Bitcoin inició el fuego (siempre estaba ardiendo)

¿Recuerdan hace un par de años, durante el apogeo de la pandemia, cuando de lo único que se hablaba en el mundo –además de los estragos del honorable Coronavirus– era de Animal Crossing, las carreras de canicas de Jelle’s Marble Runs y Bitcoin? 

Fue en 2020 cuando Bitcoin –y la mayoría de las criptomonedas– tuvieron un despunte descomunal ocasionado, en parte, por la incertidumbre financiera que se vislumbraba una vez terminase la pandemia (y que hoy nos saluda en la forma de una muy amena inflación). 

Carrera de canicas. Tomada de Tumblr.

Claro, si las criptomonedas prometían estabilidad, seguridad y cero devaluación, lo lógico sería transformar todos nuestros ahorros en un puñado de Ethereums o Dogecoins, ¿no? Ilusiones y estafas piramidales de lado, esa explosión en la demanda de criptomonedas, la cual, a su vez, incrementó su valor, trajo consigo algo más que el nacimiento de los “Crypto Bros” y la gran escasez de procesadores del milenio (y de tarjetas gráficas, Teslas, consolas de videojuegos, etc.), también fue el momento en que las criptomonedas se convirtieron en un peligro más al medio ambiente, y otro factor directamente relacionado con el calentamiento global.

Heigh-ho Heigh-ho

We dig dig dig dig dig dig dig in our mine the
Whole day through
To dig dig dig dig dig dig dig is what we really like to do
It ain’t no trick to get rich quick

Como bien lo dijeran Gruñón, Feliz, Tímido y los demás enanos, no hay un truco para hacerse rico rápido (aunque las “cripto” parecieran serlo); el secreto es cavar y minar, minar, minar, minar el día entero y sin descanso. “Minar”, en el mundo tecnológico, se refiere a correr programas especializados capaces de resolver ecuaciones complejas y “desfragmentar” los códigos que, a la postre, se convertirán en criptomonedas. 

Pero hoy no vamos a hablar de cómo es que se producen estas divisas virtuales, ni la diferencia entre cada una. Ni siquiera debatiremos el sentido o propósito de su existencia. Hoy nos enfocaremos en un dilema de mucha mayor importancia: el daño que estos cachivaches inverosímiles causan en el planeta.

Criptomonedas. Tomada de Profesionistas.org

De acuerdo con un estudio, hoy en día la energía utilizada por los millones de máquinas conectadas trabajando día y noche en la recolección de Bitcoins está a la par de la empleada por Suecia. Sí, todo el país escandinavo usa la misma energía que un montón de procesadores resolviendo ecuaciones. Además, se reporta que la práctica del mining ha acabado con el ahorro energético generado por los autos eléctricos en todos los años que han sido comercializados. 

Desafortunadamente eso no es todo, en vista de que la mayoría de las redes eléctricas en zonas urbanas no están diseñadas para soportar la intensa demanda energética de los (en su mayoría) laboratorios clandestinos de “cosecha”, dichas operaciones han tenido que recurrir a métodos menos convencionales de producción energética: plantas –abandonadas– de carbón.

Insertar chiste obligatorio con la palabra “carbón”

La generación de una sola criptomoneda requiere cantidades absurdas de electricidad. Pero, aunque el simple hecho de tener una máquina encendida 24/7 es razón suficiente para incrementar la temperatura del planeta, el hecho de que los grupos y “empresas” de mining empleen auténticas plantas de carbón, las cuales de por sí son ya obsoletas y representan un claro riesgo para la salud de las personas y el medio ambiente debido a las emisiones de dióxido de carbono y otros gases nocivos, es doblemente insultante.

¿Contaminación por criptomonedas? Tomada de News 2022.

Hoy, a pesar de que la burbuja de las criptomonedas parece haber estallado y el inevitable crash impactó la vida y economía de millones de personas, Bitcoin & co. siguen claramente vivas. Mientras haya demanda habrá oferta, después de todo. Y a pesar de que muchas compañías especializadas en cripto han abogado por buscar alternativas más “sustentables” en cuanto a su producción/necesidad eléctrica, la realidad es que esta es una de esas cosas innecesarias en el mundo, cuya desaparición causaría más bien que mal y donde el único motivador detrás de toda esa artimaña de muchos niveles es –como en todo– la avaricia humana.

El dilema de la propiedad intelectual y el derecho a la cultura

El año pasado la escritora Fernanda Melchor se quejó en Twitter de que la gente comparte sus libros en archivo PDF en lugar de comprarlos. Esto hizo explotar las redes sociales porque el formato digital se ha convertido en las nuevas fotocopias que se pasan de mano en mano (y quien no haya leído un PDF que tire la primera piedra).

Fernanda Melchor está en todo su derecho de defender la propiedad intelectual de sus libros. La Ley Federal de Derechos de Autor explica en su artículo 27 que el titular de los derechos de una obra puede autorizar o prohibir que su novela se reproduzca en copias digitales. 

De hecho, esta Ley no solo protege a Melchor, cuya obra está publicada en una editorial importante, también resguarda los derechos de cualquier persona que fije su obra en algún soporte material, incluidos los medios electrónicos. No importa si la persona autora no registra su obra o no está publicada en una editorial, la ley también protege obras inéditas y divulgadas, es decir, aquellas que ya fueron dadas a conocer al público incluso de manera parcial. 

La era de los PDFs. Tomada de Tenor.

La discusión alrededor del tuit de Fernanda Melchor fue la punta del iceberg de un debate más amplio sobre si compartir PDFs afecta a las editoriales y por lo tanto a las y los autores, o si más bien es una manera de divulgar el conocimiento, tal y como era antes prestar un libro. 

Una industria en peligro

Hay que decir que cuatro de cada 10 libros que se consumen en México son piratas, o sea que esos ingresos no benefician a las editoriales ni a los autores ni a los diseñadores, de acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. En el ámbito digital la cifra es aún mayor: uno de cada dos libros que se leen en computadoras y dispositivos son copias ilegítimas. 

En los ensayos Más allá del Derecho de Autor, compilados por Alberto López Cuenca y Renato Bermúdez Dini, se explica que “la industria del libro ha decrecido de manera drástica en los últimos dos años”, con un descenso de 24.87% en libros registrados con ISBN y 14.03% menos editoriales. 

Derechos de autor. Tomada de Javier Villegas.

En 2021 la Ley General de Bibliotecas obligó a las editoriales a entregar seis ejemplares de todas su obras a tres bibliotecas de la Ciudad de México para que la gente pueda leerlas, y de inmediato reaccionó la Cámara de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) pidiendo eliminar esa obligación.

Luego de meses de litigio, la Suprema Corte le dio la razón a la industria editorial y las bibliotecas podrían enfrentar multas millonarias si ponen nuevos títulos a consulta pública, con el argumento de que esto violaría los derechos de autor de las y los escritores.

Aunque este fallo de la Corte solo aplica para la Biblioteca México, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Congreso, la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) considera que esta resolución es el pretexto que necesitaba la industria editorial para denunciar a otros espacios de consulta que tengan ejemplares de sus novedades.

La magia oculta de las bibliotecas. Tomada de letitplot.

La R3D y otros sectores de la opinión pública pusieron sobre la mesa el derecho a la cultura y al acceso a la información, así como el papel de las bibliotecas en la difusión del conocimiento, como daños colaterales de defender a ultranza la propiedad intelectual. 

En defensa del PDF

En su ensayo El debate de la piratería y el acceso a productos culturales, Andrea Poulain menciona que los debates sobre derechos de autor “suelen dar vueltas alrededor de las publicaciones de ficción, pero pocas veces tocan el ámbito académico (donde los libros no los pueden comprar ni los mismos profesores, que viven de fotocopias y dejan fotocopias a sus estudiantes)”.

También explica Poulain que no se puede generalizar que toda aquella persona que “piratea” un libro es un ladrón porque “caben grupos enteros de profesores y alumnos que vivieron a base de copias, impresiones de PDFs y quizá una copia en una biblioteca que todo el mundo peleaba”. Las razones por las que se comparten copias ilegítimas de los libros “terminan y empiezan con la situación económica de una persona y el difícil acceso a la cultura o a textos académicos”.    

¿Libros y PDFs piratas? Tomada de El definido.

Si bien la ley protege que nadie saque provecho de la obra que alguien ya ha divulgado, incluso sin necesidad de registrarla, sin que esté publicada bajo un sello editorial y aunque solo se haya publicado en una página de internet, también hay que considerar el derecho a la cultura y a la información, cuestionar si quien comparte un PDF lo hace con fines de lucro, si el sitio web de descarga obtiene beneficios comerciales, o si se hace para divulgar el conocimiento, y vale la pena preguntarse si este comportamiento debería ser castigado. 

La industria editorial se enfrenta a amenazas que merman sus ganancias, es cierto, pero quizás algunas de esas amenazas podrían ser canales para crear nuevos lectores (o evitar que disminuyan), lo cual a largo plazo sería en su beneficio. O para decirlo en otros términos: evitar que la gente lea quizás no sea la manera más astuta de conseguir que se compren más libros.

Por Andrei Vásquez.

El marketing aspiracional es ahora “inspiracional”

Hace no mucho tiempo, sin duda ya entrados en el siglo XXI e incluso un poco antes, el marketing y la publicidad tomaron una ruta distinta a la que habían seguido por décadas, es decir, anunciar, promover y vender productos mediante comerciales simples y directos donde el enfoque estaba, precisamente, en el producto y sus características y no mucho más; el mensaje era “compra” y la comunicación se daba de manera unidireccional a través de un spot en la tele o la radio, o un print en revistas y el periódico (¿los recuerdan?).

En fin, con la llegada del nuevo milenio y el adviento de frescos e innovadores medios de comunicación como los smartphones, las redes sociales, el email, los SMS y, por supuesto, internet, los anunciantes tuvieron que cambiar/evolucionar sus estrategias para no solo llamar la atención de un público cada vez más informado y bombardeado por publicidad en todo segundo, sino también hacer que su marca sobresaliera en un panorama altamente competido y globalizado.

Bombardeo en redes sociales.

La solución a esto fue el marketing aspiracional, es decir, la implementación de mensajes patrocinados, product placement y, prácticamente cualquier tipo de contenido publicitario endosado por una celebridad (o modelo o personaje extremadamente atractivo) que llevara al mortal promedio a enamorarse del producto, no por sus bondades, sino por la imagen de “éxito” y glamour proyectados por la marca. 

Los rizos de Bárbara Mori aprueban este shampoo

De Rihanna en las campañas de Puma y Matthew McConaughey manejando un Lincoln, hasta Pedrito Sola anunciando mayonesa McCormick Hellmann’s, a través del marketing aspiracional se buscaba construir la idea de la marca “premium” y vender la ilusión de que tomando Pepsi seríamos tan populares y cool como Michael Jackson. Y aunque el patrocinio de celebridades continúa siendo una práctica común en el mundo de la publicidad –basta con ver las decenas de comerciales protagonizados por Stephen Curry y Chris Paul– hoy en día la estrategia es no romantizar esos mensajes ni prometer la luna y las estrellas en una bolsa de Doritos, sino centrar la comunicación en un plano más “realista” y empático, o inspiracional.

Anuncio de Taylor Swift.
No estamos en el mismo barco

En medio de una crisis económica y sanitaria, cuando la mayoría de las personas buscan sobrevivir y no gastar millones en lujos innecesarios; cuando casi todo el mercado se compone por consumidores 2.0 (o hasta 3.0) con acceso a todo tipo de información en cuestión de segundos; cuando la pandemia de COVID-19 nos demostró que –definitivamente– no estamos todos en el mismo barco, y que mientras unos pasan su confinamiento y la actual recesión con toda comodidad en sus mansiones, otros tenemos que lidiar con la subida del precio de las tortillas; hoy no necesitamos anuncios derrochadores (que además se pueden saltar con VOD o evitar mediante streaming), sino información real, fidedigna y consejos que nos presenten los verdaderos beneficios de un producto, en lugar de quién lo usa y a qué isla griega lo llevó.

“Ser demasiado ‘aspiracional’ es ahora considerado casi repulsivo por la generación Z, quienes en respuesta han optado por usar plataformas como TikTok” –Geraldine Wharry, pronosticadora de tendencias.

Una invitación a comer pizza.

Hoy las marcas se inclinan por los influencers como voces autorizadas para comunicar sus mensajes de una manera (hasta cierto punto) más auténtica y natural, pues es más fácil relacionarse con una persona de la misma edad, viviendo en condiciones similares, que usa un producto en su vida cotidiana porque realmente cree y confía en él. 

La publicidad actual no debería presionarnos a “ser mejores”, a vivir como millonarios, a ser populares y carismáticos, cuando la realidad es que todos hacemos lo que podemos por sobrevivir, damos nuestro mejor esfuerzo por simplemente existir y llevar una vida tranquila y en paz, y si ese producto nos ayudará a ahorrar dinero o a hacer feliz a nuestra familia, pues eso es más que suficiente.

¿Cuál es la famosa cultura del crunch?

En los días en que estamos aburridos o simplemente queremos despejarnos o divertirnos, un videojuego puede ser la opción para sumergirnos en una realidad alternativa. Pero en esos momentos jamás nos pasa por la mente todo lo que hubo detrás del invento de ese videojuego.

Tal vez no sabías que los realizadores trabajan sin descanso durante jornadas extenuantes para lanzar los videojuegos en las fechas acordadas, esta práctica se conoce con el nombre de crunch y hoy en día aún es usada por muchos estudios de videojuegos. Estos agotadores periodos de trabajo pueden extenderse por semanas, meses, ¡o incluso años!

Tomada de Mundo ES.
Esto no se acaba… hasta que se acaba

Cuando hay un evento en donde se debe presentar un videojuego o la fecha de lanzamiento se acerca, la empresa decide que hay que dedicar más horas de trabajo a alcanzar la meta, en ocasiones es una orden para los empleados o bien, se deja a elección de cada uno. Aunque el tiempo de trabajo a veces llega a ser de 80 a 100 horas a la semana, la mayoría de los inventores decide aceptarlo (a pesar de que algunas empresas no pagan esas horas extras).

Si te preguntas qué es lo que lleva a los miembros del equipo a tomar la descabellada decisión de trabajar sin descanso alguno, la respuesta es que en esta industria el crunch ya se ha normalizado e incluso se considera una oportunidad para destacar del resto.

Tomada de yorokobu.

En otros casos, las compensaciones económicas son lo que motiva a los trabajadores. También la presión social influye, pues ver a los compañeros laborando fuera de su horario hace que el resto del equipo se sume a la causa, ya sea por solidaridad o para evitar posibles problemas.

Las consecuencias del crunch

El descanso y la desconexión son fundamentales en cualquier empleo y no tenerlos puede traer graves consecuencias. En el caso de los realizadores, se ve afectada su salud física y/o psicológica. Varios trabajadores han reportado de forma anónima no tener energía por la falta de sueño, presentar cambios de humor y niveles altos de estrés. Algunos de ellos incluso se han dado de baja en la industria de videojuegos.

Además, el cansancio excesivo provoca que algunos videojuegos tengan errores, ya sea en los códigos del juego, el arte, los diseños o en cualquier otra área del desarrollo.

Tomada de TierraGamer.

Para muestra de lo anterior, basta con echar un vistazo a una entrevista realizada por Gameinformer a Krzysztof Nosek, uno de los responsables de Call of Juarez: The Cartel (2011), quien aseguró que el fracaso de este juego fue provocado por el crunch:

“Teníamos el entusiasmo y la dirección para crear un buen juego, pero simplemente no había suficientes horas durante el día para encajar todo (…) Por agotamiento cometimos errores estúpidos que requerían más parches más adelante. Perdíamos los estribos fácilmente y en algún momento desarrollamos una actitud bastante surrealista hacia el proyecto en su conjunto.”

Los casos más conocidos 

Apenas en años recientes se ha escuchado más del crunch, pero es un tema que se dio a conocer desde 2004, cuando la esposa de un desarrollador de Electronic Arts presentó quejas en una carta anónima.

De acuerdo con datos de Business Insider, algunas de las empresas que han estado envueltas en esta polémica en los últimos tiempos son: Epic Games con Fortnite, Rockstar Games con Red Dead Redemption 2 y nuevamente Electronic Arts con Anthem.

Tomada de Gfycat.
¿Algún día acabará el crunch?

El crunch existe por varias causas, las principales son: la duración, el nivel de producción del videojuego, las fechas de entrega y la falta de organización, así como una cultura en la que las horas extras de trabajo son vistas como algo positivo.

Cambiar esta situación es complicado; sin embargo, muchos trabajadores no estaban conformes con ella y por eso crearon la iniciativa Game Workers Unite UK, la cual se convirtió en 2018 en un sindicato que busca poner fin a las horas extra no remuneradas, mejorar la diversidad, la inclusión y establecer salarios justos.

Se trata de un largo camino por recorrer y a pesar de que en muchas empresas no se han cumplido al cien por ciento los objetivos, la iniciativa ya ha dado sus primeros frutos y varias plataformas de reclutamiento ya se han afiliado a la campaña de Game Workers Unite.

Cubrebocas: el nuevo accesorio de moda

Años atrás no hubiéramos creído que las situaciones que nos presentaban algunas películas de ciencia ficción futurista —en las que todos usaban mascarillas y caretas por causa de un virus desconocido— podían hacerse realidad. Sin embargo, la pandemia por COVID-19 nos adentró a ese mundo diferente en donde no podemos salir a la calle sin llevar puesto un cubrebocas.

En los últimos tiempos no es solo una medida de prevención, sino que se ha convertido en un accesorio de moda y es un gran negocio para las personas emprendedoras, pequeñas empresas, artesanos; también para marcas reconocidas como Gucci, Versace, Dior, Grupo Inditex, etc., e incluso ha llegado al mundo de las pasarelas y a eventos de celebridades.

“Dependiendo del mes va cambiando la demanda de productos, los modelos invernales de noviembre a enero, los modelos de telas finas y personalizados para fiestas en diciembre, los de flores y colores en primavera.”- Fabiola Bautista, diseñadora.

Tomada de MediaLab.
 Una lucha por la aceptación

De acuerdo con César Guadarrama, sociólogo de la UNAM, en un principio algunas personas se negaban a usar cubrebocas en todo momento y hasta se denunció como una manera de censura simbólica, con el movimiento: “nos quieren callar”.

Todo dio un cambio de 180 grados cuando salieron diferentes diseños que modificaron la mala percepción que se tenía de su uso. Así, las decoraciones divertidas o cool lo convirtieron en un accesorio aceptado.

Diseños diversos

Hay mascarillas para todos los gustos: con los escudos de tu equipo favorito si eres apasionado del futbol; con tus personajes de Disney preferidos, desde las típicas princesas hasta los héroes y villanos de las películas de Pixar y Marvel; de flores, perritos, gatitos, etc.

En el 2020, la marca de ropa Scappino utilizó las telas sobrantes de sus camisas y playeras para crear cubrebocas, Gucci y Chanel donaron mascarillas para el personal médico y el diseñador francés Jean Paul Gaultier, bajo el lema “Protect yourself, create yourself”, agregó plumas, piedras y otros elementos que le dieron un toque original a los cubrebocas, pero sin importar su exótica decoración, siguen conservando su función principal: proteger contra el coronavirus.

El cubrebocas más caro del mundo.

Los precios varían, pero hasta ahora, el cubrebocas más caro y lujoso es el creado por Isaac Levy —de la casa joyera Yvel— para un multimillonario chino. Está hecho de 250 gramos de oro puro de 18 kilates y tiene más de 3,600 diamantes naturales, ¡vale aproximadamente 1.5 millones de dólares!

 Los Grammy 2021

A pesar de que la pandemia no ha terminado, este año la alfombra roja recibió —con ciertas restricciones y medidas de higiene— a los nominados al Grammy, quienes lucieron sus mejores atuendos, complementados con el diseño de sus mascarillas.

Taylor Swift, Billie Eilish y Harry Styles robaron cámara al combinar su cubrebocas con el resto de su outfit. Beyoncé también combinó el tapabocas con su ropa, pero de manera más discreta. Swift, quien por tercera vez ganó el Grammy a Álbum del año, usó un cubrebocas bordado con flores, con un diseño que se acopló al de su vestido.

Taylor Swift y Harry Styles en los Grammy 2021.

Así fue como el cubrebocas, que en un principio tuvo la única finalidad de protegernos del COVID-19, se convirtió en un glamuroso accesorio con miles de diseños en todo el mundo, además de sacar de la crisis económica a empresas y emprendedores.

La importancia de llamarse target

De acuerdo con el diccionario Oxford, target puede significar varias cosas: 

  1. Una persona, objeto o lugar seleccionado como objetivo de un ataque.
  2. Una marca o punto al que alguien dispara o apunta, o sea, una diana.
  3. Un objetivo o resultado hacia el que se dirigen los esfuerzos.
  4. Una persona o cosa contra la cual se dirigen o pueden dirigirse críticas o abusos.
  5. Como verbo, seleccionar como objeto de atención o ataque, o bien, apuntar o dirigir algo.

Tratándose de marketing de contenidos, la definición 3 es la indicada para referirnos al target, el público hacia el que nos dirigimos para ofrecer nuestros productos o servicios —aunque en ocasiones “apuntamos” y lo “atacamos” con mensajes.

(Tomada de: CRM impulsa).
Target a la vista

El target son todas las personas —u organizaciones— que podrían interesarse por lo que ofrecemos; por lo tanto, hay que conocerlas muy bien, saber su género, rango de edad, estado civil, nivel socioeconómico, profesión, nacionalidad, perfil digital, gustos, aficiones e incluso lo que les preocupa o les molesta.

Toda esta información nos permitirá definir cómo comunicarnos con este público, qué lenguaje utilizar para llamar su atención, lograr identificación, fidelidad y, por supuesto, mayores ingresos.

Pero, ¿cómo hacemos para obtener estos datos?, lo más lógico es preguntar directamente por medio de encuestas. En la actualidad también hay toda una gama de herramientas tecnológicas que nos permiten averiguar lo que queremos para conocer mejor a nuestro target: Google Trends, Twitter Analytics, Facebook Analytics…

(Tomada de: es Marketing Digital).
Buyer persona: la evolución

Con objeto de planear y redactar los contenidos más precisos para nuestro target, el marketing ha avanzado a un concepto de vanguardia: el buyer persona, que es la creación de un personaje que encarnará al público objetivo. 

Así vamos armando nuestro “Franken-target”. Le ponemos nombre y además de describirlo físicamente a partir de la información básica que todo target debe tener, le damos sentimientos, preocupaciones, motivaciones, metas de vida.

Una vez que creamos una o varias buyer personas que representen a nuestro target —no demasiadas para no perder el objetivo— les damos vida por medio del storytelling, hacemos para ellas historias y experiencias que el público ame y quiera emular o recuerdos que anhele revivir.

(Tomada de: Full Office).
Historias de target

El chico soltero que decora maravillosamente las paredes de su habitación dándole una nueva vida a su espacio íntimo; la pareja de edad madura que ante el nido vacío adopta una mascota y la lleva de viaje en el auto de sus sueños; la mujer multitask que se da el lujo de disfrutar un rato de ocio con una humeante taza de café en sus manos…

Son historias sencillas e inspiradoras que un creador de contenidos puede construir para que los respectivos targets de cada empresa o negocio se den la oportunidad de consumir sus productos y servicios en un intercambio de ganar-ganar.

 

Diseño democrático y pequeñas historias: así es la narrativa de IKEA

 “La vida es como armar muebles de IKEA: es difícil entender cuál es el punto; no puedes juntar las piezas, siempre falta alguna parte esencial y el resultado final nunca es el que esperabas”.

Isn’t it great be Swedish, R. Fuchs

Es poco común que una compañía de venta por catálogo decida que su misión central es la de cambiar el mundo, pero ésa es la base de la cultura corporativa en IKEA, “crear un mejor día a día para la mayoría de las personas”. Esta idea, que desde una visión cínica podría parecer poco más que una frase vendedora, ha sido fundamental no sólo para el desarrollo del modelo de negocios que la consolidara como una de las marcas más valiosas a nivel mundial, sino que fue la base de una legendaria restructuración a principios de la década del 2010 que, por medio del storytelling, salvó a la tienda de caer en el olvido.

 

La razón está en las raíces

Su pintoresca historia de origen es uno de los mayores orgullos de la tienda. IKEA nació de la imaginación de Ingvar Kamprad, un chico sueco que, habiendo nacido durante una fuerte depresión económica, creció con los valores del ahorro, el ingenio y la resiliencia como las máximas virtudes: en épocas duras nada se gastaba, ni siquiera el tiempo.

Habiendo pasado su niñez ideando pequeños negocios que ayudaran con las finanzas familiares, a los 17 años vio la oportunidad de comerciar por correo todo tipo de pequeños productos que hicieran más fácil la vida de las comunidades vecinas, frecuentemente aisladas por el paraje hostil de su provincia natal, Smaland: por medio de IKEA —un acrónimo de su nombre y las iniciales de la granja (Elmtaryd) y la villa (Agunnaryd) donde creció— vendía semillas, relojes, lápices, medias, pescados y hasta decoraciones navideñas.

La llegada de IKEA

Para 1948, Ingvar decidió aprovechar las pequeñas fábricas de mobiliario de la región e incursionó en el mercado de los muebles, siempre teniendo en mente el público al que deseaba llegar: sus vecinos smalandianos, gente práctica y frugal que valoraba ante todo la capacidad de aprovechar los recursos de manera ingeniosa, los precios bajos, la alta calidad, y que nunca tolerarían el desperdicio.

En 1953, habiendo vencido con colaboraciones y alianzas la hostilidad de otros negocios que intentaban boicotearlo, abrió su primera tienda física para que posibles clientes, aún escépticos, pudieran comprobar que sus precios bajos no estaban peleados con la calidad de sus materiales.

Ese mismo año encontró una manera de bajar aún más sus costos de producción y aumentar el cuidado y calidad de sus envíos al empacar todos sus productos desarmados y embalados de forma plana: si bien era un movimiento arriesgado que requería que los compradores armaran por sí mismos el mueble deseado, también permitía eliminar de la ecuación la costosa cadena de ensamblaje, permitiendo invertir en mejores materiales y bajar aún más sus precios finales. Era cuestión de tiempo antes de que Ikea se volviera un fenómeno mundial.

Una crisis de identidad (global)

Casi 60 años después, la tienda se enfrentaba al estancamiento. En 1975 habían llegado a Canadá, en 1980 a España, en 1985 a los Estados Unidos y en 1987 al Reino Unido: sus gigantescas tiendas de diseño laberíntico requerían regalar a los visitantes un mapa a la entrada para guiarlos por sus pasillos, su cafetería y sus centros de exhibición.

Si bien la novedad solía ser recibida con una mezcla de emoción y cierta reticencia, con los años se habían posicionado, para bien y para mal, como una marca barata y un tanto excéntrica de muebles de diseño moderno —quizás en exceso— y, al ser auto armables, se les asociaba con una cuestionable calidad, algo que solo un universitario o una pareja joven de pocos recursos compraría.

Buscando un nicho

Incluso sus más icónicos anuncios de fin del siglo XX, como “Dining Room Table” —el primer anuncio protagonizado por una pareja gay en ser transmitido en la televisión abierta de los Estados Unidos—, “Chuck Out Your Chintz” —que instaba a los ingleses a olvidarse de sus abigarrados gustos para darle una oportunidad a la modernidad escandinava—,“The Lamp”  —dirigido por Spike Jonze y ganador del Lions Grand Prix en Cannes— o “Stop Being So English” —que pedía nuevamente a los ingleses que abrieran su mente a nuevas posibilidades, esta vez en más de un sentido— parecían tener poco efecto en la manera en que se percibía la marca.

No importaba si las campañas trataban de ser divertidas, arriesgadas, curiosas o innovadoras, seguía habiendo una barrera de identificación entre el comprador y los productos: puede que en tu cabeza siguiera sonando “You will always find me in the kitchen at parties” semanas después de ver el anuncio, pero difícilmente eso afectaría tu decisión de dónde comprar tu próxima alacena, sillón o cortinas. La marca no lograba ser memorable y se enfrentaba a un declive lento, pero innegable.

Un mejor día a día

En Reino Unido, ya bajo un nuevo equipo de gestión, IKEA encargó un estudio independiente que cubriera tanto a fanáticos de la marca como a detractores, detectando puntos débiles altamente preocupantes: el problema no era la calidad, durabilidad o diseño de los muebles, sino un grave deterioro de imagen.

 La recuperación no fue fácil. El equipo de mercado decidió ir a Suecia, específicamente a Älmhult, para tratar de entender de qué se trataba la marca, qué diferenciador tenía para ofrecer. Y fue entrevistándose con Ingvar Kamprad, recorriendo las oficinas y el museo que conserva las memorias tempranas de la tienda, que entendieron que la frase clave

“crear un mejor día a día para la mayoría de las personas”

se refería al impacto que los pequeños cambios en el hogar pueden tener en la vida diaria y, en última instancia, en la felicidad personal, familiar y social. Con esto en mente, reelaboraron su metodología.

Los cuatro puntos clave de Ikea

  1. Precios tan bajos que la mayor cantidad posible de personas pudieran pagarlos
  2. Distribución accesible, que podría expandirse gracias a las ventajas del comercio electrónico
  3. Rangos específicos para cada mercado: todos los productos y su presentación en tienda pasarían por una adecuación para reflejar las necesidades específicas de cada región —por ejemplo, los tamaños de ropa de cama no habían sido adaptados, aun cuando las tallas de Estados Unidos y Reino Unido eran completamente diferentes.
  4. Comunicaciones de marketing. Este punto se reveló desde un inicio como el que podría tener un mayor y más veloz impacto, pero los costos de los medios eran excesivos para el presupuesto, así que en lugar de pagar por más anuncios o por un mejor horario, se decidió cambiar la estrategia de comunicación. 

El testamento de un comerciante de muebles

Todos estos puntos habían sido esenciales en las primeras décadas de la tienda e incluso estaban reflejados en un documento canónico que Ingvar Kamprad publicó en 1976, El testamento de un comerciante de muebles, que fue repartido en su momento a todos los empleados de la tienda y que pretendía, en nueve capítulos cortos, presentar una filosofía de trabajo, venta y vida cotidiana basada en frugalidad, honestidad, calidad y sencillez.

Con el paso del tiempo y el crecimiento hacia otros países tales principios habían quedado olvidados, pero en esta nueva reestructuración se recuperarían, buscando una innovación no desde los grandes presupuestos o la mercadotecnia aspiracional, sino desde el interior, dando una mirada diferente a las herramientas que ya se tenían y que habían quedado injustamente olvidadas en un cajón.

Las historias pequeñas son las que cuentan

IKEA necesitaba reinventar el papel que jugaba en los hogares de sus clientes, demostrando que entendían la vida cotidiana y sus íntimos detalles mejor que nadie. Reflejar el día a día sería insuficiente, por supuesto: el centro no debía estar en los productos y su uso en sí, sino en la experiencia emocional del hogar por medio de la mirada del asombro, sin perder el toque divertido e inesperado.

Los primeros intentos no fueron tan exitosos, pero eventualmente comenzaron a encontrar un nuevo enfoque. El primer anuncio que marcó esta tendencia fue “Playin’ With My Friends” (2012).

Poco después nació “The Wonderful Everyday” una de las campañas más exitosas (además de longeva, pues sigue apareciendo) en la historia de la marca, cimentando no solo la identidad de la tienda a nivel mundial, sino que propuso nuevas reglas de juego para todo anuncio relacionado con la vida hogareña.

 

“The Wonderful Everyday”

La campaña está basada en dos ángulos: inspirar a los consumidores apelando a la emoción y alentar a la acción de compra demostrando el papel que los productos podrían jugar en los hogares, permitiendo a las personas crear una vida mejor en la casa que se habita, no la que se desea de forma aspiracional.

Se desarrollaron soluciones específicas para cada segmento de clientes —basándose en ejemplos de retos concretos que se presentan en el día a día de su estilo de vida— y dirigidas a los medios adecuados para cada sector: redes sociales para los jóvenes y medios impresos para los mayores.

Gran diseño, precio justo

En lugar de imponer tendencias y modas, IKEA ha tratado de mantenerse fiel a su principio de un diseño democrático que permita a una gran mayoría de la población acceder a muebles de calidad y buen diseño por un precio justo. Adaptarse a las necesidades actuales de los compradores —como espacios reducidos y rentados, donde las adecuaciones estructurales no siempre son posibles—, así como a los diversos estilos de vida e incluso adaptar su definición de “familia” y los retos que cada una implica, también les ha ayudado a llegar a un mercado cada vez más amplio.

Incluso en tiempos en que el comercio electrónico y los medios digitales amenazan el alcance de lo impreso y lo físico, IKEA ha conseguido que sus legendarios catálogos sigan siendo centrales, asignándoles hasta el 70% del presupuesto de mercadotecnia. Esto de ningún modo está peleado con la tecnología, sino que ambas se combinan con innovación y hasta humor.

Sustentabilidad y evolución

Durante más de 70 años IKEA ha sabido evolucionar y aprovechar cada problema y catástrofe como incentivos para descubrir nuevas áreas de oportunidad y crecimiento. Incluso en un año tan difícil como 2020, que ha cambiado la manera de vivir, comunicarse y trabajar para todo el mundo, IKEA continua en busca de nuevas oportunidades para hacer mejor la vida de sus clientes: en sus diversos canales de video ahora muestran recetas de cocina e ideas sobre vida sustentable, decoración, aprendizaje y mejoramiento que se pueden utilizar en casa sin necesidad de salir o adquirir nada nuevo.

En palabras de su fundador, “Cometer errores es privilegio de los activos. Siempre son las personas mediocres las que son negativas, las que dedican su tiempo a demostrar que no se equivocaron”.

Fotos cortesía de IKEA

En la era del home office

Uno de los grandes retos a los que nos hemos enfrentado los trabajadores y empresas en esta época de pandemia es aprender a trabajar de manera remota. Una encuesta de OCCMundial reveló que en los tiempos más estrictos de pandemia 8 de cada 10 mexicanos trabajaron en casa.1

Actualmente vivimos una “nueva normalidad” en la que muy probablemente el home office se convertirá en una forma habitual de trabajo en muchas empresas que hace apenas un año ni siquiera lo contemplaban.

He aquí algunas reflexiones proporcionadas por Workana, la agencia líder en contratación de freeelancers en Latinoamerica, acerca del trabajo a distancia en el mundo post-Covid.

Por Kevin Bhagat en Unsplash

Millones de personas entraron de golpe en dinámicas de trabajo remoto. 

Con la mitad de la población mundial confinada, tuvimos que ajustarnos a esta forma de trabajar de manera rápida, e incluso atropellada.

Hay un crecimiento en el uso de tecnología para mantener la operación, principalmente herramientas de videoconferencia y colaboración en línea. IDC Latinoamérica estima que el uso de internet crezca un 6.3% en este año, debido al confinamiento social.

De la mano de los retos, muchas personas se están dando cuenta de los beneficios de trabajar total o parcialmente en casa: no desplazarse, reformular la manera de abordar el trabajo, enfocarse en resultados y alcanzarlos a su ritmo, sin limitaciones de cumplir horas.

Por freddie marriage en Unsplash

Las empresas tienen más elementos para dar continuidad a planes de políticas de trabajo flexible.

El home office era un plan en marcha, pero con avance lento, o parte de beneficios esporádicos, limitado tal vez a un día por semana, muchas empresas todavía lo abordaban con cautela.

Esta modalidad atrae al talento de las nuevas generaciones, y las empresas no pueden prescindir de sus habilidades, por lo cual necesitan que estos esquemas formen parte de sus beneficios básicos.

La adopción futura del trabajo remoto, como opción, será permanente.

Con los cambios que ha traído la contingencia, más empresas están abriéndose a adoptar esta práctica, e incluso podrían dejarla como permanente al ver resultados positivos reflejados en su productividad.

Por otra parte, se requerirá de una inversión mayor para que los trabajadores aprendan a utilizar herramientas de trabajo que les permitan trabajar de forma remota, ya que los cambios en sus hábitos los llevarán a exigir una forma de trabajo adaptada a sus nuevas necesidades.

Por Roberto Nickson en Unsplash

El proceso de gestión de talento y recursos humanos se modificará.

Tomando en cuenta la nueva dinámica de trabajo, los gestores de talento y recursos humanos deben plantear nuevas formas de integrar a los colaboradores.

Desde el reclutamiento e inducción, hasta dinámicas de integración y reuniones virtuales para conocerse más allá del ámbito laboral, las nuevas prácticas deberán tomar en consideración a personas que trabajen desde casa, o incluso que vivan en una ciudad distinta.

La oportunidad para los trabajadores de tener una mayor satisfacción en el avance de sus carreras y en el balance vida-trabajo.

Aunque este fue el primer acercamiento al trabajo remoto para muchos trabajadores, el estar confinados ha afectado la productividad. La primera etapa se caracterizó por saturación de tareas, problemas de organización y gestión del tiempo; esto se debe a que estar aislado no equivale a hacer home office.

Pero en condiciones normales, trabajar desde casa aumenta la productividad; con el tiempo estos beneficios resaltarán conforme las personas necesiten equilibrar sus vidas laborales, personales y familiares.

Por Dillon Shook en Unsplash

La era de la confianza

¿Por qué tuvo que ocurrir una pandemia para que los patrones se dieran cuenta de las innumerables ventajas del trabajo a distancia? Tal vez estaban inmersos en la dinámica tradicional donde el trabajador debe estar siempre presente —y bajo vigilancia de un superior— un número establecido de horas para ser considerado como un empleado productivo.

Al parecer, llegó la hora de generar una nueva cultura de confianza, en la que el trabajo no es dónde estamos, sino lo que hacemos. El entorno laboral está cambiando y seremos testigos y actores de esta evolución.

 

1 González, Verónica. (10 de junio de 2020). ¿Las mujeres trabajan más en esta cuarentena? 8 de septiembre de 2020, de occmundial. Sitio web: https://www.occ.com.mx/blog/mujeres-trabajan-mas-durante-home-office/

Foto de entrada por Mohammad Fahim en Unsplash

8 razones por las cuales tu empresa u organización (sin excepción) debería tener un blog

Hoy en día existen centenares de millones de blogs —sin exagerar—, que rápidamente se están convirtiendo en una suerte de documento de identidad de sitios web de muy distintos tipos.

Para quienes no se han convencido de la relevancia de tener un blog en el mundo actual, la siguiente lista de beneficios puede resultar útil:

1 Da más identidad a nuestro sitio que cualquier otra cosa

Los sitios web de hoy necesitan dar la sensación de dinamismo y de constante renovación. Un blog que tenga entradas periódicas no solo hace ver que hay gente real detrás de la página, sino que mientras más leemos sus publicaciones, más vamos enterando de su filosofía de vida, sus principios y su modelo de negocios.

2 Es un potencial generador de leads

El reto de quienes aportan contenido a un blog es publicar información que les parezca útil y relevante a los clientes potenciales que han hecho clic en las entradas. De esta manera, no solo pueden conocer nuestros servicios, sino también darse cuenta de que dominamos el tema, así se convencen de que podemos apoyarlos en aquello para lo que ingresaron en nuestra página.

3 Recibimos retroalimentación

Una vez que hemos publicado ese contenido relevante para los clientes existentes y posibles —si hemos habilitado los comentarios, por supuesto— podemos saber qué opinan cuando publican su opinión, dudas o preguntas, ya sea directamente en el blog o en las redes sociales de nuestra empresa.

4 Establecemos una conexión directa y orgánica con nuestras redes

No es lo mismo promovernos a través de las redes sociales de manera estática, forzada e invasiva para que visiten nuestra página, que si lo hacemos de manera mucho más natural y despertando la curiosidad de la audiencia a través de publicaciones periódicas.

5 Mejoramos el posicionamiento SEO

Por cada contenido que publiquemos con el cuidado y la minuciosidad suficientes, aumentaremos la posibilidad de mejorar nuestra posición entre las páginas de nuestro tipo que aparezcan en cualquier buscador. Aprender el manejo idóneo de SEO requiere, sobre todo, práctica, pero para los interesados, Internet está lleno de cursos, muchos de ellos gratuitos.

6 Ofrece la posibilidad de reafirmarnos como una autoridad

Mientras más profundidad, investigación y conocimiento reflejen lo que estamos expresando en las entradas, con más frecuencia recurrirán a nosotros para esclarecer dudas y nos recomendarán con otros clientes potenciales, pues nuestro blog probablemente aborde los temas con más detalle que nuestros competidores.

7 Aumentamos suscriptores

Un blog interesante y novedoso hace que los lectores quieran volver a él y, por lo tanto, querrán suscribirse. Esto significa una oportunidad para nosotros, pues una vez suscritos, los usuarios recibirán mails conectados directamente con nuestras publicaciones y visitarán con más frecuencia nuestro sitio.

8 Informamos sobre nuestros productos y servicios

Ya sea que impartamos cursos y queramos informar sobre las fechas de nuestro próximo tour o que vendamos equipos de esnórquel, un blog es un recurso orgánico y amable para notificar a nuestros usuarios de manera constante sobre lo que nuestra organización está haciendo.

Así que, si tu empresa u organización aún no tiene un blog, ¿qué estás esperando? Si no tienes idea de cómo hacerlo, siempre puedes buscar algún tutorial o contactar a un profesional que te oriente y te ayude a iniciarlo.

Foto de entrada por Georgie Cobbs en Unsplash

Facebook Pay: Una nueva forma de pagar

por Paulo Bojalil

Como si no existieran suficientes maneras ya de enviar y recibir dinero –o realizar pagos ‘cashless’ – a través de un dispositivo móvil, Facebook ha decidido unirse a esta creciente tendencia con su nuevo servicio aptamente llamado Facebook Pay.

Similar a otras herramientas como Google Pay, Apple Pay, MercadoPago o PayPal, en Facebook Pay los usuarios primero deben enlazar una tarjeta de crédito o débito a su cuenta para comenzar a hacer pagos digitales sin dinero físico de por medio. El mayor diferenciador de este servicio es que, al pertenecer a Facebook, el sistema tendrá una integración sencilla e inmediata con todas las aplicaciones de la compañía, incluyendo WhatsApp, Marketplace, Instagram y, por supuesto, Facebook y sus juegos sociales como FarmVille.

Es decir, a través de Facebook Pay los usuarios podrán adquirir productos en la sección de clasificados de forma más fácil y segura; enviar dinero a contactos de WhatsApp o incluso comprar monedas virtuales para juegos sin tener que sacar la billetera cada que las gallinas de la granja necesitan comer.

Facebook Pay promete integrar un robusto sistema de seguridad y encriptación en tarjetas y números de cuenta asociados a la plataforma. Adicionalmente, la compañía realizará un monitoreo constante de la actividad de la cuenta para evitar fraudes o ingresos no autorizados, además de mantener al tanto a los usuarios sobre los movimientos de su cuenta con notificaciones después de cada operación. Los usuarios, a su vez, pueden añadir una segunda capa de seguridad por medio de una clave NIP o el uso de reconocimiento facial o dactilar a través de los sistemas propios del dispositivo móvil.

El despliegue de Facebook Pay comenzó a mediados de noviembre en los Estados Unidos con funcionalidad únicamente en Facebook, Messenger y ciertos elementos de Marketplace. Se espera que el soporte para el sistema crezca en los próximos meses y a lo largo del 2020, ofreciendo más servicios y mayor compatibilidad con otras plataformas.

Foto de entrada por NeONBRAND en Unsplash