicos predilectos por los mexicanos, tal vez porque además de encontrarse a pocas horas de la CDMX nos ofrece un gran contacto con la naturaleza y una diversidad de actividades.

Visita la Cascada Velo de Novia, la cual tiene una caída de agua de 35 metros y está rodeada por un espeso bosque verde, estar aquí es garantía de una gran relajación.

También puedes dar un recorrido en lancha, velero o yate en el lago. O si prefieres emociones más fuertes, sube al Cerro de la Cruz, desde donde se aprecia todo Valle de Bravo; y si te gusta volar por los cielos y sentir el viento rozando tu rostro puedes lanzarte en parapente o ala delta, ¡anímate!

Un viaje entre las nubes. Tomada de Flumen.

 

¿Cómo nos cambió la pandemia emocionalmente?

La pandemia por COVID-19 vino a recordarnos que si algo es seguro en la vida son los cambios y que nada es permanente. Aunque a lo largo de nuestra existencia muchos ya habíamos experimentado pérdidas de diversos tipos, la pandemia puso a prueba nuestra salud mental cuando tuvimos que alejarnos o despedirnos definitivamente de familiares, amigos, parejas e incluso de nuestros trabajos o —en el confinamiento— de algo tan común como nuestra libertad de salir. De acuerdo con la psicóloga belga Elke Van Hoof, este hecho fue: “el mayor experimento psicológico de la historia”.

Meses después, a pesar de que el caos de la pandemia parece haber disminuido, han quedado secuelas no solo físicas en algunos pacientes sino también emocionales en todo el mundo. Los psicólogos, psiquiatras y especialistas en salud mental han dado a conocer un aumento en las consultas por trastornos de ansiedad y depresión, entre otros padecimientos.

Tiempos pandémicos. Tomada de: Revista Nota Uniandina.
Lo que la pandemia nos dejó

Aunque la pandemia nos puso a prueba a todos, algunos resultaron más afectados a nivel psicológico que otros, esto se debe a la resiliencia individual de cada quien, es decir, a la capacidad de adaptación que tenemos frente a las adversidades que se nos presentan, pero también influyeron las situaciones que cada uno vivió.

Por otro lado, el aislamiento social también detonó varias consecuencias, algunas de ellas fueron:

  • Miedo al contagio y/o a la cercanía: si algo nos repitieron hasta el cansancio es que la distancia es sana, tanto que a nivel emocional nos lo creímos e incluso restringimos los abrazos y besos. Sin embargo, a pesar de ser una medida sanitaria válida, de acuerdo con la psicoanalista Araceli Franco puede desembocar en un rechazo por los demás que termina siendo perjudicial.

Por eso, en nuestra vuelta a la “normalidad” es necesario retomar el afecto con nuestros seres queridos, ya que varios estudios aseguran que sentir la piel del otro disminuye el dolor físico, fortalece el sistema inmunitario y reduce los síntomas de ansiedad y depresión.

El encanto del afecto. Tomada de Tenor.
  • El síndrome de la cabaña: la pandemia aceleró a pasos agigantados el uso de la tecnología; muchos trabajos, escuelas y reuniones pasaron a ser en línea. En este tiempo algunos nos acostumbramos a la comodidad de laborar desde casa y ahora nos ha sido complicado volver a socializar en persona. Por ello, la psicoterapeuta Franco menciona que es importante que quienes experimenten este efecto no lo repriman y compartan su sentir con alguien de su confianza.
  • Burnout o agotamiento mental: en la pandemia, de un día para otro el trabajo y la vida en casa se mezclaron. ¿En qué momento terminaba el horario laboral y en qué momento finalizaban los trabajos en casa? Para muchos el ciclo era interminable. Esto nos provocó agotamiento mental excesivo, insomnio, sedentarismo y en los casos más graves detonó depresión o ansiedad. Por eso es recomendable dedicar un tiempo para realizar algún deporte o hobbie, eso nos ayudará a disminuir el estrés.

    Emociones encontradas. Tomada de: El país.
Después de la tormenta sale el sol

Otra enseñanza que nos dejó la pandemia es la importancia de cuidarnos a nivel físico y mental porque estar sanos será nuestra mejor arma frente a las adversidades y padecimientos que se nos presenten. Algunos consejos que recomiendan los expertos son:

  • Dormir bien: cuando no descansamos bien estamos de mal humor, no nos concentramos bien y somos menos productivos. El sueño es fundamental para nuestro cerebro y salud mental, además de que nos ayuda a la regulación emocional.
  • Hacer ejercicio: darnos un rato para ejercitarnos (caminar, correr, ir al gym, nadar, bailar) puede marcar la diferencia en nuestros días, porque además de reducir el riesgo de enfermedades también mejora nuestro estado de ánimo.

    Una dosis diaria de ejercicio. Tomada de: Aula virtual las águilas.
  • Alimentarse saludablemente: cuando comemos sanamente muchas cosas positivas pasan dentro de nosotros, mejora el rendimiento de nuestro cerebro, mantenemos sana nuestra piel, prevenimos enfermedades del corazón, cáncer, problemas de la vista y además, protegemos nuestro sistema inmunitario.
  • Crear: cuando las emociones nos desbordan es reconfortante plasmarlas en un papel, ya sea escribiendo cómo nos sentimos, dibujando o pintando. Es una forma terapéutica de sacar todo aquello que nos atormenta.

Estas actividades nos benefician mucho, pero es importante reconocer cuando también requerimos ayuda profesional para enfrentar las secuelas emocionales que nos dejaron las pérdidas y los cambios que vivimos durante la pandemia para que así podamos transformar los miedos, aceptarlos, procesarlos y darles un nuevo sentido.

Bitcoin inició el fuego (siempre estaba ardiendo)

¿Recuerdan hace un par de años, durante el apogeo de la pandemia, cuando de lo único que se hablaba en el mundo –además de los estragos del honorable Coronavirus– era de Animal Crossing, las carreras de canicas de Jelle’s Marble Runs y Bitcoin? 

Fue en 2020 cuando Bitcoin –y la mayoría de las criptomonedas– tuvieron un despunte descomunal ocasionado, en parte, por la incertidumbre financiera que se vislumbraba una vez terminase la pandemia (y que hoy nos saluda en la forma de una muy amena inflación). 

Carrera de canicas. Tomada de Tumblr.

Claro, si las criptomonedas prometían estabilidad, seguridad y cero devaluación, lo lógico sería transformar todos nuestros ahorros en un puñado de Ethereums o Dogecoins, ¿no? Ilusiones y estafas piramidales de lado, esa explosión en la demanda de criptomonedas, la cual, a su vez, incrementó su valor, trajo consigo algo más que el nacimiento de los “Crypto Bros” y la gran escasez de procesadores del milenio (y de tarjetas gráficas, Teslas, consolas de videojuegos, etc.), también fue el momento en que las criptomonedas se convirtieron en un peligro más al medio ambiente, y otro factor directamente relacionado con el calentamiento global.

Heigh-ho Heigh-ho

We dig dig dig dig dig dig dig in our mine the
Whole day through
To dig dig dig dig dig dig dig is what we really like to do
It ain’t no trick to get rich quick

Como bien lo dijeran Gruñón, Feliz, Tímido y los demás enanos, no hay un truco para hacerse rico rápido (aunque las “cripto” parecieran serlo); el secreto es cavar y minar, minar, minar, minar el día entero y sin descanso. “Minar”, en el mundo tecnológico, se refiere a correr programas especializados capaces de resolver ecuaciones complejas y “desfragmentar” los códigos que, a la postre, se convertirán en criptomonedas. 

Pero hoy no vamos a hablar de cómo es que se producen estas divisas virtuales, ni la diferencia entre cada una. Ni siquiera debatiremos el sentido o propósito de su existencia. Hoy nos enfocaremos en un dilema de mucha mayor importancia: el daño que estos cachivaches inverosímiles causan en el planeta.

Criptomonedas. Tomada de Profesionistas.org

De acuerdo con un estudio, hoy en día la energía utilizada por los millones de máquinas conectadas trabajando día y noche en la recolección de Bitcoins está a la par de la empleada por Suecia. Sí, todo el país escandinavo usa la misma energía que un montón de procesadores resolviendo ecuaciones. Además, se reporta que la práctica del mining ha acabado con el ahorro energético generado por los autos eléctricos en todos los años que han sido comercializados. 

Desafortunadamente eso no es todo, en vista de que la mayoría de las redes eléctricas en zonas urbanas no están diseñadas para soportar la intensa demanda energética de los (en su mayoría) laboratorios clandestinos de “cosecha”, dichas operaciones han tenido que recurrir a métodos menos convencionales de producción energética: plantas –abandonadas– de carbón.

Insertar chiste obligatorio con la palabra “carbón”

La generación de una sola criptomoneda requiere cantidades absurdas de electricidad. Pero, aunque el simple hecho de tener una máquina encendida 24/7 es razón suficiente para incrementar la temperatura del planeta, el hecho de que los grupos y “empresas” de mining empleen auténticas plantas de carbón, las cuales de por sí son ya obsoletas y representan un claro riesgo para la salud de las personas y el medio ambiente debido a las emisiones de dióxido de carbono y otros gases nocivos, es doblemente insultante.

¿Contaminación por criptomonedas? Tomada de News 2022.

Hoy, a pesar de que la burbuja de las criptomonedas parece haber estallado y el inevitable crash impactó la vida y economía de millones de personas, Bitcoin & co. siguen claramente vivas. Mientras haya demanda habrá oferta, después de todo. Y a pesar de que muchas compañías especializadas en cripto han abogado por buscar alternativas más “sustentables” en cuanto a su producción/necesidad eléctrica, la realidad es que esta es una de esas cosas innecesarias en el mundo, cuya desaparición causaría más bien que mal y donde el único motivador detrás de toda esa artimaña de muchos niveles es –como en todo– la avaricia humana.

El dilema de la propiedad intelectual y el derecho a la cultura

El año pasado la escritora Fernanda Melchor se quejó en Twitter de que la gente comparte sus libros en archivo PDF en lugar de comprarlos. Esto hizo explotar las redes sociales porque el formato digital se ha convertido en las nuevas fotocopias que se pasan de mano en mano (y quien no haya leído un PDF que tire la primera piedra).

Fernanda Melchor está en todo su derecho de defender la propiedad intelectual de sus libros. La Ley Federal de Derechos de Autor explica en su artículo 27 que el titular de los derechos de una obra puede autorizar o prohibir que su novela se reproduzca en copias digitales. 

De hecho, esta Ley no solo protege a Melchor, cuya obra está publicada en una editorial importante, también resguarda los derechos de cualquier persona que fije su obra en algún soporte material, incluidos los medios electrónicos. No importa si la persona autora no registra su obra o no está publicada en una editorial, la ley también protege obras inéditas y divulgadas, es decir, aquellas que ya fueron dadas a conocer al público incluso de manera parcial. 

La era de los PDFs. Tomada de Tenor.

La discusión alrededor del tuit de Fernanda Melchor fue la punta del iceberg de un debate más amplio sobre si compartir PDFs afecta a las editoriales y por lo tanto a las y los autores, o si más bien es una manera de divulgar el conocimiento, tal y como era antes prestar un libro. 

Una industria en peligro

Hay que decir que cuatro de cada 10 libros que se consumen en México son piratas, o sea que esos ingresos no benefician a las editoriales ni a los autores ni a los diseñadores, de acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. En el ámbito digital la cifra es aún mayor: uno de cada dos libros que se leen en computadoras y dispositivos son copias ilegítimas. 

En los ensayos Más allá del Derecho de Autor, compilados por Alberto López Cuenca y Renato Bermúdez Dini, se explica que “la industria del libro ha decrecido de manera drástica en los últimos dos años”, con un descenso de 24.87% en libros registrados con ISBN y 14.03% menos editoriales. 

Derechos de autor. Tomada de Javier Villegas.

En 2021 la Ley General de Bibliotecas obligó a las editoriales a entregar seis ejemplares de todas su obras a tres bibliotecas de la Ciudad de México para que la gente pueda leerlas, y de inmediato reaccionó la Cámara de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) pidiendo eliminar esa obligación.

Luego de meses de litigio, la Suprema Corte le dio la razón a la industria editorial y las bibliotecas podrían enfrentar multas millonarias si ponen nuevos títulos a consulta pública, con el argumento de que esto violaría los derechos de autor de las y los escritores.

Aunque este fallo de la Corte solo aplica para la Biblioteca México, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Congreso, la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) considera que esta resolución es el pretexto que necesitaba la industria editorial para denunciar a otros espacios de consulta que tengan ejemplares de sus novedades.

La magia oculta de las bibliotecas. Tomada de letitplot.

La R3D y otros sectores de la opinión pública pusieron sobre la mesa el derecho a la cultura y al acceso a la información, así como el papel de las bibliotecas en la difusión del conocimiento, como daños colaterales de defender a ultranza la propiedad intelectual. 

En defensa del PDF

En su ensayo El debate de la piratería y el acceso a productos culturales, Andrea Poulain menciona que los debates sobre derechos de autor “suelen dar vueltas alrededor de las publicaciones de ficción, pero pocas veces tocan el ámbito académico (donde los libros no los pueden comprar ni los mismos profesores, que viven de fotocopias y dejan fotocopias a sus estudiantes)”.

También explica Poulain que no se puede generalizar que toda aquella persona que “piratea” un libro es un ladrón porque “caben grupos enteros de profesores y alumnos que vivieron a base de copias, impresiones de PDFs y quizá una copia en una biblioteca que todo el mundo peleaba”. Las razones por las que se comparten copias ilegítimas de los libros “terminan y empiezan con la situación económica de una persona y el difícil acceso a la cultura o a textos académicos”.    

¿Libros y PDFs piratas? Tomada de El definido.

Si bien la ley protege que nadie saque provecho de la obra que alguien ya ha divulgado, incluso sin necesidad de registrarla, sin que esté publicada bajo un sello editorial y aunque solo se haya publicado en una página de internet, también hay que considerar el derecho a la cultura y a la información, cuestionar si quien comparte un PDF lo hace con fines de lucro, si el sitio web de descarga obtiene beneficios comerciales, o si se hace para divulgar el conocimiento, y vale la pena preguntarse si este comportamiento debería ser castigado. 

La industria editorial se enfrenta a amenazas que merman sus ganancias, es cierto, pero quizás algunas de esas amenazas podrían ser canales para crear nuevos lectores (o evitar que disminuyan), lo cual a largo plazo sería en su beneficio. O para decirlo en otros términos: evitar que la gente lea quizás no sea la manera más astuta de conseguir que se compren más libros.

Por Andrei Vásquez.

Identidades de género: cuerpos y personas diversxs

Desde antes de que lleguemos al mundo, cuando nuestros padres conocen nuestro sexo biológico comienzan a comprarnos cierto tipo de ropa: rosa si seremos niñas y azul si seremos niños, desde entonces somos encasillados en las costumbres que social y culturalmente están asignadas para cada género.

Pero conforme pasa el tiempo —la mayoría de las veces desde muy temprana edad— algunas personas se dan cuenta de que su cuerpo y su sexo biológico no coinciden con la manera en que se perciben a sí mismas, es decir, con su identidad de género.

¿Te imaginas lo impactante que puede ser mirarte al espejo y encontrar que ese cuerpo no coincide contigo y con quien realmente eres? Esto ha llevado a muchas personas a identificarse con un género contrario o diferente al que les fue asignado al nacer. Estas diversidades no solo incluyen al género femenino y masculino, sino también otras variantes que quizá no conocías.

Estx soy yo. Tomada de: No me toques las Helvéticas.
Somos diversxs

La identidad de género implica la vivencia personal del cuerpo, así como la identificación íntima y psicológica que tenemos respecto a nosotros mismos; a partir de ella podemos valernos de las expresiones de género (forma de vestir, modales, modificaciones corporales, modos de hablar, etc.) para acercarnos más a nuestro autoconcepto e identidad.

Cisgénero

Aunque tal vez nunca habías escuchado este término, de acuerdo con el INEGI en México 99.1% de las personas están dentro de esta clasificación. “Cis” se deriva del latín “de este lado”, por lo que “cisgénero” se refiere a aquella persona que se identifica con el sexo biológico que le fue asignado al nacer.

Trans+

En México, 909 mil personas se identificaron como trans+ el año pasado. Esta palabra engloba a todas aquellas personas cuyo sexo biológico no concuerda con su identidad o expresión de género. Incluye diversas variantes de transgresión/transición/expresiones de género, dentro de las cuales se incluye a las personas transexuales, transgénero, género fluido, drags, entre otras.

Las personas trans+ pueden optar o no por realizar una intervención médica —hormonal, quirúrgica o ambas— para que su apariencia física concuerde con su identidad.

Más de una opción. Tomada de Ghipy.
Queer

Se traduce como “extraño” o “poco usual”. Años atrás esta palabra tenía una connotación ofensiva, pero actualmente es un término que alienta a expresar la libertad del género, los afectos y las sexualidades. Se utiliza para nombrar a las personas cuyas identidades de género u orientación sexual se encuentran fuera de las normas sociales. En cuanto a identidad de género, lxs queer no se identifican de forma sostenida o exclusiva hacia un género en particular; así que, se caracterizan por:

  •  Moverse entre un género y otro alternativamente.
  • Surgen a partir de la articulación de los dos géneros socialmente más reconocidos (hombre/mujer).
  • Pueden formar nuevas alternativas de identidades.
Somos diversxs. Tomada de Elcorreo.com
Transexual

Es aquella persona que se concibe como perteneciente al género opuesto al que social y culturalmente le fue asignado en el nacimiento. Las personas transexuales se caracterizan por realizar una intervención médica —tomar hormonas, hacer una intervención quirúrgica o las dos— para que su apariencia física y su cuerpo se adecúe con su concepción propia, su realidad psicológica y espiritual.

Las personas transexuales y/o transgénero, a su vez se dividen en:

  • Transfemenino (MTF “male to female”): son a quienes se les asignó el sexo masculino al nacer, pero se identifican como mujeres.
  • Transmasculino (FTM “female to male”): son a quienes se les asignó el sexo femenino al nacer, pero se identifican como hombres. Históricamente los hombres trans han sido menos visibilizados que las mujeres trans, o a algunos de ellos les ha sido más sencillo pasar desapercibidos y por lo tanto han sido menos violentados socialmente.
Trans es bellx. Tomada de Yass.
Bigénero

Persona que se identifica con los géneros masculino y femenino, su identificación puede balancearse más hacia uno de los géneros o puede ser por igual. Además de la opción hombre/mujer, también puede encontrarse entre género neutro y femenino o neutro y masculino.

No binario

Su identidad de género no encaja con la estructura tradicional del género binario (hombre/mujer). Su género fluctúa, al igual que en el caso de los bigénero, pero en lugar de hacerlo entre agénero, género masculino y género femenino, lo puede hacer entre cualquiera de todas las etiquetas existentes.

Estas son solo algunas de las identidades de género que existen, y aunque en los últimos años en México ha habido un gran avance en pro de los derechos de las personas de la comunidad LGBT+, aún falta un largo camino para terminar con la discriminación y con las dificultades a las que se enfrentan las personas diversas en lo laboral, familiar y social.

“Todos los cuerpos, todas las sensaciones y todos los deseos tienen derecho a existir y manifestarse, sin más límites que el respeto a los derechos de las otras personas”. (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, 2016).

Marvel Cinematic Universe: ¿qué tanto es demasiado?

Tras muchos años dando tumbos en el mundo del cine, con decenas de desabridas adaptaciones de distintos grados de calidad: desde cuestionable (X-Men) hasta deplorable (Daredevil); Marvel finalmente encontró oro –así como un rumbo firme a seguir– con el estreno de Iron Man (2008). De la mano de un revitalizado Robert Downey Jr., la división multimedia de la exitosa casa de cómics revolucionó la manera de contar una historia a través del séptimo arte, así como la forma de construir una franquicia cinematográfica. 

Tomando elementos típicos del mundo de las historietas (sagas, eventos y crossovers), Kevin Feige y compañía dieron origen al Universo Cinemático Marvel (MCU), compuesto por una serie de películas, directa o indirectamente relacionadas entre sí, que poco a poco irían develando nuevas historias, personajes (y villanos), locaciones y plot points, los cuales, eventualmente, desembocarían en uno o varios conflictos de proporciones cósmicas. 

Marvel. Tomada de Giphy.
A universe is born

El desarrollo narrativo de las primeras tres fases del MCU (lo que hoy se conoce como “Infinity Saga”) se fue hilando de manera progresiva y coherente; cada nuevo estreno aumentaba las apuestas; cada cinta se sentía como la progresión natural de la anterior, no solo en el transcurso de la historia y la línea del tiempo, sino también en la evolución de cada personaje, cuyos números también se incrementaban exponencialmente con cada entrega. 

No obstante, el final de la guerra por las Gemas del Infinito trajo consigo un periodo de confusión, dentro y fuera de la ficción. Sin sus dos grandes líderes (Tony Stark y Steve Rogers), los Vengadores se han desperdigado por la galaxia en búsqueda de nuevas aventuras y un propósito en la vida; al mismo tiempo, sin un plan sólido ni un rumbo aparente, Marvel se enfocó en producir cantidades colosales de contenido (gracias, Disney+) que han terminado por impactar (de forma negativa) el misticismo, importancia y relevancia del MCU.

Gemas del Infinito. Tomada de Goodreads.

A pesar del reciente anuncio de que la ruta hacia la fase 6 es clara, el camino luce arduo y rocoso, lleno de baches (Eternals) y posibles señales de advertencia (Echo, Fantastic Four), todo solo por llegar a un destino que luce, francamente, decepcionante.

Multiverse saga

Durante la Comic-Con 2022, Feige aseveró que la actual trilogía de fases (4-6) será conocida como “Multiverse Saga”, concepto que se ha peloteado recientemente en diferentes proyectos como Spider-Man: No Way Home y Loki, pero con poco más que una vaga conexión y sin verdaderas consecuencias. A eso, hay que sumar otros estrenos como Moon Knight y Shang-Chi que, independientemente de sus méritos propios –o falta de ellos– poco han hecho por avanzar la trama “global” y justificar su propósito dentro de este cada vez más poblado y heterogéneo universo.

Y no es que cada cinta o show deba estar intrínsicamente ligado a lo que sucede en otro, ni colmarse de referencias de easter eggs hasta el cansancio. Previamente, Black Panther y Ant-Man demostraron que es posible construir una historia aislada del resto, pero que gracias a su estilo, formato y personajes se sienta como ese peldaño indispensable dentro del panorama general. Como un capítulo de relleno en Dragon Ball, donde, aunque no suceda nada emocionante, al menos se aprende algo de los personajes, su pasado o sus motivaciones.

Películas y series que se estrenaron en la Comic-Con 2022. Tomada de: Mundiario.
“WHAT IF…?” MORE LIKE “WHAT ELSE…?”

Sin embargo, la nueva ola de lanzamientos –donde evidentemente se ha priorizado la cantidad sobre la calidad; hay que justificar el precio del streaming, después de todo– no llevan a ningún lado ni mueven la trama ni conmueven al espectador. Es la perfecta representación de “aventar un montón de cosas a la pared, a ver qué se pega”. 

Llámenlo fatiga, sobresaturación o simple hartazgo, pero el MCU (al igual que Star Wars; Disney ataca de nuevo) ha dejado de impactar e innovar. Antes, cada estreno se sentía como un auténtico evento, como la llegada del otoño o el anuncio de que ya hay pan de muerto en las panaderías. Hoy, con un show o película estrenándose prácticamente cada mes, el MCU se ha convertido en una fila interminable de contenido producido en masa, no muy distinto a las novelas del 9.

Conlangs: idiomas artificiales

Cuando éramos niños, muchos de nosotros hablamos el “idioma de la efe” con nuestros amigos, hermanos o primos, era un idioma “secreto” que solo los más pequeños entendíamos (o al menos eso creíamos). Para usarlo bastaba con dividir una palabra en sílabas e intercalar sílabas en efe: “hola”, se decía “hofolafa”. Sin darnos cuenta usamos una lengua artificial o conlang construido años atrás con el único fin de divertirnos.

El término conlang —dado por el lingüista Otto Jespersen— tiene su origen en las palabras en inglés constructed language y se refiere a los lenguajes que una persona o un grupo crea conscientemente, basándose en la gramática y vocabulario de uno o varios lenguajes que ya existen. Es decir, surge de manera artificial en lugar de evolucionar naturalmente.

Algunas lenguas artificiales son hechas por lingüistas que buscan instaurar una lengua universal que sea sencilla de utilizar para todos, mientras que otros idiomas artificiales son inventados con fines artísticos: para dar a los personajes de una novela, cuento, serie o película un propio idioma.

Descifrando signos. Tomada de C. J. Eguren.
De la fantasía a la realidad

Uno de los creadores más famosos de conlangs fue J. R. R. Tolkien, quien creó múltiples idiomas para llevarlos a sus historias. Una de ellas fue El señor de los anillos (1954-1955), en donde las criaturas de la Tierra Media hablan diversas lenguas, como las élficas quenya y sindarin, que en la vida real están basadas en los alfabetos tengwar y rúnico.

Otras obras literarias —que se llevaron a la pantalla grande— en las que podemos leer/escuchar idiomas artificiales, han sido:

  • 1984 (1949) de George Orwell, en donde el autor introduce la neolengua para mostrar cuán totalitario es el estado de Oceanía.
  • La Naranja Mecánica (1962) de Anthony Burgess está escrita en inglés y nadsat, la lengua vernácula preferida por los adolescentes de la novela.
  • La saga de Harry Potter (1997-2007), en donde algunas criaturas mágicas, Voldemort y el protagonista hablan por momentos en pársel, la “lengua de las víboras” inventada por su autora J. K. Rowling.
Harry Potter hablando pársel. Tomada de Tenor.

Estas son algunas de las más conocidas, pero varios escritores han optado por inventar conlangs para darles mayor originalidad a los mundos y a los personajes únicos que nos presentan.

 Esperanto: un lenguaje para todos

¿Te imaginas que todos habláramos un mismo idioma en todo el planeta?, sin duda sería más sencillo comunicar nuestras ideas y emociones con las personas de otros países.

Este era el sueño de Ludwik Lejzer Zamenhof, un doctor polaco que inventó el esperanto —a finales de la década de 1800— con la finalidad de facilitar las conversaciones entre los individuos de cada rincón del mundo y con ello crear un mundo sin desigualdades.

Un idioma para todos. Tomada de Awareness’ s blog.

Así, creó el libro Unua Libro (1887) en donde plasmó las bases del esperanto, el cual contaba con 920 raíces léxicas que, combinadas en 16 sencillas reglas gramaticales de la lengua, podían formar miles de palabras. Las raíces de este conlang estaban basadas en gran medida en el latín, con notables influencias del ruso, polaco, inglés y alemán; sin embargo, era muy sencillo de aprender.

Si quieres saber si el esperanto se convirtió en una lengua hablada por todo el mundo y conocer más sobre cómo y para qué se crean los idiomas artificiales, ¡no te pierdas el nuevo capítulo de Ñoñerías de la Lengua, el podcast de 360 Agencia Editorial!