T’wired: cansados pero hiperconectados

por Gabriel Guajardo

Esta palabra aún no es tan popular, pero es muy probable que más temprano que tarde lo será. El término nació en el año 2014 y lo acuñó el doctor Rubin Naiman en su blog personal, en donde menciona que:

“Estamos t’wired, cansados ​​y conectados al mismo tiempo. Aunque es desconcertante, estar conectado es la nueva normalidad para millones de nosotros. Veo gente t’wired por todas partes”. 

Su creación es el acrónimo de tired, que significa cansado, con wired, que se traduce como conectado. Así, Naiman describe con originalidad, pero de manera justificada, a las personas que sufren de fatiga, y aun así dicho cansancio no es motivo suficiente como para soltar su dispositivo y descansar del mundo digital. El doctor incluso describe: “Rutinariamente me encuentro con las ramificaciones de la conciencia interconectada en la mayoría de mis pacientes con insomnio”, y destaca este padecimiento en su artículo.

A la orden del día: estrés, ansiedad, depresión y falta de sueño

El mundo de las redes sociales es un espejismo, mientras todos presumimos una vida perfecta llena de momentos inolvidables, médicos como Naiman se preocupan al encontrar que el estrés, las presiones sociales y nuestros estilos de vida provocan que lleguemos a la cama sin sueño. Muy cansados, pero sin sueño. 

Esto puede ser un problema verdaderamente grave si consideramos que, en México, por ejemplo, 17% de los mexicanos padecen de insomnio. Esto lo reportó la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño, e incluso afirma que, en algún momento de la vida, toda la población adulta de nuestro país sufrirá de este problema. 

El doctor Naiman destaca en su ensayo que muchas personas con insomnio creen que se sienten con energía durante el día —y puede ser que sí—, pero en realidad, debajo de esa imagen hay un cuerpo y una mente cansada y muy fatigada. Ahí resalta: “Esta incongruencia ha sido examinada científicamente. Resulta que, como grupo, las personas con insomnio crónico en realidad parecen tener menos sueño durante el día que las personas que duermen normalmente”.

También destaca que hay distintos factores en nuestro estilo de vida que agravan la situación para que estemos t’wired. Por ejemplo, el consumo de cafeína, aunque también va mucho más allá de estos lugares comunes: el principal problema es que vivimos en un mundo de hiperconectividad, llenos de información. Todos los días “estamos inundados de opciones de información y entretenimiento y somos virtualmente adictos a la actividad y la productividad”.

El insomnio, ¿la próxima gran epidemia?

Todo esto genera ondas en nuestro cerebro y el ritmo cardiaco se acelera, elevando la temperatura corporal de nuestro cuerpo, lo que impide que podamos dormir y descansar. Pero si esta es la nueva realidad para quienes tenemos en nuestras manos un dispositivo digital, ¿qué podemos hacer para no seguir t’wired?

Naiman destaca que tenemos que separar ciertos conceptos o actividades que comúnmente asociamos con descanso, cuando en realidad están muy lejos de serlo. 

Recreación, no descanso

  • Ver una película
  • Escuchar música
  • Leer un libro
  • Jugar videojuegos

 

Para Naiman, descansar en toda la extensión de la palabra no es ninguna de estas actividades, sino más bien crear tu propio espacio personal, en donde generas un estado de serenidad o de calma absoluta para ponerle freno a todo lo demás.

Descanso, no recreación

  • Meditación
  • Yoga
  • Ejercicios de respiración

 

 

Este tipo de actividades modulan la velocidad de nuestra vida despierta, pero también “sirven como un puente esencial para dormir y soñar”.

 

Y nos dieron los 90 segundos para la medianoche

Primero la lección de historia.

¿Qué es el Doomsday Clock o reloj del juicio final?

Es una iniciativa creada por el Bulletin of the Atomic Scientists —grupo consultor fundado en 1945 por Albert Einstein y científicos de la Universidad de Chicago— con el propósito de advertir a la humanidad sobre su inminente destrucción, empleando la alegoría de un reloj en donde la medianoche simboliza “el fin del mundo”, y las manecillas augurando ese avance inexorable, que acelera o se retrasa dependiendo del panorama mundial en un determinado punto de la historia.

Ahora a sacarnos de encima el dato cultural ñoño innecesario.

¿Qué no Doomsday Clock es un cómic?

Sí. Entre 2017 y 2019, DC Comics publicó Doomsday Clock, una miniserie que funge como secuela a Watchmen y representa el primer crossover entre los personajes creados por Alan Moore y Dave Gibbons, y los superhéroes de la Liga de la Justicia.

¿Qué es lo importante, entonces?

El pasado 24 de enero, el Doomsday Clock movió sus manecillas 10 segundos por primera vez en tres años. Con este avance, el reloj ahora marca “90 segundos para la medianoche”, lo más cerca que jamás ha estado en su historia. Es decir, el mundo está cada vez más cerca de llegar a su fin.

Pero ese apocalipsis no vendrá de una fuerza externa del espacio sideral; un meteorito no chocará con la Tierra y dependerá de Bruce Willis salvarnos, ni será un ejército invasor extraterrestre el que ponga fin a nuestra existencia. No. El adviento de la medianoche será única y exclusivamente nuestra culpa y, a menos de que hagamos algo al respecto, la marcha de ese teórico reloj continuará hasta que no quede nadie que pueda leerlo o “darle cuerda”.

El informe completo del porqué la decisión de mover las manecillas del reloj y advertir nuevamente al mundo de que el peligro es inminente, puede encontrarse aquí. Pero básicamente se reduce a cuatro grandes factores:

  • La guerra entre Rusia y Ucrania y la amenaza nuclear que el conflicto implica. No obstante, aunque el arsenal ruso —y su intención de usarlo— es el mayor contribuyente en este sentido, los pocos avances en políticas de desarme nuclear y la modernización y expansión de los respectivos sistemas bélicos de países como India y China, se combinan para crear una ola expansiva de miedo e inquietud nuclear que no era tan palpable desde la Guerra Fría.
  • Tecnologías disruptivas. Cyber warfare no es el título del próximo Call of Duty, sino el uso de las nuevas tecnologías cibernéticas para atacar a un país enemigo. Esto puede lograrse de muchas maneras, incluyendo hackeos, espionaje y —como se ha vuelto más común— a través de la desinformación. Los ciberataques, donde también participan drones, TIs y satélites de órbita baja, se han vuelto parte activa en el desarrollo y escalamiento de los conflictos modernos. Eso sin mencionar el impacto y daño ocasionado por las nuevas tecnologías (criptomonedas, blockchain) en el medio ambiente. Lo cual nos lleva al siguiente punto.
  • Cambio climático. Sí, tras un descenso notable a causa de la pandemia por COVID-19 en 2020, las emisiones de CO2 alcanzaron un récord histórico en 2022, influenciado, también, por la guerra en el este de Europa y las sanciones/bloqueos aplicados a las empresas de gas y petróleo rusas. Este cambio en el paradigma energético ha traído consigo un aumento considerable en los precios de la gasolina y la electricidad en todo el mundo, así como la búsqueda por nuevas fuentes de energía que no siempre son limpias o bien reguladas.
  • Amenazas biológicas. La pandemia por COVID-19 reveló cuán frágil y poco preparados están gobiernos, instituciones y comunidades a un posible ataque bacteriológico. La propagación de SARS-CoV-2 y su rol en el colapso del planeta entero, es una muestra de que la respuesta ante estos eventos debe ser más veloz y efectiva.

Es raro que el Doomsday Clock retroceda en su marcha, pero ha sucedido. De tres minutos para la medianoche en 1984, el reloj llegó hasta los 17 minutos en 1991; no obstante, desde 1995 hasta la fecha la tendencia es la de avanzar. 

Sin embargo, hay que recordar que esto no es más que una alerta; una oportunidad de actuar y mejorar antes de que la humanidad alcance el punto de no regreso y su inevitable destrucción.

Pero hoy nada de eso importa.

 

 

 

Date un break: la importancia del tiempo libre

En un mundo en donde el éxito se mide de acuerdo a un intenso —y a veces imparable— trabajo realizado y a los bienes materiales que hemos adquirido, como: el iPhone más actual, el superauto del año, una casa o un departamento lujoso, ropa de marca, etc., a veces darnos un tiempo libre es mal visto o pasa a último término en nuestra escala de prioridades.

Tanto se nos ha dicho que “la pereza es la madre de todos los vicios” que lo hemos confundido con no tener un tiempo para nosotros mismos, tal vez hasta te hayas sentido culpable cuando te dedicas a tu hobby preferido en lugar de estar siendo “productivo” en ese momento.

¿Cuánto tiempo libre nos dedicamos?

La calidad de vida va más allá de los bienes que podamos conseguir, pues nuestra salud física y/o mental se puede deteriorar si no nos damos un respiro de la agitada rutina que llevamos. Para muestra basta mirar los datos estadísticos: un estudio realizado por OCCMundial arrojó que 63% de los encuestados sufrieron estrés laboral en los últimos 24 meses.

Por otro lado, el World Play Shortage Report indicó que:

  • Uno de cada tres adultos tiene menos de 10 horas libres a la semana.
  • El 36% tiene menos de dos horas de ocio al día.
  • Los niños tienen tres horas menos de tiempo libre por semana que la generación de sus padres.
  • Un 63% de personas entre 38 y 40 años prefiere tiempo libre en vez de dinero.

Estos datos nos hablan de la poca importancia que se le da en nuestro país al ocio, y aunque las razones son diversas —y muchas válidas— lo cierto es que nuestra salud mental agradecería mucho tener espacios de tiempo libre.

Inagotable. Tomada de: Pinterest.

 Beneficios del ocio

Para nuestros antepasados griegos el ocio no era sinónimo de pereza, al contrario, la misma palabra que viene del término scholé hace alusión a “aprendizaje” porque para ellos era el momento ideal en que desarrollaban su mente y sus conocimientos. A continuación, te presentamos un top 4 de sus beneficios más inmediatos.  

  1. Mejora la salud mental

De acuerdo con el Informe Anual de Estadísticas de Seguridad Social, en los últimos años las enfermedades relacionadas con sobrecarga laboral han ido en aumento (hasta en un 73%), con diagnósticos de estrés y depresión. Por ello es importante el tiempo libre, en él podemos ser introspectivos y reflexionar, lo cual nos ayuda a tomar mejores decisiones en cada uno de los ámbitos de nuestra vida (relaciones de pareja, profesionales, familiares, etc.); además tomamos una distancia momentánea del peso de nuestras responsabilidades, ¿a poco no te has sentido más tranquilo y ligero después de unas vacaciones en la playa?

Entre las olas del mar. Tomada de: Tenor.

  1. Mejora tu rendimiento físico

No todos los tiempos de ocio se refieren a descansar y tirarnos en la cama —aunque son actividades igual de importantes— también podemos dedicar esas horas a practicar nuestro deporte favorito (futbol, natación, tenis, ir a correr, al gym, etc.) o simplemente a dar una caminata en nuestro parque más cercano.

De acuerdo con datos del 2021 del INEGI, el 39.6% de la población en México es activa físicamente. Aunque no es un porcentaje muy alto, estos datos nos hablan de que muchas personas han encontrado en el deporte una manera de mantenerse más sanos física y mentalmente. Y como bonus: el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), dio a conocer que realizar ejercicio regularmente aumenta nuestra expectativa de vida de cuatro a cinco años.

  1. Fortalecer habilidades sociales

Aunque los ratos con nosotros mismos son revitalizantes, el tiempo libre no es necesariamente sinónimo de actividades en solitario; somos seres sociales por naturaleza y compartir momentos de ocio con otras personas en clubs de lectura, clases de baile, teatro, canto, cocina, etc. nos resulta gratificante e incluso —de acuerdo a estudios científicos— estas relaciones sociales nos permiten afrontar de forma positiva problemas de salud física o emocional.

Atrévete a bailar. Tomada de: Danza Esmeralda.

  1. Mejora tus relaciones personales

A veces estamos tan inmersos en el trabajo y en todos nuestros pendientes que sin darnos cuentas ya solo damos el saludo de buenos días y buenas noches a nuestros seres queridos (familia, pareja, amigos), esto puede dañar nuestras relaciones. Por ello es importante no dejar nuestras relaciones personales en tercer plano y dedicar tiempo de calidad a aquellos vínculos que son importantes en nuestra vida.

Aunque parezca una labor titánica darnos ese respiro que nos hace falta, todo es cuestión de organizarnos: separar el ocio de las tareas del hogar, programar nuestros tiempos, vacaciones y actividades que quisiéramos realizar en los momentos de ocio. Nuestro cuerpo, mente y alma seguro nos agradecerán esos ratos libres y hasta nos volveremos más productivos en nuestras labores diarias.

Curiosidades del metro de la CDMX: más allá de fallas, retrasos y cortocircuitos

El metro de la Ciudad de México presume ya poco más de medio siglo de historia, son 53 años transportando todos los días a millones de personas (4.6 millones al día en la actualidad). Sin embargo, el tiempo le ha cobrado la factura a este icónico sistema de transporte, que con el paso de las décadas se vio rebasado en todos los sentidos y hoy ya sea por pésimas administraciones o manejos turbios se habla más de sus fallas mecánicas, accidentes y cortocircuitos que de su eficiencia y puntualidad. 

En ese sentido, el comienzo del 2023 no fue la excepción, el metro inició este año con nuevos videos sobre sus deficiencias y se encuentra de nuevo en boca de todos. Por esa razón, decidimos repasar un poco más de su historia, ¿qué hay más allá de todo lo malo que está ocurriendo con su servicio? Olvidemos por un momento aquellas ocasiones en que nos hizo llegar tarde a nuestros destinos y recordemos algunas de sus curiosidades.

Un viaje en metro. Tomada de: Gfycat.

¡Oh la la!: un metro producido en Francia

Todo inició en el país galo, cuando la marca Alstom se hizo cargo de la primera flota compuesta por 59 convoyes. De hecho, el proyecto de este sistema de transporte fue posible gracias a un crédito de Francia. Alstom propuso que el tren se moviera con neumáticos y utilizó de referencia un modelo llamado MP 59, que ya circulaba en París en ese entonces y al terminar la producción llegaron a la capital desde Veracruz en 1968. 

¿Sabes cómo se conforma un tren del metro?

Nos hemos subido en muchas ocasiones a sus vagones, ¿pero sabemos a ciencia cierta cómo se conforma un convoy? Bueno, pues cada tren se compone de nueve carros, de los cuales seis son motrices, es decir, tienen tracción propia y ocupan las posiciones 1, 3, 4, 6, 7 y 9; el resto son catalogados como remolques, lo que significa que no cuentan con tracción. Según informa el Sistema de Transporte Colectivo, cada convoy puede transportar a poco más de 1,530 personas: 1,170 paradas y 360 sentadas.

La limosina naranja. Tomada de Twitter.

La cultura subterránea y la sala de cine en la estación Zapata 

Toda la red de este sistema de transporte podría considerarse una capital cultural. Desde sus inicios se consideró promover la cultura y las artes, pero esa idea evolucionó a niveles inimaginables. Hoy la mayoría de las estaciones cuentan con exposiciones temporales o incluso permanentes. Por ejemplo, están el famoso Túnel de la ciencia en La Raza y el Museo del metro en Mixcoac (cuenta con siete salas). Otro caso es el de la estación Zapata, que en 2017 inauguró una pequeña sala con 35 butacas y una pantalla de cuatro metros de largo por dos de alto. Ahí, los lunes, miércoles y viernes se ofrecen proyecciones gratuitas de cine mexicano a partir de las 16:00 horas. 

Hallazgos arqueológicos

La historia del metro también tiene su carga histórica: en la construcción de la línea 4 en 1978 justo donde se ubica la estación Talismán se descubrieron los restos fósiles de un mamut, el cual vivió en la Edad de Hielo y tiene entre 10 mil y 12 mil años de antigüedad. Este ejemplar mide cuatro metros de alto y puedes verlo en las instalaciones de la estación.

Los ecos del pasado. Tomada de: México desconocido.

¿Por qué el metro se detiene entre túneles en horas pico?

Esta tal vez sea una de las dudas más frecuentes. Un estudio de la UNAM realizado por investigadores del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) para optimizar el servicio, reveló que esto se debe a que en cada estación el metro debe detenerse entre 20 y 25 segundos para abrir sus puertas y permitir que las personas salgan y entren a los vagones. El problema es que en horas pico estos tiempos son imposibles de alcanzar y puede tomar de tres a 10 minutos cerrar las puertas, lo que genera caos en toda la red del metro.

Por: Gabriel Guajardo.

Buen humor y felicidad: ingredientes de una mejor salud

La risa es un remedio natural para la salud mental y la mejor medicina para aliviar el estrés. Según numerosos estudios médicos, un buen sentido del humor tiene diversos beneficios para la salud mental a corto y largo plazo.

Reír desencadena automáticamente cambios físicos y mentales positivos que ayudan a relajar la mente: mejora la ingesta de aire rico en oxígeno, lo que estimula al corazón, los pulmones y los músculos, mientras que el cerebro libera endorfinas, hormonas que provocan una sensación de placer y una mente relajada.

Además, la risa activa el mecanismo de respuesta al estrés: cambia el ritmo cardíaco y estimula la circulación sanguínea, lo cual permite experimentar una sensación de calma.

Iluminar con una sonrisa. Tomada de: Ethic.

Los pensamientos positivos son un refuerzo para el sistema inmunológico al conducir a la liberación de neuropéptidos, químicos cerebrales conocidos por combatir la ansiedad, el estrés y otras condiciones mentales relacionadas. Por si fuera poco, una buena carcajada hace que el cuerpo libere analgésicos naturales, aliviando así el dolor físico.

En resumen, la risa puede levantar el ánimo significativamente al reducir la ansiedad y la depresión, haciéndonos más felices.

¿De qué está hecha la felicidad?

Vayamos un paso más allá. Si un buen sentido del humor y una refrescante carcajada tienen sus ventajas, ¿qué pasará si logramos acercarnos a una sensación de bienestar más permanente

Sin duda, la felicidad es más profunda y duradera, por eso es importante concentrarnos en el sentimiento en sí, y hacerlo de manera constante. En otras palabras, impulsar la felicidad significa cultivarla a través de actividades diarias y patrones de pensamiento. Investigadores, médicos y psicólogos desentrañaron los elementos esenciales de la felicidad y este fue el resultado. La felicidad se compone de:

  • Gratitud. Para saborear los pequeños placeres de la vida; recopilarlos y agradecerlos puede ayudar a darle sentido a nuestra existencia. Llevar un diario de gratitud, donde se enumeren las personas, situaciones y objetos de aprecio entrena al cerebro a concentrarse en lo positivo.

    Conectar con los otros. Tomada de: El correo.
  • Contacto humano. Un metanálisis de 2017 encontró que la falta de conexiones sociales conlleva un riesgo comparable a fumar hasta 15 cigarrillos por día. Si bien las redes sociales son formas convenientes de mantenerse en contacto, al parecer se obtiene más felicidad de los encuentros humanos reales.
  • Dormir bien. El sueño y el bienestar están íntimamente relacionados. Un cerebro descansado mantiene la amígdala bajo control, con lo que reaccionamos de manera más racional y procesamos nuestros sentimientos de manera más efectiva.
  • Meditación. Está demostrado que meditar puede cambiar físicamente el cerebro para estar más abierto a la felicidad.

    Cuidar de nosotros mismos. Tomada de Orem.com
  • Autocompasión. Ser menos duros y autocríticos, y aprender a ser más amables con nosotros mismos, a perdonarnos por nuestros errores y fracasos.
  • Contactar con la naturaleza. Los investigadores han descubierto que estar al aire libre tiene un efecto profundo en nuestro cerebro. La naturaleza nos calma, disminuye la producción de hormonas del estrés y aumenta las emociones positivas. 

Un momento para ti mismo. Tomada de: GifImage.Net

  • Tiempo libre. Tomar descansos breves, incluso de unos pocos minutos, permite que el cuerpo “se reinicie”.
  • Mantenerse en movimiento. El ejercicio, sin importar la intensidad, mejora el estado de ánimo. Un estudio reciente encontró que el equivalente a una hora de actividad moderada al día reduce en 26% el riesgo de desarrollar depresión.
  • Aceptación. Aceptar las cosas que no podemos cambiar puede ser un paso desafiante hacia la felicidad, pero aprender a reconocer nuestra realidad sin emitir juicios nos ayuda a trabajar con la vida que tenemos, para poder encontrar satisfacción en ella.

Consejos para que tu campaña publicitaria tenga storytelling y sea exitosa

Vender contando historias

El publicista Howard Gossage dijo que “nadie lee los anuncios. La gente lee lo que les interesa, y a veces es un anuncio”. Eso lo aseguró en los años 60, cuando los anuncios publicitarios peleaban la atención del público en espacios delimitados en medios impresos, radio y televisión.

Hoy en día cientos de publicidades no solo siguen peleando en esos lugares, también luchan por atrapar tu mirada en buscadores y redes sociales, mientras tu interés está en lo que publican tus familiares, amigos o creadores de contenido. 

No es suficiente con que el comercial presuma las ventajas de tu servicio o producto, tampoco basta con que promueva un descuento inigualable, también es necesario que cuente una historia con la que empaticen o se sientan identificados los miembros de tu público objetivo, es decir, que los contenidos comerciales necesitan un storytelling.

Un mar de historias. Tomada de: The New York Times.

El viejo arte de narrar

¿Pero por qué destacan las historias en un mar de información? El arte de narrar se puede encontrar en todas las culturas primitivas y antiguas. En ausencia del lenguaje escrito, las culturas más antiguas usaban pieles de animales, paredes de cuevas, piedras, madera e incluso arena para dibujar, comunicar y preservar sus historias con imágenes y símbolos.

El guionista Robert Mckee asegura en su libro El guion que las historias nos llaman la atención porque todos los días buscamos una respuesta a la eterna pregunta: ¿cómo debería dirigir su vida un ser humano?

“Consumimos películas, novelas, obras de teatro y televisión en tal cantidad y con un apetito tan desmedido, que las artes narrativas se han convertido en la principal fuente de inspiración de la humanidad en su búsqueda del orden en el caos y de la coherencia interna de la vida, no solamente como ejercicio intelectual, sino dentro de una experiencia personal y emotiva. La ficción da forma a la vida.”

Robert Mckee.

Descubrirnos a través de las historias. Tomada de: Wall Street Journal.

Descubriendo el storytelling

El término storytelling fue formulado en 2003 por el académico comunicólogo Henry Jenkins para definir una nueva forma de contar historias con diferentes tipos de medios, métodos y puntos de vista. 

Se trata de un mensaje enviado desde muchos canales de comunicación, con diversos contenidos que se complementan entre sí y perfilan un mensaje extenso compuesto por varios elementos que interactúan. 

Según Jenkins, la narración transmedia puede referenciar a otras historias, motivos o personajes. En este contexto, el storytelling es una forma de comunicar una idea particular con el uso de la narrativa, enfocada principalmente en estimular la atención del receptor en la multitud de mensajes que le llegan.

Historias en el trabajo. Tomada de: Graphic Change Academy.

“Hazlo simple, pero significativo”

La frase es de Don Draper, el protagonista de la serie Mad Men, que se ubica en la transformación que vivió la publicidad de Estados Unidos entre los años 50 y 60 del siglo pasado.

La frase expresa que el mensaje debe ser sencillo para conectar fácilmente con la mayoría de tu público objetivo; sin embargo, esto no quiere decir que deba ser cualquier historia, sino que debe traer consigo un significado, un trasfondo que haya cambiado alguna percepción o idea fija del personaje principal (y, por tanto, consiga que el espectador considere esa nueva percepción).

Pero, ¿cómo lograrlo?

A continuación te presentamos algunos criterios para darle storytelling a tu campaña publicitaria.

  • La historia correcta. La historia debe representar el verdadero núcleo, la esencia, la razón de ser de tu empresa, producto o servicio, ya sea que trate sobre la cronología de la compañía, de las experiencias de sus miembros u otras partes interesadas.
  • El protagonista. Puede ser tu propia empresa, un producto o servicio, un miembro de tu compañía, un cliente o un personaje de ficción que sirva como vehículo para comunicar los valores de tu campaña publicitaria. 

Puedes usar como base los arquetipos que construyó el psicólogo Carl Jung: el inocente, el amigo, el héroe, el cuidador, el explorador, el rebelde, el amante, el creador, el bufón, el sabio, el mago o el gobernante. 

Cada uno de estos arquetipos, sus propias metas, miedos, debilidades y talentos, te pueden ayudar a descubrir qué tipo de personaje necesitas para tu campaña publicitaria.

Una historia que mueva emociones. Tomada de: Gareth Brown.

  • Estructura dramática. Toda historia debe tener planteamiento, desarrollo, conflicto y desenlace.
  1. El planteamiento es cómo era el mundo antes de la historia, por ejemplo, tu empresa funciona al 100%. 
  2. El desarrollo es que algo ocurrió en ese mundo que comienza a cambiarlo: llegó una pandemia y tu mercado se transformó. 
  3. El conflicto es que esos cambios generan un debate en el protagonista, como que la pandemia baja las ventas. 
  4. El desenlace es la resolución del problema: la empresa encontró que un producto que servía para tal cosa también servía para otros fines. El desenlace también debe traer como fondo un mensaje acorde a la esencia de tu empresa, por ejemplo, que la resolución del problema fue gracias al espíritu innovador de tu personal.  
  • Trama. Es la “carnita” con la que vas a llenar la estructura dramática. Según el guionista Blake Snyder existen 10 tipos de tramas: un monstruo en casa, el vellocino de oro, la lámpara maravillosa, un tipo con un problema, rito de iniciación, colegas que se necesitan el uno al otro, ¿por qué lo hizo?, el triunfo del tonto, soy un interno y superhéroes. Cada trama tiene su propia manera de desarrollarse y encontrar el desenlace. 
  • Entretenimiento y emoción. Los temas y conflictos deben estar alineados con tendencias actualizadas relevantes para tu público objetivo. Esto para que se sientan identificados con los problemas y se sientan intrigados hasta la resolución:
  1. Singularidad. Tu narrativa debe ser diferente de las historias de marketing de otras empresas.
  2. Concisión. Debes tener la capacidad de contar la misma historia con muy pocas oraciones.
  3. Simplicidad. Una trama que no sea compleja, sin tanto detalle para que el espectador sea un co-creador.

Con todos estos criterios ya puedes comenzar a escribir la narrativa de tu producto, servicio u oferta. Toma en cuenta los límites de caracteres o de tiempo que permitan las redes sociales para crear una campaña con storytelling que te haga destacar de los demás.

Por: Andrei Vásquez.

Alejandra Pizarnik: poeta entre adversidades y (des)amores

En los días en los que la melancolía nos visita, escribir puede ser un acto liberador que nos sirva para entendernos más o simplemente para poner en orden nuestras ideas y emociones. Eso lo sabía muy bien Alejandra Pizarnik (1936-1972), quien en sus diarios, prosas y poesías dejó plasmadas esas líneas con quienes muchos nos identificamos en algún momento de nuestra vida y que le dieron voz a lo que nuestra alma quería decir.

Tomar una buena dosis de poesía de Pizarnik es sumergirnos en un mundo sublime, amoroso, sexual, pero también depresivo, oscuro y místico. En él, la frontera entre la vida y la muerte es muy frágil; sin embargo, un torrente de pájaros, mares, flores, lunas, jaulas y otros símbolos terminan por embriagarnos y deseamos continuar viajando con ella.

Fragmento de “El despertar” de A. Pizarnik. Tomada de Pinterest.

 Las desventuras de Pizarnik

Pizarnik “habitaba con frenesí la luna”, quizá porque ese era un mejor refugio que el mundo hostil al que se enfrentó desde su infancia. Un lugar que en ese tiempo vivía la Segunda Guerra Mundial y aunque ella estuvo a salvo en Argentina con sus padres y su hermana, algunos de sus parientes fueron perseguidos y fallecieron en el Holocausto.

Vivir estos hechos ensombreció su infancia, pero eso no fue todo: sus mayores inseguridades se detonaron con las comparaciones que sus papás hacían de ella con su hermana mayor, la tartamudez, el asma y más tarde con su tendencia al acné y a subir de peso —que la hizo adicta a consumir anfetaminas para evitarlo— lo cual fue disminuyendo su autoestima y autopercepción.

A. Pizarnik y su familia. Tomada de Cervantes.es.

 Sexualidad y (des)amores

Su poesía muestra a una Pizarnik que, a pesar de ser tímida, por momentos era transgresora, atrevida y sensual. Además de ello, sus biógrafos no han llegado a una conclusión sobre su orientación sexual, pero por sus escritos se cree que era lesbiana o bisexual. Incluso se dice que su familia mutiló algunos de sus diarios por pudor, pero otros cuantos aún reposan en la Biblioteca de Princeton.

Por ejemplo, se dice que se enamoró —tal vez de forma platónica— de Elizabeth Azcona Cranwell, a quien conoció en el grupo de Poesía Buenos Aires.

“Para Elizabeth que sabe que las aventuras perdidas son: / una niña en busca de su nombre secreto / una muchacha corriendo detrás del amor (…) Prohibido olvidarse”.

Ilustración diversa. Tomada de Rev. El Humo

Por otro lado, mucho se ha hablado del vínculo de Pizarnik con la poeta Silvina Ocampo (esposa de Adolfo Bioy Casares). Se sabe que se conocieron en el estudio fotográfico de Sara Facio y que Pizarnik quedó fascinada con ella.

“Oh Sylvette, si estuvieras. Claro es que te besaría una mano y lloraría, pero sos mi paraíso perdido. Vuelto a encontrar y perdido. Al carajo los greco-romanos. Yo adoro tu cara. Y tus piernas y tus manos que llevan a la casa del recuerdo-sueños, urdida en un más allá del pasado verdadero.”

¿Por qué decidió partir?

No se sabe a ciencia cierta cuántos amores tuvo la poeta, lo cierto es que varios fueron platónicos y esto, junto con otros hechos como no lograr adaptarse a un trabajo estable —lo cual la llevó a tener carencias económicas—, así como haber dejado varios proyectos truncados (como sus dos carreras: Filosofía y Periodismo), la pérdida de su padre, no escribir como ella hubiera querido, sumado a su baja autoestima y a una fuerte depresión, la llevó a tener tres intentos de suicidio, logrando concretar el último.

“Que partió de mí un barco llevándome”. Tomada de Revista Haroldo.

“[…] Cansada de aquel amor que no sucedió / Cansada de mis pies que solo saben caminar / Cansada de la insidiosa fuga de preguntas / Cansada de dormir y de no poder mirarme / Cansada de abrir la boca y beber el viento / Cansada de sostener las mismas vísceras / Cansada del mar indiferente a mis angustias / ¡Cansada de Dios! ¡Cansada de Dios! / Cansada por fin de las muertes de turno / a la espera de la hermana mayor / la otra la gran muerte / dulce morada para tanto cansancio.”

Su muerte llegó a los 36 años, cuando tomó una sobredosis de pastillas de Seconal después de haber escrito un último mensaje en la pizarra de su estudio: “No quiero ir / nada más / que hasta el fondo”. Pizarnik partió a su mundo de ensueño, dejándonos uno de los más importantes legados literarios y una huella de quien fue en cada uno de sus poemas y escritos.

 

¿Debe borrarse la historia por ser ofensiva?

El crecimiento es una parte natural de la vida. Crecer no implica solo ser más alto, más viejo o la llegada de la calvicie; este proceso incluye también constante aprendizaje, maduración y reflexión. Asimismo, crecer y evolucionar no es algo exclusivo de los seres vivos; las ideologías cambian; las leyes se transforman; las mismas naciones se encuentran en un crecimiento constante (la mayoría), donde la historia juega un papel importante en ese proceso de aprendizaje.

La historia está para ser aprendida, analizada, cuestionada e incluso criticada, pero no para ser ignorada. La historia puede ser incómoda, vergonzosa, hiriente y básicamente negativa en todos los sentidos, pero también es una marca indeleble del camino que ha seguido una persona, un país o una civilización entera desde sus inicios hasta su eventual final. Y claro, ¿quién no quisiera eliminar de la memoria colectiva esa vez que le dijimos “mamá” a la maestra o cuando nos caímos en medio del Zócalo? Sin embargo, esos sucesos –por espantosos que hayan sido– no solo nos dejaron una lección, sino que nos hicieron crecer como individuos para así evitar repetirlos en el futuro, y si no, al menos tomarlos con más filosofía.

Abraza el aprendizaje del pasado. Tomada de: Pinterest.

La historia se repite

Existen muchas frases famosas, adjudicadas a distintos personajes históricos, donde el punto común es la importancia que tiene la historia para los eventos por venir. Es decir, que quien no aprende de su pasado, está condenado a repetirlo una y otra vez, de la misma forma. 

George Orwell lo ejemplifica (de un modo más siniestro) en su novela 1984 a través del totalitarismo y el control de la información con el fin de manipular las mentes del pueblo. Pero esa manipulación que, afrontémoslo, sucede diariamente a lo largo y ancho de los medios de comunicación masiva, parece ya no limitarse al acontecer actual, sino también a la erradicación sistemática de la historia mundial como una forma de no solo desviar la atención del individuo sino “esconder bajo la alfombra” el rastro de suciedad que carga consigo una entidad.

Un mundo nos vigila. Tomada de: Gifer.

El pasado es el pasado

Desde un tuit ofensivo que arruina carreras, hasta la destrucción de estatuas o monumentos históricos ligados a un acto bélico o movimiento separatista, el hecho de excavar en las ruinas del pasado con el único propósito de encontrar algo que no se ajuste a los valores actuales o a nuestro punto de vista, y usar eso como justificación, es no solamente irresponsable sino peligroso.

Todos cometemos errores. Seguramente al gobierno alemán actual le encantaría borrar cada indicio del Holocausto, o a Beyoncé esa foto “hulkesca” en el Super Bowl, pero si hacemos eso jamás podremos evolucionar o aprender de esos errores. Además, ¿quién decide qué debe irse y qué debe quedarse? ¿No es eso sesgar la información, información que debería ser verídica porque realmente sucedió?

Las caídas de la vida me enseñaron que soy capaz de levantarme. Tomada de: Videos virales.

En conclusión, no, la historia no debería ser modificada o eliminada solo por tratarse de un tema delicado y escabroso que es mejor evitar que afrontar. La realidad es que solamente así, mirando hacia atrás y reflexionando sobre el pasado, podemos avanzar, mejorar y, ultimadamente, evitar repetir esas atroces metidas de pata.

Secretos de la RAE: ¿nuestros antepasados envidiarían nuestras palabras?

Todos los días nos comunicamos con los demás, ya sea para cuestiones del trabajo, de la escuela o simplemente para echar chisme con nuestros amigos, familiares o pareja. Pero algo que nos parece tan cotidiano como hablar español llevó todo un proceso de transformación e incluso hoy en día nuestro idioma sigue cambiando con el ingreso de nuevas palabras y la modificación de otras.

¿Desde cuándo hablamos español?

Aunque sabemos que el castellano tiene sus orígenes en el latín, no existe un registro de la fecha exacta en que se empezó a utilizar como una lengua reconocida, pero los primeros escritos en castellano se remontan a los siglos IX y XI.

A pesar de que “dar a luz” a una nueva lengua no es un proceso que ocurra de la noche a la mañana, el impulso de altas autoridades puede acelerarlo, tal fue el caso del rey Alfonso X, quien a partir del año 1200 dio un realce al castellano al mandar a escribir obras originales en esta lengua y traducir otras cuantas.

Sin embargo, el camino para volver al castellano una lengua estándar aún recorrió otros cuantos siglos y sucesos importantes, algunos de ellos fueron:

  • Siglo XV: Antonio de Nebrija publicó la primera gramática sobre el castellano, y fue durante esta misma época cuando se terminó el proceso de unificación de dicha lengua en todo el país.
  • Siglo XVII: fue en este siglo cuando Miguel de Cervantes Saavedra publicó la primera parte de la famosa obra El Quijote, que además de destacar por estar escrita en el castellano de la época y de ser una de las más traducidas en todo el mundo, tiene un gran valor cultural al ser una historia que —de manera satírica/cómica— hace una crítica a la sociedad.

    Don Quijote y Sancho. Tomada de Tenor.
  • Siglo XVIII: exactamente en el año 1713 se fundó la Real Academia Española de la Lengua (RAE), este suceso fue el parteaguas que marcó el inicio del español contemporáneo.
¿Hablamos igual que nuestros antepasados?

Si has visto películas que se ambientan en épocas antiguas seguramente has notado que los personajes no hablan igual a como lo hacemos nosotros, esto ocurre porque las lenguas siguen evolucionando con el paso del tiempo de acuerdo con los hechos históricos que se presentan, así como con los cambios en la cultura y la sociedad.

Basta con echar una mirada al mundo actual en que las redes sociales y el mundo virtual nos han bombardeado y con ello ha habido un gran ingreso de palabras nuevas, como: “chat”, “online”, “emoticon”, etc.; así como la aparición de acepciones (modificaciones en el significado) de algunas palabras, como en el término “ladrillo” que además de su significado tradicional, ahora hace referencia a los primeros celulares que se distinguían por ser grandes y pesados.

Diccionario. Tomada de Gficat.

Algunos hechos históricos también marcan la llegada de nuevas palabras y los cambios en otras, uno de ellos fue la pandemia por COVID-19, en donde se añadieron acepciones y términos a la RAE, como: “hisopado”, “cribado”, “nueva normalidad”, entre otros.

De forma que, tan solo en el 2021 el diccionario de la RAE dio a conocer 11,425 nuevas entradas y 24,819 acepciones. No cabe duda de que el lenguaje —al igual que los procesos en la vida— es cambiante y no deja de sorprendernos con nuevas modificaciones.

Si quieres conocer más secretos del español en una charla amigable entre colegas, solo da clic aquí para escuchar un nuevo episodio de Ñoñerías de la Lengua, el podcast de 360 Agencia Editorial.

 

Catar 2022: la copa mundial de la opresión y la esclavitud

La Copa Mundial de la FIFA es un negocio. Vaya, todo el futbol —y por extensión el deporte profesional— se trata de dinero y no de la gloria por la victoria o el honor de competir. No obstante, los mundiales, en particular, son poco más que suntuosos ardides publicitarios, políticos y comerciales que canalizan cantidades grotescas de dinero y recursos provenientes de millones de aficionados alrededor del planeta, directamente hasta los bolsillos de unos cuantos funcionarios.

Y aunque este ha sido siempre —o casi siempre— el caso, nunca antes el tráfico de influencias, la corrupción y el cinismo rodeando la organización de un torneo futbolístico de alto nivel había sido tan evidente como en Catar 2022: un país con prácticamente nulo legado futbolístico, cuya selección nacional jamás se había clasificado a una copa del mundo y donde el único acercamiento al deporte se había dado a través de las inversiones multimillonarias en clubes de élite.

Futbol: ¿dinero o gloria? Tomada de: Público.

Sí, la elección de Catar como nación anfitriona sigue (hasta cierto punto) el discurso de la FIFA por “ampliar” el panorama de la competencia e integrar cada vez más países dentro de la organización; básicamente volver más global un deporte que se juega y se mira en todo el planeta. Así pues, en este milenio hemos tenido mundiales en Corea y Japón, Sudáfrica y Rusia (ufff), siendo el torneo de este año el primero que visita el “mundo árabe” y la constantemente problemática región del Oriente Medio

Pero aunque el secretario general del comité organizador, Hassan Al-Thawadi, ha declarado que “el propósito de estos eventos es permitir que personas de todo el mundo visiten un país nuevo y experimenten de primera mano su cultura y costumbres”, cuando se trata de una nación sumergida en la opresión, la intolerancia, la esclavitud y el desprecio de los derechos humanos básicos, es momento de empezar a preguntarnos si todo eso vale la pena por 90 minutos de futbol. 

Sangre, sudor y lágrimas

Múltiples fuentes, incluyendo The Guardian, la ONU y Human Rights Watch han reportado que más de 6,500 trabajadores inmigrantes, la mayoría provenientes de Nepal, India, Bangladesh y Pakistán, han perdido la vida desde el inicio de la construcción de nuevos estadios, carreteras y hoteles en 2010.

¿Esclavos para el futbol? Tomada de: Vadot.

Las muertes, ocasionadas por las deplorables condiciones laborales y de vida a las que estos trabajadores han sido expuestos, se suman al trato infrahumano que reciben estos inmigrantes (en un rol cercano al de esclavos), a quienes se les rehúsan los pagos y se les pone a trabajar en condiciones inseguras e insalubres. Claro, el gobierno catarí no ha perdido tiempo en dictaminar la mayoría de esos decesos como “muertes naturales”… derivadas de infartos y cansancio por pasar más de 12 horas diarias construyendo una carretera en medio del desierto a una temperatura superior a los 50°C.

En Catar todos son bienvenidos, excepto…

Cualquier miembro de la comunidad LGTBQ+, claro, así como toda persona a quien le guste beber una cerveza en el estadio. Ah, y mujeres solas, de preferencia abstenerse. Lo mismo aquellos que tengan planeado cualquier tipo de protesta contra el impacto ambiental del evento o la religión musulmana. De hecho, bajo el artículo 136 del Código Penal de Catar, cualquiera que proteste o se manifieste públicamente sobre temas como corrupción, cambio climático o derechos humanos durante el torneo, se hará acreedor a una multa de 25 mil dólares.

Activistas protestan en el Museo de la FIFA antes del mundial de Catar. Tomada de: Yahoo.

Durante la Copa Mundial FIFA 2022, un torneo deportivo que —supuestamente— promueve el amor, la paz, la inclusión y el estar todos unidos por una misma pasión, los asistentes no solo no podrán tomar alcohol o demostrar su afecto públicamente, ni tendrán la libertad de ir y venir a placer o expresarse abiertamente sobre temas controversiales, sino que además presenciarán un espectáculo orquestado por funcionarios cargados de corrupción, en estadios mausoleos construidos con la sangre, y sobre los cuerpos, de miles de obreros mal pagados, malnutridos y olvidados.

Que rueden las cabezas y que ruede el balón.